María Rafaela Barrio

Mi hijo no vendía chatarra ni explosivos

"Mi hijo no vendía explosivos"

Ingmary Rodríguez I La Prensa del Táchira.- La madre del adolescente de 14 años que perdió la vida trágicamente luego del estallido de una granada en el Barrio Nuevo de El Palmar de La Copé, en el municipio Torbes, desconsolada aseguró que su hijo "no vendía explosivos y no era chatarrero".

"Mora" le decían los familiares y amigos al joven que estuvo en el lugar y hora incorrecta la tarde de este martes, cuando explotó la granada en la bodega donde se encontraba pidiendo agua.

De acuerdo a lo relatado por la madre del joven, María Rafaela Barrio, el chamo después de salir de clase, comió, se quitó el unifórme del colegio y fue acompañar a su padre a hacer diligencias. "se puso las chancletas y se fue con su papá".

LEA TAMBIEN EXPLOSIVO MATA A DOS JÓVENES EN EL PALMAR

Le dio sed

Cuando iban en camino a una zona céntrica del lugar, a "Mora", le dio sed, razón por la cual le pidió a su papá se detuviera en la bodega cercana.

En el kiosco, le pidió a la niña que viven en el lugar le buscaba el agua, mientras la pequeña le buscaba el vital líquido, estalló la granada tipo mortero 81 milímetros de uso militar.

El cuerpo del pequeño quedó desmembrado, una imagen de terror para quienes habitan en el sector y más para sus padres.

La explosión

"Yo sentí una presión en el pecho, que solo me hizo pensar en mi niño, cuando escuché la explosión, me desesperé, sentía que algo malo le había pasado".

Y fue así, "mi niño murió, una madre no puede perder así a su hijo, mi pequeño era tan querido en el barrio, ojala le pongan una gorrita, a él le gustaba ponerse gorras", decía.

El joven "Mora", cumpliría sus 14 años este sábado 1 de febrero, "lo recuerdo pidiéndome una torta, le dije, si hijo yo te la haré, pero ahora no lo puedo ver, no lo puedo abrazar, ni lo puedo vestir", expresaba con gran dolor.

Su papá Sergio Rodríguez, traumado por lo ocurrido, contó que cuando escuchó el estruendo del estallido, salió corriendo pero no lo dejaron ver, "no pensé que era él en que estaba en pedazos en el suelo". 

LEA TAMBIEN EL ACCESO AL POLÍGONO MILITAR ES LIBRE

Segunda víctima no manejaba armas 

La segunda víctima de este trágico accidente corresponde a un joven de 18 años identificado como Víctor Manuel Monsalve Vivas, quien por error manejó el artefacto explosivo.

Víctor Monsalve, hermano de 6 pequeños en este poblado humilde, debía salir a la calle a buscar el sustento de su hogar, su papá murió hace algunos años y en medio de la necesidad "recoger chatarra", se convirtió en una fuente de ingreso para su familia.

Su tío, Carlos Monsalve, relató que además de recoger chatarra realizaba trabajos caseros, la mañana de este martes, había limpiado la maleza en casa de unos vecinos, luego salió a comer, "mi chino comía mucho, le decíamos el 7 almuerzos", comentó la anécdota entre lágrimas. 

Encontró la muerte

Luego de reposar, comenzó a caminar a buscar la chatarra, adyacente al lugar del suceso, se encontró un saco, en su interior había 5 granadas de mortero 81 milímetros.

En medio de la sorpresa por el hallazgo, el chamito aparentemente agarró el saco, "quizás pensaba que no explotarían", pero el artefacto detonó.

"Sonó duro, tan fuerte que salí corriendo a ver qué había pasado, pero mi chino estaba feo, quedo mal, estaba tapado, quedaban solo partes de él", dijo su tío.

La escena la revive entre lágrimas, "él se reía con todo el mundo, ahora lo tendremos que velar sellado". 

Desconsolado decía que la muerte fue trágica, pero que su sobrino no sentiría dolor, "explotó y listo". El chamo había cumplido la mayoría de edad pasado 11 de enero.

Vender chatarra para sobrevivir

En el barrio comentó Carlos Monsalve, abunda la pobreza, razón por la cual casi todo el poblado subsiste vendiendo chatarra.

Del Palmar al polígono de tiro, mencionaron es escaso el recorrido, "como a un kilómetro y medio, el peligro de encontrar otro mortero puede poner en riesgo la vida de quienes transitan por la vía.   

"Por necesidad vendía chatarra, pero no manejaba armas, ni vendía granadas, mi Víctor no hacía nada malo, expresó