El tachirense Ángel Ernesto Padrón consiguió una noche mgica en el quinto juego de los Tiburones de la Guaira en la Serie del Caribe ante Nicaragua

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El tachirense Ángel Ernesto Padrón consiguió una noche mágica en el quinto juego de los Tiburones de la Guaira en la Serie del Caribe ante Nicaragua.

Ángel Padrón escribe su nombre en los libros de historia

María Cárdenas | La Prensa del Táchira-. El tachirense Ángel Ernesto Padrón consiguió una noche mágica en el quinto juego de los Tiburones de la Guaira en la Serie del Caribe ante Nicaragua. El pitcher oriundo de Cordero consiguió dejar su marca en la historia del béisbol al convertirse en el segundo pelotero con un juego, sin hits ni carreras en la historia del torneo.

La hazaña fue realizada por primera vez hace 71 años, 11 meses y 12 días por Thomas Fine, quien en ese momento se convirtió en el único jugador en la historia en el duelo de su equipo Rojos de La Habana, frente a Cervecería Caracas en 1952. Y ahora el tachirense zurdo de 26 años se bañó de gloria al realizar 88 lanzamientos, 57 de estos directos a la zona de strike, con cuatro ponches y único boleto a primera que le arrebató marcar el "juego perfecto"; sin embargo, lo realizado por Padrón sigue siendo histórico para el deporte.

"Yo quería llorar, de verdad no tenía palabras, no tengo palabras todavía para describir lo que pasó. Pero bueno, cuando se hizo el out me lo creí y me dije, 'Wow, soy historia'. Gracias a Dios lo hice", explicó el zurdo a los medios de comunicación tras el duelo.

En cuanto a lo cerca que estuvo, el "juego perfecto" el lanzador tachirense señaló que "en la cuarta entrada lo pensé, vi que tenía juego perfecto, pero mantuve la calma y dije que no iba a pensar mucho en el sin hits, para que no me ganaran las emociones. Me enfoqué pitcheo por pitcheo, bateador a bateador e inning por inning". A esto agregó que "Me quedo con lo que pasó. El tiempo de Dios es perfecto, lo que decida siempre es lo mejor".

Su historia

El zurdo, que ha tenido una carrera con muchas altas y bajas desde temprana edad, se convirtió en una promesa del deporte, no solo en el Táchira, sino en Venezuela tras firmar con solo 14 años un contrato con Las Medias Rojas de Boston, no obstante el lanzador nunca logró consolidarse y en el 2019 comenzó a jugar en la Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP), con los Cardenales de Lara y solo un año después se marchó a los Tigres de Aragua en donde su nivel mejoró, consiguiendo convertirse en uno de los mejores abridores para el equipo.

Pero el momento de gloria para el zurdo no llegaría hasta este 2023, cuando comenzó a jugar con los Tiburones de la Guaira, un equipo envuelto en una mística que debido a una "maldición" impuesta por el emblemático seguidor de los Leones del Caracas Jesús Alejandro "Chivita" Lezama, no conseguía coronar campeón desde hace 37 años.

Padrón con su mejor versión sobre la loma y la escuadra de Tiburones, con nuevos aires y ganas de gloria, ventilaron cualquier maldición que el leonero le dejó y hace unas semanas le pusieron fin a la "maldición" del beisbol venezolano, cuando se impusieron ante la Lara en el quinto juego de la fina, para de una vez por todas levantar el ansiado trofeo.

Sin embargo, la historia no culmina ahí, los Tiburones continúa con un paso firme en la Serie del Caribe, escalando hasta el primer puesto de la clasificación general y por ahora solo queda esperar a que los Tiburones concluya de manera excepcional esta temporada que ya de por sí sola y para el deleite de sus fanáticos, es histórica.

En tanto, Padrón, con solo 26 años, marcó un hito histórico en los libros de deporte que quedará grabado por siempre en la mente de los amantes de la pelota y sobre todo en pueblo del Táchira, una tierra dominada por el fútbol y ciclismo, pero con atletas de gran jerarquía en cualquier deporte, en donde por siempre se hablará del "Gocho" que consiguió su "no hit no run" en el LoanDepot Park en Miami en la Serie del Caribe.

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