Redacción | La Prensa del Táchira.- Lo que antes era una herramienta para promociones comerciales, ahora también es usada por la delincuencia. La estafa telefónica que ahora se conoce como robocalling y para la que los ciberdelincuentes se modernizan, con el fin de cometer fraudes, extorsiones y robo de datos.
«Su cuenta bancaria ha sido bloqueada por motivos de seguridad. Para activarla, marque 1 y siga las instrucciones», es lo que dice una grabación apenas la persona contesta la llamada, esta modalidad es una de las más usadas por los delincuentes y por la que muchos terminan siendo víctimas.
Aunque el término parezca nuevo, al principio de los años 1990 y 2000 se trató de una práctica de marketing telefónico automatizada que utiliza un marcador automático para realizar llamadas masivas y reproducir un mensaje pregrabado a un gran número de personas, estas no son realizadas por una persona real, sino por un software que marca números de teléfono de forma automática. Eran calificadas como llamadas no deseadas o spam.
Sin embargo, todo cambió y es por eso que para algunos expertos en seguridad digital y ciudadana resaltan que los ciberdelincuentes se han ido modernizando al momento de atacar.
Luis Izquiel, abogado y experto en seguridad ciudadana, explicó que estas llamadas se hacen de manera maliciosa, son estafadores que engañan para obtener información personal o financiera.
Izquiel destacó que en Venezuela se han exponenciado los delitos informáticos e indicó que una parte de ellos con modus operandi incluyen la telefonía celular.
«A veces los delincuentes llaman directamente a las víctimas, pero últimamente se han visto casos donde utilizan el 'robocalling' o las llamadas programadas que aumentan el alcance a muchas víctimas. Esas llamadas pueden tener como finalidad engañar a las personas para clonar el WhatsApp o pedir claves de alguna red social», sostuvo Izquiel.
¿Cómo se comete el Robocalling?
Izquiel, quien también es profesor de criminología, explicó que los delincuentes que se valen de este modus operandi se enfocan primeramente en verificar que se trata de un número real al que están marcando, y que sólo les basta unos segundos de la llamada para ello y es por eso que muchas veces se cae la llamada.
Al paso de los días o meses, nuevamente la persona recibe una llamada, pero esta vez se inicia el engaño, aunque hay variedad de cuentos, en el país los más frecuentes son los de ser parte de una empresa de telefonía y los de entidades bancarias.
«Luego que el ciberdelincuente tiene la atención de la posible víctima comienza a preguntarle una serie de datos personales, así como información de personas cercanas para supuestas referencias. Algunas veces, con esos datos luego los delincuentes proceden a realizarles llamadas para extorsionar a esas personas», dijo Izquiel.
Esta modalidad inició en el mundo delincuencial hace años, pero de un tiempo para acá ha ido cobrando más fuerza en Venezuela, según comentó el abogado Izquiel.
«A mí me han llamado y me dicen que son del banco y que están haciendo una actualización de datos, pero no caigo en eso porque ahora hasta el banco te manda mensajes diciendo que nunca solicitará información personal y que no debemos entregar las claves ni datos financieros a través de publicidad en redes sociales o llamadas», aseguró Joselín Crespo, comerciante.
Una vez que el hampón obtiene la información que él desea a través de la llamada cuelga y la víctima, en algunos casos, pierde hasta el acceso a su WhatsApp o al usuario web del banco, al recuperarlo e ingresar a la página se dan cuenta del hurto de dinero.
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