¿QUÉ PASÓ CON EL SALARIO?

Desde antes de Cristo, los Gobiernos y las Sociedades antiguas recurrieron al pago del salario en especies; esa era la forma de retribuir el esfuerzo de los trabajadores en el mantenimiento de la actividad agrícola y de la cría de ganado. Esos pagos se hacían con la finalidad de que los trabajadores pudiesen dar techo y alimento a sus familiares más cercanos; con el paso del tiempo se cambió en América, Europa y Asia al pago en moneda y desde entonces por más de 2000 años, el salario ha sido una institución que ha perdurado como método de pago, ampliándose además a otros beneficios económicos, gracias a su vigencia y en Venezuela a las conquistas de los trabajadores organizados en el país , cuyas peticiones eran oídas y aceptadas por los gobiernos democráticos, luego de agudos problemas laborales. 

Ha sido el salario, la pretérita motivación para que la clase trabajadora, tanto del sector público como del sector privado ingresaran al mercado laboral venezolano, en ese sentido todavía recordamos en la década de los 70, de los 80 y de los años 90, como en los grandes periódicos nacionales aparecían extensos clasificados en busca de trabajadores, los que podían optar a ingresar en uno u otro sector, dependiendo de los salarios, de los bonos vacacionales y de los meses a pagar como utilidades o aguinaldos, pues era un mercado laboral en expansión sobre todo entre los años 70 hasta finales de los 80 y los trabajadores contaban con poder adquisitivo para adquirir a crédito o al contado vivienda, vehículo o bienes y servicios de manera regular e ininterrumpida- 

Con la llegada del actual régimen gubernativo, al salario lo han ido desfigurando, a pesar de que el actual orden económico venezolano, se caracteriza desde hace más de una década por una destructiva inflación e hiperinflación, que han erosionado gravemente en los últimos años, la noción de salario mínimo vital, a pesar de estar contemplado como un derecho humano fundamental, pues el Gobierno nacional, a la par de hacer retirar a muchas empresas privadas de la actividad económica, no pudo a través del BCV proteger la moneda nacional que es el signo monetario a través del cual se pagan los salarios, todo lo cual trajo como consecuencia que muchos trabajadores en el país se fueran al exterior o buscarán la manera de subsistir mediante la práctica de la economía informal. 

Hoy en día el salario mínimo ya no cumple con su función social, que no es otra que proporcionar una subsistencia mínima vital a las familias venezolanas, su pírrico monto de Bs 130, así lo demuestra y no sólo eso, sino que las prestaciones sociales que eran beneficios acumulados para los trabajadores por años, están totalmente depreciadas, siguiendo la desafortunada experiencia del salario, por lo que muchos trabajadores al concluir mediante la jubilación, su período de servicio activo, reciben muy modestas cantidades, lo que sin lugar a dudas, refleja la poca sensibilidad social de la actual clase gobernante, que volvió puré valga el ejemplo a la institución del salario y con ello la seguridad social de los trabajadores. 

Para disimular los perjuicios causados al salario y a sus derivados económicos, el gobierno se inventó un pago "extrasalarial" denominado "ingreso mínimo vital", que no salario mínimo vital, como era su deber constitucional, con el cual pretende hacer creer que el mismo constituye un monto destinado a la seguridad y protección social de los trabajadores, cuando en realidad ese tipo de gratificación o bono, no forma parte del salario por ilegal decisión gubernativa, a pesar de prestarse una retribución laboral. Dicho ingreso mínimo en puridad, es la enfática confesión del Gobierno de que no está en su ánimo en hacer del trabajo y del salario en especial, un hecho social que permita la autorrealización de los trabajadores y de sus familias, y que, en base a bonos y a decisiones sobrevenidas, hará creer que esas dádivas en verdad les aseguran el porvenir a los trabajadores.  

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