A 57 años del Acuerdo de Ginebra persiste disputa por el Esequibo

Ana Uzcátegui | La Prensa Táchira.- Con una campaña política de tan sólo un mes y ocho días, este domingo 3 de diciembre en Venezuela se realizará el referendo consultivo por la defensa de la Guayana Esequiba, aprobado por el Consejo Nacional Electoral (CNE). 

Los electores deberán votar sí o no a cinco preguntas que algunos diplomáticos y doctores en Derecho han catalogado de complejas para un tema que tiene más de 200 años de controversia, está cargado de tecnicismos e históricamente ha sido enseñado en las aulas de clases del país, desde primaria, bachillerato hasta la universidad, muy superficialmente.

 Los venezolanos se han acostumbrado a ver el mapa del país con el Esequibo pintado con rayas superpuestas y las palabras "zona en reclamación". En los actos militares de las últimas dos décadas se ha repetido sin cesar: "El sol de Venezuela nace por el Esequibo". 

Este territorio tiene una extensión de 159.542 km2 y está ocupado territorialmente por la República Cooperativa de Guyana, que originalmente era una colonia británica que se independizó en 1966. Pero ¿por qué el Esequibo es de los venezolanos?

Para Ramón Escovar León, doctor en Derecho e Individuo de Número de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales, la respuesta va más allá de un sesgo político. "El Esequibo es nuestro porque lo heredamos de la madre patria, España. 

Los españoles nos dieron el idioma, la identidad cultural y el territorio que ocupó la Capitanía General de Venezuela en 1777. 

Aparece además definido en la primera Constitución de 1811", expresó, resaltando que la Guayana Esequiba es mencionada en las 25 constituciones que ha tenido Venezuela desde su independencia.

Historia

De acuerdo con el libro del historiador Manuel Donís Ríos, "El Esequibo, una reclamación histórica", de 2016, ya desde 1556 el Esequibo aparecía delimitado en la cartografía española, e incluso desde el siglo XVI los colonos tenían conocimiento de la riqueza minera del lugar.

Según Rafael Badell Madrid, doctor en Derecho y también Individuo de Número de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales, entrevistado para el foro de La Prensa de Lara el 17 de noviembre de 2023, los antecedentes de la controversia por la Guayana Esequiba iniciaron en 1822, cuando colonos ingleses comenzaron a invadir parte del territorio venezolano. 

En 1840, la disputa limítrofe escaló cuando un británico llamado Robert Schomburgk fue contratado por los ingleses para que precisara la demarcación de la frontera, y esa demarcación se llamó Línea Schomburgk. "Los británicos que en ese entonces eran el poder más grande que había en la tierra, como era una isla pequeña lo que hacían era ocupar territorio, ocuparon parte de África, India, Asia y América. 

Schomburgk puso un lindero en territorio venezolano y desde entonces ese abuso cometido por el Reino Unido fue protestado por el gobierno del general José Antonio Páez", resaltó Escovar León. El presidente Páez tuvo un negociador llamado Alejo Fortique, diplomático venezolano muy importante que empezó la reclamación. Los abusos de los británicos continuaron con los años, haciendo una serie de demarcaciones unilaterales que nunca tuvieron títulos jurídicos y que siempre fueron protestados por Venezuela.

Laudo Arbitral

 La disputa territorial se afianzó el 3 de octubre de 1899, cuando se dictó el Laudo Arbitral de París. Para la época, Venezuela estaba debilitada política y económicamente porque había vivido la Guerra Federal, había sido asesinado el caudillo Joaquín Crespo; en 1899 Cipriano Castro había invadido Venezuela y el gobierno de Ignacio Andrade había sido derrocado, lo que quiere decir que el país se encontraba en caos, lleno de guerras intestinales entre los venezolanos. 

Según el libro "La reclamación de Venezuela sobre el territorio Esequibo" de 2023, escrito por Rafael Badell Madrid, desde 1887 el Congreso de Venezuela había solicitado el apoyo de Estados Unidos para que mediara en la controversia con Reino Unido, porque el país denunciaba la violación de la Doctrina Monroe por parte del Reino Unido. Esta doctrina era la base de la política exterior estadounidense de no permitir el colonialismo europeo en América, por esta razón EE. UU. asumió la representación de Venezuela, y el 2 de febrero de 1897 presionó a los británicos para que firmaran el Tratado de Washington que constituyó un tribunal arbitral que en vez de resolver la controversia limítrofe por el Esequibo, la agravó aún más, ya que en ese laudo arbitral Venezuela fue el gran ausente.

 "Los que representaron los intereses de Venezuela fueron Estados Unidos y nombraron dos árbitros americanos, dos árbitros británicos y un ruso, Federik de Martens, que era amante de la cultura británica. Y dictaron el Laudo", subrayó Escovar León. Investigaciones de Rafael Badell Madrid detallan que el Laudo de París arrebató a Venezuela 159.542 km2. 

