Alex Durán | La Prensa Táchira.- Luego de las actividades del Carnaval de frontera, las expectativas se enfocan con puntos de vista diversos. Desde quienes venden por temporada hasta los que no salen a departir en estos desfiles, todas opiniones tomadas de acuerdo a las labores de cada quien.
Algunas personas, por sus trabajos no asisten o, simplemente, no tienen interés en las actividades del Carnaval. Entre las opiniones de los ciudadanos hay opuestos, pero también algunos en la posición del medio.
Son considerados como un gasto «para mí no dejan nada, basura es lo que se ve. Aparte, no podemos decir que turistas, si acaso, en la avenida», expresó Belkys Barrera regente de una farmacia. En su experiencia aseguró «que no apoyo lo que no tenemos que apoyar».
Uno de los puntos que causó debate durante la celebración fue el uso de espuma, que para unos fue diversión, mientras que para otros un abuso, debido a que se hizo un uso indiscriminado de la misma.
Comerciantes
Otra perspectiva se ve en el centro de la ciudad, un negocio de juguetería y artículos de fiestas aprovecha estos días para poder vender. «No me puedo quejar, yo vendo; pero no es como hace años. He estado días desde temprano para ver ingresos», comentó Patricia Toloza, dueña del negocio familiar con 51 años de trabajo en la ciudad.
«Los carnavales ahora no tienen la misma cantidad de público, anteriormente, estos días eran de ventas grandes», recordó Toloza desde la caja del local. Ella, por los momentos cuenta con un solo empleado, y ve la posibilidad de poner en venta todo su establecimiento.
Cerca del Centro Cívico de donde parte el desfile se encuentra el local de Manuel Moncada, allí venden ropa de bebés, pero siempre se caracterizaron por tener disfraces infantiles. «El poder adquisitivo de las personas se ha visto disminuido, al igual que en el Carnaval, ahora no cuentan con recursos», aseguró Moncada. De igual manera, dijo «esta celebración deja cultura, una que no se puede perder. Son días para distraerse también; para salir a mirar».
Punto intermedio
Entre las personas que salieron a ver los desfiles estuvo Carolina Castellanos, en compañía de su hija y su esposo. «Yo salí el primer día, para llevar a la niña porque quería ponerse su disfraz; pero esto no es como antes vi menos gente», recalcó Castellanos. A pesar de haber participado, ve con preocupación «la cantidad de basura que tira la gente a la calle, termina el desfile y queda muy sucio todo, eso deja el Carnaval».
Cuatro días centrales desde el sábado hasta el martes con los desfiles, movilidad de personas y retorno a sus hogares después, son algunos puntos que tomó en consideración David Santamaría, agremiado de una línea de mototaxis que «uno ve mucha gente en la calle, principalmente en la avenida, pero después son pocas las carreras para hacer», detalló. A su juicio «el Carnaval deja actividad económica, pero depende de la labor que uno desempeñe. No a todos les va de la misma manera», culminó Santamaría.
Descarga nuestra app aquí o escanea el código QR
