El ocaso llegó lentamente a mediados de la década de los 50 cuando la casa quedó sola

Crédito: Karen Roa / María Cárdenas

El ocaso llegó lentamente a mediados de la década de los 50, cuando la casa quedó sola

Quinta Villasmil, un símbolo social de la San Cristóbal del siglo XIX

María Cárdenas | La Prensa del Táchira.- Donde hoy se levantan unas residencias de concreto, en la carrera 17 con calle 8 de San Cristóbal, hace más de un siglo se erigió un símbolo de poder, la distinción social y la bonanza cafetalera, La Quinta Villasmil. Un nombre sinónimo de reunión, elegancia y dinamismo, pero cuyo rastro físico desapareció por completo, sin dejar siquiera sus cimientos.

Su historia comienza en el siglo XIX, cuando la ciudad terminaba en el Parque Sucre. El cronista de la ciudad, Luis Hernández explicó que poseer una propiedad más allá de ese límite era una declaración de riqueza y estatus. En esos terrenos periféricos, el influyente cafetalero alemán, Alexandre Boue construyó la quinta. Boue, un personaje clave en el comercio y la política de la época, construyó más que una casa de campo, un punto de reunión de la comunidad alemana en la región.

Durante el siglo XX la casa fue vendida a la familia Villasmil, quienes le dieron la fuerza social que marcó su época de mayor esplendor. La quinta adquirió carácter dinámico y se consolidó como un lugar de reunión para la élite de la ciudad. Fue escenario de reuniones, bailes y acontecimientos que definían la vida social de San Cristóbal.

El ocaso llegó lentamente a mediados de la década de los 50, cuando la casa quedó sola. Fue entonces alquilada para fiestas dominicales y luego sirvió como sede del Sindicato de Telefonistas. Tras este periodo, en la segunda mitad de los años 60, la icónica Quinta Villasmil fue adquirida por un famoso empresario de la ciudad; en ella se levantó el primer supermercado de una conocida cadena local. 

La Quinta fue demolida hasta sus cimientos, de aquel icónico lugar no quedó nada; el sitio se convirtió en un conjunto residencial y hoy no quedan rastros de un casa que fue testigo del crecimiento social y económico de San Cristóbal. 

Descarga nuestra app aquí o escanea el código QR

Otras Noticias