Problemas rodean la parroquia Juan Germán Roscio

Nelson Altuve P | La PRENSA del Táchira.- Mal estado de la vialidad, contaminación ambiental, inseguridad, fallas de servicios básicos forman parte del rosario de problemas con los que conviven a diario los habitantes de la parroquia Juan German Roscio del municipio Capacho Nuevo.

Desde la entrada hacia la comunidad, por Mata e Guadua hasta el sector Santa Rita, los daños en la carretera están a la vista de todos, primero por fallas geológicas que han dañado el pavimento, dejando hundimientos y huecos en el sector Los Alpes, recta de Los Japoneses y Los Potrillos.

En los últimos dos años ha avanzado el deterioro de la carretera lo que dificultad el acceso vehicular y los daños que dejan tanto en las unidades del transporte público como en los particulares que a diario circulan por la zona.

Los promontorios de basura, elevan el nivel de contaminación ambiental, sobre todo, porque muchos residentes queman la basura ante la tardanza de los camiones recolectores en pasar. A decir de los vecinos, el servicio es deficiente y hay sectores donde no llegan los camiones.

La inseguridad es otro elemento negativo. La única casilla policial existente en El Valle fue eliminada desde hace tres años y esto hace que la delincuencia gane terreno ante la nula presencia de patrullaje.

Los robos a residencias se incrementan de forma alarmante, además de los atracos a mano armada por sujetos motorizados. El robo de tendidos de líneas de transmisión telefónicas es constante dejando incomunicados a muchos residentes.

Las fallas eléctricas, ayudan a los maleantes a perpetrar robos aprovechando la oscuridad más aún cuando no toda la parroquia se queda sin energía eléctrica. Para contrarrestar la situación la comunidad hace vigilias nocturnas, instalan alarmas o cuelga botellas en los tendidos para alerta la presencia de delincuentes.

Comunidades como Valle Fresco, El Bolón, El Valle, Santa Rita, entre otros, se ven severamente afectados por el pésimo servicio del gas doméstico. Las autoridades municipales no responden al clamor de los vecinos que padecen por la falta del vital líquido.

"Nos toca que usar cocina eléctrica para preparar los alimentos. Esa es la única solución, porque las bombonas de gas son vendidas en pesos y hace ya desde agosto del año pasado que no hay jornadas en la zona". Comenta una vecina de Colinas.

Con el tema del agua han sido más benignos. Al menos una o dos veces a la semana se envía agua potable a la comunidad. En las zonas altas como Tres Esquinas los habitantes sufren, pero buscan solventar con los acueductos rurales de la zona.

En este momento que la pandemia del coronavirus obliga a cumplir la cuarentena los habitantes de la parroquia Juan Germán Roscio, han mostrado disciplina, atendiendo a los planes de contingencia emanados desde el gobierno nacional.

En el ambulatorio de El Valle se instaló un equipo para atender cualquier situación que se presente y a través de las redes sociales se insta a las personas a acudir al dispensario donde hay un médico de guardia, según la ODDI (Órgano de Dirección de Defensa Integral).