María Cárdenas | La Prensa del Táchira.- Si hay algo que define la esencia del tachirense, es su afición y entrega por el deporte. A diferencia de gran parte de Venezuela, donde el béisbol reina, en las montañas andinas los corazones laten al ritmo del fútbol y los pedales. Esta pasión única se ha convertido en un vínculo emocional y cultural que los oriundos del estado mantienen.
"Los niños del Táchira siempre piden de regalo dos cosas: un balón de fútbol o una bicicleta", expresó Manolo Dávila Mogollón, una de las voces icónicas del deporte. "Aquí los más pequeños sueñan con correr la Vuelta al Táchira o jugar en el Deportivo Táchira. Es una pasión que se siembra desde la cuna".
Según Dávila esta pasión nace del "mismo sentir del tachirense", a quien define como un pueblo competitivo al que le gusta ganar. Asimismo describió cómo el ciclismo llega a todos los rincones del estado, aglomerando a las personas para apoyar a los pedalistas. Igualmente señaló que ir al estadio Polideportivo de Pueblo Nuevo a ver un juego del Aurinegro funciona como un ritual social, uniendo a familias y amigos en torno a la pasión deportiva. "Estas son actividades dominicales para nosotros. Los domingos vamos a misa, hacemos mercado y después vamos al Templo Sagrado del Fútbol Nacional para ver al Deportivo Táchira".
Este vínculo y la pasión deportiva no conocen fronteras. Para los tachirenses que se encuentran en el extranjero, el deporte se ha convertido en un puente vital para mantenerse conectados con sus raíces. Personas que tal vez nunca vieron un partido en Pueblo Nuevo, hoy estando en países como Chile y Argentina, esperan con ansias un duelo de Copa Libertadores para poder reunirse con sus paisanos y disfrutar un juego del Deportivo Táchira.
Por otro lado Dávila explicó que gracias a La Vuelta al Táchira en bicicleta, se pudo dar a conocer el Táchira, no solo a nivel nacional, sino internacional. "Gracias a la Vuelta, la gente no solo de Venezuela, sino de Latinoamérica, conoce lo que es Capacho, Pregonero, Peribeca", explicó el locutor, resaltando la importancia del deporte para el Táchira.
Una identidad deportiva
Dávila señala que gran parte de esta pasión se formó en las canchas de los barrios, nombrando tres escenarios icónicos en las calles de San Cristóbal, como la cancha Claudio Gabino Uribe en Puente Real, La Cancha de Barrio Sucre y La Salle, los cuales han sido formadoras de los futuros talentos deportivos.
Aunque el fútbol y el ciclismo son pilares, la historia deportiva del Táchira también tiene un capítulo dorado con el baloncesto, donde las desaparecidas Panteras del Táchira llenaban el Gimnasio Arminio Gutiérrez Castro de fanáticos. Además en el Estadio Táchira, aún se viven grandes duelos de béisbol; Dávila explica que los tachirenses "tenemos un profundo amor al Táchira y por lo nuestro".
Lo que hace único al estado Táchira en el panorama deportivo nacional es la desmedida pasión de su pueblo. El fútbol y el ciclismo hacen vibrar el estado. Cada enero, con la Vuelta, los ciudadanos se concentran en las calles y avenidas, multitudes aguardan el paso de ciclistas. En el caso de Pueblo Nuevo se han visto llenazos de hasta 40 mil personas, demostrando así que en el Táchira el balón y la bicicleta son más que un juego, son el latido de todo un pueblo.
Descarga nuestra app aquí o escanea el código QR
