Benacerraf: el venezolano Nobel de Medicina que revolucionó la inmunología

Marlyn Pernía | La Prensa Táchira.- El médico venezolano con nacionalidad estadounidense, Baruj Benacerraf, obtuvo el Premio Nobel de Medicina y Fisiología el 11 de octubre de 1980, por sus descubrimientos en el campo de la inmunología, específicamente en el rol que los genes codifican las proteínas del complejo mayor de histocompatibilidad que juegan en el desarrollo de la respuesta inmunológica de distintos individuos frente a los mismos antígenos. Este descubrimiento es considerado hoy en día uno de los pilares de la inmunología moderna.

En otras palabras, el estudio ayudó a identificar cuáles genes eran responsables de ciertas respuestas inmunológicas, lo que luego se aplicaría en diversas áreas de la medicina. Cómo se utiliza a la hora de predecir el efecto de un medicamento, un trasplante o una inserción de tejidos en un paciente, teniendo en cuenta sus características genéticas.

Baruj Benacerraf Lasry nació en la ciudad de Caracas, Venezuela, el 29 de octubre de 1920, de una familia conservadora; su madre Henrietta Lasry era argelina francesa y su padre Abraham Benacerraf, un judío sefardí, natural del entonces Marruecos español; quien era comerciante de telas y fue además uno de los fundadores del Banco Unión, hoy en día conocido como el grupo Banesco.

La mayoría de su infancia la vivió en París donde estudió en el Lycée Janson de Saily; y a los 10 años regresa con su familia a Venezuela por el inicio de la Segunda Guerra Mundial, escapando del nazismo.

Dificultades

Tras ser rechazado en varias escuelas de medicina norteamericanas que para los años 40 resultaba bastante difícil para un judío sefardí latinoamericano; después de muchos intentos Benacerraf es admitido en la Universidad de Virginia, de donde egresa en 1945.

En 1943 se nacionalizó como estadounidense y se casó con Anette Dreyfus, con quien tuvo una hija, Beryl Rica Benacerraf.

Durante 1945 trabajó como médico interno en el Queens General Hospital de Nueva York, y luego permaneció en el ejército como teniente del Cuerpo Médico Militar, al finalizar su servicio; se interesó en la investigación y tras una invitación de Elvin Kabat para trabajar en los laboratorios del Instituto Neurológico de la Universidad de Columbia, inició su labor como investigador científico en febrero de 1948.

En su carrera tuvo episodios que cambiaron su brújula, en un inicio se trasladó a Caracas para asumir el negocio familiar, después tuvo la oportunidad de instalarse en la capital francesa por una propuesta laboral por parte del equipo de investigadores del Laboratorio Bernard Halpern del Hospital Broussais, donde estuvo por 6 años. Al ver imposible el establecer su propio laboratorio en Francia, decide hacer maletas y emprender en los Estados Unidos, donde se dedicó por completo a la investigación biomédica en su campo, especialmente las alergias. 

En los años siguientes, Benacerraf ingresó en 1970 como profesor de patología en la escuela de medicina de la Universidad de Harvard, y luego es elegido miembro de la Academia Norteamericana de Artes y Ciencias, y un año más tarde en la Academia de Ciencias de los Estados Unidos en 1973. 

Tras una larga carrera como investigador, es en 1980 cuando recibe el Premio Nobel de Fisiología y Medicina. 

Siempre desarrolló su carrera profesional entre Venezuela, Francia y los Estados Unidos. Por lo que, cuando se supo la noticia de su premio en Venezuela, un periodista de El Nacional lo entrevistó y dijo en un español perfecto: "Por supuesto que me siento venezolano. Tengo unas raíces profundas que son puramente de allá. Es un orgullo y un honor para mí que un latinoamericano, un venezolano, sea premiado de esta forma". 

Esto generó un gran impacto en la ciencia venezolana, ayudando a sentar las bases de estudios de la genética e inmunología en el país, lo cual lo llevó a visitar Venezuela en 1983 para dictar una conferencia magistral en el VI Congreso Latinoamericano y Primer Congreso Venezolano de Genética, en Maracaibo.

Sus trabajos en el campo de la inmunología lo llevaron a que le fuera otorgado el "National Medal of Science" por sus contribuciones médicas en los Estados Unidos. 

El 2 de agosto de 2011,en la ciudad de Boston, Estados Unidos, con 90 años, Baruj Benacerraf fallece tras un cuadro severo de neumonía. El médico venezolano será recordado como uno de los inmunólogos más importantes del siglo xx y el más importante nacido en Latinoamérica.

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