María Cárdenas | La Prensa del Táchira.- Con lágrimas en los ojos y un profundo sentimiento de gratitud, cientos de fieles provenientes de diferentes rincones del Táchira se congregaron este martes para dar el último adiós a Monseñor Mario Moronta, recordado como un hombre de profunda humildad y entrega pastoral.
Desde tempranas horas, devotos de municipios como Cárdenas, Córdoba, Seboruco, entre otros, llegaron a la Catedral de San Cristóbal para honrar la memoria del Obispo Emérito, cuya vida dejó una huella imborrable en la comunidad católica tachirense.
Sonia Delgado, explicó que viajó desde Santa Ana para despedir al Obispo. "Fue un Obispo que nos ha visitado en los pueblos en nuestras misas de nuestros santos patronos. Fue un Obispo que hizo mucho por el Táchira". Por su parte Ana Cegarra explicó que Monseñor Mario Moronta va a ser un hombre imposible de olvidar. "Para nosotros, Monseñor Mario Moronta fue un ejemplo para el Táchira, de mucha sabiduría, él fue para nosotros un gran pastor, un hombre que va a ser imposible olvidarlo".
Asimismo los ciudadanos compartieron algunos recuerdos de momentos que compartieron con Monseñor, desde una bendición, comidas compartidas, palabras de aliento y las sus inolvidables misas. "Un recuerdo muy agradable fue cuando fue a la Iglesia del Rosario y le hicimos comida. Era un pastor muy querido que no vamos a olvidar", contó Evelia Urbina.
"Mi recuerdo con él fue una vez que me dio su bendición, no se me va a olvidar, me dijo que mantuviera mi fe y como buen católico aquí seguimos", dijo Arturo González.
Para muchos más que una autoridad eclesiástica, Monseñor Moronta fue un guía espiritual, cercano, accesible a los ciudadanos y en especial humilde. Si bien el Obispo Emérito se despidió de manera sorpresiva, este lunes, deja un legado que continuará vivo en el corazón de todos los tachirenses que continúan llegando a la Catedral a mostrar su respeto a un Obispo que con su humildad y compromiso conquistó al pueblo.
Descarga nuestra app aquí o escanea el código QR
