Banda de "robacables" deja a oscuras a vecinos de El Abejal de Palmira

Redacción | La Prensa Táchira.- El viernes 16 de junio, en horas de noche los habitantes de la vereda 3 y 2 de El Abejal de Palmira se encontraban durmiendo tras regresar de una larga jornada laboral. Las calles estaban a oscuras a causa de un corte de luz como es "costumbre" en el Táchira y todo indicaba que sería una noche tranquila, igual a las demás.

Pero al día siguiente la inquietud de algunos vecinos fue notoria al encender los bombillos de sus casas y notar que la luz "no había llegado" durante la madrugada, algunos asumieron que se trataba de un apagón general; sin embargo, algunas casas sí tenían luz, por lo tanto esta idea fue descartada. 

Al salir de sus viviendas, algunos vecinos notaron que de aquellos cables que debían proporcionar luz a sus casas sólo había quedado algunos trozos guindando de los postes. Automáticamente los afectados se agruparon y concluyeron en que habían sido víctimas del hampa. 

Al contabilizar, al menos 10 viviendas resultaron afectadas en conjunto con sus moradores a quienes les fue hurtado el cable de la luz. 

Rápidamente comunicaron a los funcionarios que se encontraban de turno en el puesto policial en la vía principal de El Abejal de Palmira lo que había sucedido. A tal reunión asistieron personas de la alcaldía y de la Corporación Eléctrica Nacional en Táchira (Corpoelec).

Efectivamente, las sospechas fueron ciertas. Un grupo de delincuentes asaltaron el sector y hurtaron muchos metros de cable.

En el caso de los artesanos Pedro y Ciro Torres, a cada uno les fue hurtado alrededor de 15 metros de cable, pero existen otras personas a las que les robaron el doble de esta cantidad, como lo es en el caso del habitante Carlos Torres, a quien le hurtaron 40 metros de cable.

Situaciones similares son las que se han presentado durante los últimos 20 días en El Abejal de Palmira, varios sectores han sido víctimas de robos y hurtos, pero hasta la presente fecha no han identificado a los delincuentes. 

Tal es el caso de la Vereda 4 en donde a través de una difusión por WhatsApp, una vecina alertó sobre un robo de 30 metros pertenecientes a una línea de Cantv. Según el mensaje, esta línea pertenecía a una de las habitantes del sector. Dicho hurto fue cometido de la misma forma que en la Vereda 3 y 2, es decir, durante la noche y en un momento en el que no había luz, debido a los cortes eléctricos reiterados. 

Por un silbato 

Eglademesa Villazmín, habitante de La Hoyada, otra de las calles ubicadas en El Abejal de Palmira, reseña que de no ser por el ruido de un silbato su casa y posiblemente las de algunos vecinos, también hubiesen sido afectadas por el hurto del cable de la luz. 

Según Villazmín, el 25 de junio en horas de la madrugada, en medio de la oscuridad de la noche, escuchó los pasos de un grupo de hombres que estaban sobre el techo de su vivienda. 

Villazmín señala que en medio de la conversación que tenían dichos hombres pudo escuchar las palabras "apúrese, córtelo".

La adrenalina del momento y las advertencias que había recibido de otros vecinos hicieron que Villazmín se levantara de su cama y buscara algo con qué hacer ruido.

"Encontré un silbato y comencé a usarlo, me puse en la ventana e hice todo el ruido que pude", reseña Villazmín.

Aunque la habitante trató de observar y determinar la identidad de aquellos hombres, los intentos fueron fallidos, pues no logró ver nada. 

Sin embargo, se sintió aliviada de que ni ella ni sus vecinos hayan resultado víctimas de un nuevo episodio de los "robacables". Aun así, Villazmín señala que "es lamentable que aunque yo salí a hacer ruido, ninguno de mis vecinos salió a ayudarme o a ver qué pasaba". 

Ante los últimos hurtos registrados en varios sectores de El Abejal de Palmira, muchos habitantes han optado por hacer nudos en los cables de luz y de Cantv, para que de esta manera sea más difícil para los ladrones poder cortarlos y robarlos. Asimismo, duran te la noche verifican que no haya presencia de ninguna persona sospechosa cerca de los postes o sobre los techos de las casas.