"Reino Unido tenía en 1814 apenas 35.000 km2 y como por arte de magia el Laudo de París le da un territorio de 159.542 km2 que pertenecía a Venezuela y que fueron adjudicados a Reino Unido...El Laudo de París tiene apenas seis párrafos, 844 palabras que no explican ninguna de ellas cuáles son los motivos jurídicos o fácticos por medio del cual se le otorgó ese territorio a los británicos", señaló, calificándolo de irrito y nulo este laudo, siendo rechazado y considerado por Venezuela una enajenación del territorio.

 Un héroe larense

Según explica Ramón Escovar León, aunque muchos políticos cuestionan la actuación de Estados Unidos en el Laudo Arbitral de París, la realidad es que los norteamericanos impidieron que Reino Unido siguiera arrebatando territorio venezolano, porque su intención era delimitar hasta Aroa y tomar las bocas del Río Orinoco.

En 1949, a 50 años de haber sido firmado el Laudo Arbitral de París, muere Mallet-Prevost, quien fue el abogado que representó a Venezuela en el tribunal arbitral, pero designado por EE. UU. 

Y se publica en la revista: The American Journal of International Law de New York, un documento que prueba que el Laudo Arbitral de París de 1899 fue una componenda, una manipulación para imponer una línea limítrofe de la Guayana Esequiba, arrebatándole territorio a Venezuela.

Venezuela siguió teniendo problemas políticos durante la dictadura de Cipriano Castro, el general Juan Vicente Gómez, y en los gobiernos de Eleazar López Contreras, Isaías Medina Angarita, y Marcos Pérez Jiménez. Pero la revisión del Laudo comenzó otra vez a exigirse con el presidente, Isaías Medina Angarita en 1944, con participación del Congreso Nacional.

"En 1950 se desarrolla un trabajo vigoroso y heroico de dos sacerdotes jesuitas: Pablo Ojer y Hermann González Oropeza, este último caroreño. Lo que quiere decir que hay un héroe larense que defendió a Venezuela buscando mapas y documentos que empezó en 1950 y prosiguió durante todos los gobiernos que vinieron después, como el de Carlos Delgado Chalbaud, Germán Suárez Flamerich y Pérez Jiménez. Estos dos religiosos siguieron una investigación ardua hasta que llegó la democracia a Venezuela", destacó.

Lo que hicieron los jesuitas Pablo Ojer y el larense Hermann González Oropeza, fue hurgar en el archivo de la Gran Bretaña durante los años 1951-1956, y 1962-1964. El experto del Instituto de Investigaciones Históricas de la UCAB, Manuel Donís, en un artículo publicado en el portal web de esta universidad el 9 de mayo de 2023, resaltó que lo encontrado por los jesuitas iba desde metros de microfilms, centenares de documentos copiados a mano y cartografía histórica que hicieron posible la realización de un informe, donde se verificaron los límites de la Guayana Esequiba, comprobando que la Línea Schomburgk era falsa. 

Ese informe se presentó al gobierno de Rómulo Betancourt. Ese trabajo minucioso de los jesuitas fue clave para que el 17 de febrero de 1966 se lograra la firma del Acuerdo de Ginebra en la presidencia de Raúl Leoni. Víctor Rodríguez Cedeño, diplomático y representante de Venezuela ante las Naciones Unidas (1997-2003), resalta que el Acuerdo de Ginebra ha sido el logro diplomático más importante y jurídico que ha tenido Venezuela para la defensa del Esequibo, porque fue determinante para que Reino Unido reconociera que había una controversia territorial y se acordaron los mecanismos para la resolución pacífica del conflicto, como la negociación directa entre Venezuela y Guyana, algo que ya daba por olvidado el Laudo Arbitral de París de 1899. 

"La diplomacia venezolana estuvo muy bien orientada y ejecutada, y por eso logramos el Acuerdo de Ginebra de 1966, que es un instrumento básico en la solución de la controversia", subrayó.

Logro democrático

Para Ramón Escovar León, el Acuerdo de Ginebra es un logro de la democracia. Tanto Rómulo Betancourt, y Raúl Leoni eran presidentes de Acción Democrática, pero no representaban los intereses de su partido, sino los del Estado.

"Ambos gozaban de amplio reconocimiento internacional. Venezuela era una democracia reconocida con apoyo político interno. El Acuerdo de Ginebra recoge el trabajo de muchos venezolanos, es un trabajo de unidad y sentido de pertenencia con el país. Nada de disputas políticas y estar tratando de conseguir alguna ventaja a partir del conflicto territorial por el Esequibo", comunicó y destaca que en el Acuerdo de Ginebra se fundamenta toda la defensa que Venezuela ha tenido sobre la disputa limítrofe hasta la fecha.

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