Redacción | La Prensa Táchira.- Aunque muchas veces se manifiestan apenas como una pequeña molestia o un bulto discreto, las hernias abdominales representan una debilidad estructural en el cuerpo que, de ser ignorada, puede derivar en complicaciones graves. Los especialistas en cirugía general advierten que el diagnóstico temprano y el uso de técnicas mínimamente invasivas son factores determinantes para garantizar una recuperación exitosa y evitar ingresos de emergencia por complicaciones como la estrangulación.
El cirujano general Wartan Keklikian, explica que una hernia se define técnicamente como "un defecto o agujero en el músculo o en la aponeurosis a través del cual una parte de un órgano o tejido interno sobresale de la cavidad abdominal. Si bien algunas son congénitas, otras se adquieren con el paso de los años debido a factores de riesgo como el envejecimiento, los embarazos, cirugías previas o esfuerzos físicos constantes y repetidos"
Entre los tipos más frecuentes detectados en la práctica clínica se encuentran las hernias inguinales, con mayor incidencia en hombres; las umbilicales, comunes tras el embarazo o por sobrepeso; y las eventraciones, que surgen sobre cicatrices de operaciones anteriores donde la musculatura no cicatrizó adecuadamente.
Síntoma común
El galeno detalla que el signo de alerta más característico es la aparición de una masa que se hace evidente al toser, levantar peso o permanecer de pie, y que suele disminuir o desaparecer al acostarse. Los pacientes suelen reportar sensaciones de ardor o dolor leve, aunque muchas hernias son asintomáticas en sus etapas iniciales. Sin embargo, Keklikian enfatiza que si la masa deja de reducirse y aparece un dolor súbito e intenso, se está ante una posible hernia estrangulada, lo cual constituye una emergencia médica que requiere intervención inmediata para evitar la necrosis del tejido afectado. En cuanto al diagnóstico, el doctor comenta que suele ser clínico, confirmado por un cirujano mediante un examen físico y, en casos específicos, apoyado por estudios de imagen como ecografías o tomografías.
En la actualidad, el tratamiento de esta patología ha sido transformado por la cirugía laparoscópica, específicamente a través de técnicas como la TAPP. Keklikian relata que este procedimiento consiste en realizar tres incisiones milimétricas para colocar una malla de refuerzo por detrás del músculo, ofreciendo ventajas claras frente a la cirugía abierta tradicional: menor dolor postoperatorio, resultados estéticos superiores y una recuperación notablemente más rápida. De hecho, asegura que la mayoría de los pacientes pueden retomar sus actividades habituales en menos de una semana y realizar deportes de alta intensidad tras un mes y medio de la intervención. Además, para casos de alta complejidad o atletas de alto rendimiento, la cirugía robótica se presenta como una alternativa de precisión avanzada.
Recomendación
La recomendación general de los expertos es no postergar la intervención por miedo o desconocimiento, ya que una hernia nunca desaparece por sí sola y tiende a crecer con el tiempo. Mientras más pequeña sea la lesión, más sencilla será la cirugía y menores los riesgos asociados. Hoy en día, la mayoría de los adultos son candidatos para estos abordajes de mínima invasión, los cuales no solo resuelven el defecto físico, sino que mejoran significativamente la calidad de vida y previenen crisis de salud a futuro.
Descarga nuestra app aquí o escanea el código QR