"Es una situación que nos tiene en alerta, pues no queremos que ningún otro vecino salga perjudicado por estas sinvergüenzuras", señala Karina Martínez, habitante de la Vereda 3. 

Sin apoyo

A pesar de que estos actos de vandalismo se han presentado con regularidad en las últimas semanas, los habitantes señalan que las autoridades no han prestado la colaboración debida para acabar las tramas. 

De hecho, los vecinos de las Veredas 3 y 2 solicitaron a los policías de El Abejal de Palmira estar "pendientes" de las calles. 

Sin embargo, Ciro Torres expresa que "la única forma de que algún funcionario policial se acerque hasta las veredas es luego de que suceden los robos", mientras tanto permanecen en sus puestos. 

Al igual que Torres, los habitantes consultados manifiestan que las calles están solas, pues no hay vigilancia en las noches y los policías no realizan recorridos. 

"La idea es dar con el paradero de estos ladrones, pero si no tenemos apoyo de los funcionarios será difícil detectar la identidad de estos", opina Karina Martínez.

Limitantes 

Los vecinos de ambas veredas señalan que es necesario dar fin a "este vandalismo", pues el estar invirtiendo en metros de cable es casi imposible, debido al bajo poder adquisitivo de algunos habitantes.

Según Ciro Torres, el metro de cable tiene un costo de 16 mil pesos. "En el caso de mi primo que tiene que comprar 40 metros, necesita por lo menos 640 mil pesos".

Aunado a esto, según Torres, el personal de Corpoelec les informó que el costo por instalar el cable de la luz es de 30 mil pesos por persona, monto que indignó a muchos de los habitantes que apenas logran solventar sus gastos a través de trabajos modestos, como la artesanía. 

Una de las vecinas aseguró haber escuchado decir a uno de los trabajadores de dicho organismo "que deben comprar hasta el teipe, porque nosotros no tenemos nada".

Las casas son el basurero

Los sótanos, solares y frentes de las casas ubicadas en las veredas 3 y 2 de El Abejal de Palmira son los espacios que utilizan los habitantes para acumular y guardar las bolsas de basura.

Esta acción comenzó desde hace un mes, debido a la falta de circulación por parte del aseo urbano. Antes, el aseo pasaba regularmente por la calle principal; sin embargo, "de un tiempo para acá dejó de venir", explica Karina Martínez. 

La información que los residentes manejan hasta el momento es que "los camiones están dañados". Sin embargo, los mismos no justifican que pasado un mes la situación sea la misma.

"Es imposible que en un mes no hayan habilitado tan siquiera un camión", expresa Ciro Torres. 

"Ya la basura la tenemos en sacos grandes, y no es justo para nadie tener que lidiar con tantos desechos dentro de una casa, si uno de los servicios básicos es el aseo urbano", alega la habitante Martínez.

La espera para que llegue el gas doméstico se hace eterna 

Las jornadas de gas doméstico son pocas durante el año, es por esto que cuando anuncian el cobro de este servicio los habitantes "corren" a pagarlo. Sin embargo, luego del cobro la espera se hace eterna, pues en algunas oportunidades han tenido que esperar hasta dos meses luego del cobro para recibir este beneficio.

Karina Martínez explica que "por ser gas municipalizado, primero se debe pagar, y a los días los camiones buscan las bombonas para llenarlas", y al cabo de un par de días "deberían traerlas".

El problema radica en que esos "días" se convierten en meses, y debido a los largos lapsos que existen entre cada jornada de gas, las bombonas no son abastecidas al tiempo en que los habitantes las necesitan.

"A veces nos quedamos sin gas, y toca cocinar con la cocina eléctrica, pero con estos problemas de la luz, pues ya ni siquiera estas cocinas son una opción para nosotros. O cocinamos a leña o compramos gas caro en la calle", manifiesta Ciro Torres.

Actualmente se encuentran esperando a que el camión busque las bombonas para abastecerlas.

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