Crece el rebusque de garaje

Ingmary Rodríguez I La Prensa del Táchira.- Las ventas de garaje han proliferado en las adyacencias del Terminal Terrestre de San Cristóbal, siendo la mejor opción para el "rebusque" de los tachirenses.

La crisis ha afectado gravemente el bolsillo de los ciudadanos, quienes optan por vender o comprar ropa y calzado en buen estado, también aquellos "chécheres", que pueden ser reusados.

Vea también: LA HERRERÍA YA NO RESUELVE 

Más de 20 vendedores informales, de lunes a lunes cuelgan las prensas de vestir en la cerca del puerto terrestre, para muchos usuarios se ha convertido en el paseo de buhoneros más con los precios accesible de la ciudad.

Por su parte los vendedores aseguran que gran parte de las prendas que consiguen provienen de familias quienes sus hijos se han ido del país y "para tener la ropa llenándose de polvo, no las venden", comentó Rubén Villamizar.

En otros casos de quienes se llevan la sorpresa de cambios en las tarifas del pasaje en el terminal y no tienen como pagar el viaje en una unidad de transporte, "aligeran su equipaje y venden su ropa".

La necesidad seria la principal causante de dejar esa blusa o pantalón en las manos de estos revendedores informales, otros venden la ropa para adquirir comida.

Las mujeres embarazas, tomando en cuenta los costos de la ropa para bebé, la compran en el lugar, aseguran los vendedores.

Fuente de ingreso 

Comentan que la mayoría de los vendedores son de la tercera edad, y a "los viejos les dan trabajo", comentó José Orlando Cáceres, quien tiene 60 años y estaba desempleado, "desde hace unos meses comencé a vender en la calle". 

Afirman que no tiene otra posibilidad de garantizar la entrada de dinero para el sustento de sus hogares, "con esto nos ayudamos".

Bajos precios

Detallan que la ropa de caballero es la que más se vende y la que más compran, "las mujeres son más delicadas, pocas compran ropa usada", relató Villamizar.

Los productos varían en cuanto a su valor, un pantalón de caballero puede ser comprado por los vendedores informales entre los 6 mil a 8 mil pesos colombianos, "deben estar en buen estado, sin orificios y manchas".

Las camisas las compran entre los 2 mil a 3 mil pesos colombianos, y comercializados en 5 mil a 6 mil pesos.

La ropa de dama, en el caso de los pantalones, los compran en 2 mil pesos, por ser de menor demanda, y los venden en 4 mil a 5 mil pesos colombianos.

En el caso de las blusas y vestidos, para la compra podría oscilar entre los en 1 mil a 2 mil pesos colombianos; revendidos en 3 mil hasta los 5 mil pesos colombianos.

Pesos y más pesos

Los montos son dados en pesos "porque pocas personas consiguen billetes venezolanos, el pesos circula con mayor fluidez en la zona", afirman tomar en cuenta el cambio a Bolívares de acuerdo a la tasa del día.

También los zapatos de segunda los pueden conseguir desde los mil pesos, "la ropa y los zapatos son más baratos que en el comercio formal", expresó Eva Colmenarez, transeúnte. 

Si los usuarios buscan electrodomésticos y material de ferretería, en la acera en telas esta tendida la mercancía, "una licuadora la vendemos en 180 mil pesos nueva, la grifería de acero la pueden conseguir en 100 mil pesos", comentó.

Riesgos de desalojo

Manifestaron que en durante la temporada decembrina las ventas disminuyeron considerablemente, aunque la ropa era buscada, los usuarios no la visualizaban, "la gente buscaba comprar los estrenos pero teníamos la ropa en el suelo, se llenaba de polvo y poco se vendía", expuso Karla Pinzón.

Esto se deben a que las autoridades municipales había prohíbo la exhibición de la ropa en la cerca del terminal, situación por la cual se encuentran organizados para brindarle al Director del Terminal e incluso alcalde del municipio San Cristóbal, Gustavo Delgado, la posibilidad de ser censados y vender con autorización la ropa. "No nos importa si nos cobran impuestos, lo que queremos es seguir trabajando", expuso José Cáceres.

Cree que la problemática entre los políticos en la región los pueda perjudicar, "no queremos que nos saquen, ellos se pelean y quieren poner al pueblo también a darse golpes por el populismo, nosotros solo queremos trabajar tranquilos".

Vigilados 

Informaron que en diversas oportunidades son interrogados y alertados por los efectivos del CICPC, por los riesgos de adquirir prensadas de vestir sin conocer su procedencia.

Por ello implementan medidas de seguridad, entre ellas la aconsejada por los detectives, "cuando nos venden la ropa, le tomamos los datos a la personas y le pedimos la cédula de identidad para confirmar", dijo José Cáceres.

Asimismo, si ven que la persona sospechosa, no le compran la ropa," puede ser robada y debemos evitar tener problemas".

No venden nada que sea adquirido de dudosa procedencia, "la gente busca lo barato y no quieren tener problemas, solo resolver". Afirmó Karla Pinzón.

Evitan obstaculizar la acera, solo esperan vender sin tener problemas con los efectivos policiales y transeúntes, evitan tapar con las telas toda la vía peatonal; y luego de cada jornada de trabajo limpian la zona, creen que contribuyen con el aseo de la calles, la cual es una de las más transitadas de la ciudad

Las Noticias del Táchira síguelas también en Twitter @laprensatachira, Instagram @laprensatachiraweb y Facebook La Prensa del Táchira

Otras Noticias
Locales

La cocina, negocio familiar lleno de sabor

| comentarios