Agencias | La Prensa del Táchira.- El deterioro y la insalubridad en la morgue del Hospital Central Antonio María Pineda siguen dejando escenas dolorosas para familias que, además de enfrentar una pérdida, reciben cadáveres con partes comidas por roedores. Por años se han denunciado estos ataques; el miércoles quedó en evidencia el relato de una familia que presenció una escena que sumó más trauma a su luto.
Familiares aseguran que el "abandono" de la morgue hace que las ratas coman partes de los cuerpos mientras no son entregados o esperan autopsias. "A mi primo lo dejaron en una camilla de madrugada y las ratas se subieron y se comieron parte del pómulo", comentó un pariente.
Este problema viene ocurriendo al menos desde 2022 entre drenajes colapsados. Fuentes internas contaron que los roedores salen de las tuberías y recorren el área de noche y madrugada. Hace cuatro años se informó sobre esta realidad luego de que el brazo de un cadáver fue devorado por una rata. En ese momento se registraron cuatro casos en dos semanas.
Hay cadáveres con la mitad de la nariz o la frente devoradas, lo que imposibilita el ataúd abierto. La morgue funciona para el hospital y el Senamecf, pero ninguna autoridad ha abordado el tema.
Fuentes destacaron que se ha intentado eliminar las ratas, que por su tamaño parecen "rabipelados". Incluso, trabajadores hacen labores que no les corresponden: "Estamos pendientes de los cuerpos para ahuyentar a las ratas y una solución ha sido meterlos en las cavas".
El personal recomienda hacer los trámites a la brevedad. "Es la realidad que se vive a diario", Aseguran que si no se guardan en cavas ocurre al menos un caso de mordedura diario. Funerarias reconstruyen rostros por las profundas lesiones en pómulo, nariz, frente, orejas y dedos. Piden a las autoridades una inspección para atacar el problema de raíz.
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