Redacción | La Prensa Táchira.- Julio Mazparrote, vicepresidente de la Cámara Venezolana de Editores (Camveneditores), reveló que la industria de las artes gráficas en Venezuela es uno de los sectores más contraído en el país desde la pandemia. Actualmente sólo trabajan al 10% de su capacidad instalada. Además, informó que quedan entre ocho y 12 editoriales de libros activas. Desde 2012 a la actualidad ha cerrado el 40% de estas empresas por la crisis económica.
Sostiene que la producción de libros en Venezuela se centra en textos escolares de preescolar y primaria. Los textos de bachillerato son muy pocos demandados.
«Estamos en una especie de limbo, en el que todavía faltan que ocurran varios eventos para poder hablar con certeza de las perspectivas económicas, pero desde Camveneditores, creemos que una condición clave que debe ocurrir en Venezuela para que la industria se active es que los estudiantes de educación pública vuelvan a estudiar con textos de editoriales privadas», señaló.

Ausencia de textos en el sector educativo
Desde hace ocho años los estudiantes de educación pública no cuentan con textos para su formación, porque desde el año 2018 el Gobierno dejó de imprimir la Colección Bicentenario.
Actualmente, la industria atiende la demanda de textos escolares solamente de colegios privados. Se estima que hay 1.600.000 niños estudiando en la educación privada y cada año el sector comercializa más de 700 mil textos escolares.
En la educación pública hay una población aproximada de 6.5 millones de estudiantes; es decir, 80% de los niños y jóvenes que hay en el país y ese mercado no se está atendiendo.
«Desde 2018, el Gobierno no ha hecho ninguna impresión importante de libros para los niños. Hay una prohibición de comercialización, venta o inclusive dotación de libros de editoriales privadas a los planteles públicos y la expectativa es que si esa prohibición se elimina, tanto la industria de las artes gráficas como las casas editoriales podrían crecer», recalcó Mazparrote, quien también es presidente de la Cámara Venezolana del Libro (Cavelibro).

Baja demanda en la industria
En Venezuela, la producción de textos de cultura o literatura se ha dejado de dar. Por la situación de supervivencia en que se encuentran las editoriales, estas empresas dejaron de buscar autores con obras con alto potencial comercial. «Antes las editoriales se encargaban de financiar estas iniciativas, de la logística, ventas y pagaban derechos de autor o regalías. Ese apoyo no se da desde 2013», apuntó.
La literatura que se comercializa en Venezuela son libros importados por iniciativa de emprendedores, que suelen comercializarlos a precios más elevados que los ejemplares que se consiguen en otros países.
«Quedan algunos autores independientes, escritores que tienen un material y se acercan a la editorial y estas empresas les ofrecen sus servicios de edición, diagramación, diseño gráfico, ilustración e incluso impresión, pero es algo que debe pagar el propio autor», argumentó.

La mayoría de esos libros por iniciativa privada que se editan en Venezuela son de finanzas personales y autoayuda. «Un libro que logre tener éxito en ese nicho logra vender cuando mucho entre 1000 a 2000 ejemplares al año. Es una demanda muy pequeña», especificó.
Este sector registra mucha competencia por la cantidad de libros usados que se comercializan, de personas que emigraron y decidieron vender la colección de sus bibliotecas a precios más económicos.
Venezuela entre 2005 y 2014 era una de las mejores plazas en Latinoamérica para la venta de libros, pero la realidad cambió. En noviembre de 2025, la UCAB publicó la Encuesta Nacional de Consumo Cultural 2025, en la que señala que el 45,9% de los venezolanos encuestados reportó haber leído al menos un título bibliográfico durante el año. Pero cuatro de cada diez afirmaron que no les gusta o les aburre leer, mientras que 27,1%, casi un tercio, no tiene el hábito de la lectura.
Mazparrote dijo que muchos de los que tienen el hábito de la lectura prefieren leer libros digitales o archivos en PDF que consiguen gratis en internet.
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