Ni paracetamol hay en Centros de Diagnóstico Integral del Táchira

Ariana Moreno | La Prensa Táchira.- La red de Centros de Diagnóstico Integral (CDI) del estado Táchira, creada hace 17 años por el expresidente, Hugo Chávez con ayuda del gobierno de Cuba, actualmente está totalmente abandonada y no cuenta ni siquiera con analgésicos para tratar la fiebre y el dolor. 

A pesar de que en sus inicios este programa se planteó como un servicio necesario para atender las zonas más pobres del país, hoy en día la realidad es completamente diferente. Durante un recorrido por estos centros de salud, se pudo evidenciar las precarias condiciones en las que trabajan, donde los tensiómetros, medicamentos, anestesias, los respiradores y los exámenes médicos son inexistentes.

Los especialistas de estos centros de salud relatan las penurias que deben vivir día a día para poder atender a los enfermos. Aunque no quisieron ser identificados por miedo a represalias, estos profesionales de la salud aseguran que desde hace años no cuentan con los insumos necesarios para atender a los pacientes que llegan en busca de atención médica. La falta de instrumentos e insumos básicos, como lo es una simple pastilla y otros indispensables ha provocado que desde hace más de 2 años los doctores deban remitir a todos los pacientes que llegan a otros centros hospitalarios. 

A pesar de que en San Cristóbal la situación es igual de evidente, los Centros de Diagóstico Integral ubicados a lo largo de los 29 municipios del Táchira sufren la peor parte. Muchos de ellos, inclusive han tenido que cerrar sus puertas por la escasez total de equipos, camillas, insumos y personal médico necesario. 

Un claro ejemplo de ello es el centro ubicado en la localidad de Palmira, municipio Guásimos, donde en horas de la noche el doctor de turno también sirve como vigilante y no puede ofrecer ningún tipo de ayuda a sus pacientes por falta de suministros médicos. Los trabajadores de este lugar, aseguran que desde la entrada procuran no hacerle perder tiempo al enfermo, especialmente a los que vienen por una emergencia por lo que son inmediatamente enviados a otros hospitales.

Algo parecido sucede en el CDI de La Fría, donde el pasado 30 de noviembre, por no tener las condiciones necesarias se tuvo que remitir a la niña Michelle Pernía hasta Puerto Santander, donde lamentablemente perdió la vida por negligencia. Para muchos, esta ha sido una clara muestra de las vicisitudes que tiene que afrontar el pueblo venezolano en temas de salud. 

Fracaso

Según el diputado del Consejo Legislativo, Miguel Reyes, esta es una situación que viene sucediendo desde hace muchos años; ya desde un inicio fue un "fracaso" porque a los dos años de haber arrancado ese programa, el mismo Chávez dijo que de los 4500 centros creados en todo el país, el 50 por ciento ya estaban cerrados.

Expresa que este programa desde su comienzo violaba las normativas para el ejercicio de la medicina del Colegio de Médicos; sin embargo, lo trataron de mantener durante un buen tiempo; abandonando a su vez la red hospitalaria de todo el país. Asimismo, dice que una de las causas que hicieron que este programa fallara fue la desconfianza que tenían los venezolanos ante un personal cubano que no conocían y de los cuales no se tenía la certeza si en realidad eran médicos o no. 

Manifiesta que esta red "medio funcionaba" cuando había recursos y dinero, pero nunca fue un sistema de contundencia en la calidad y prestación del servicio. Por este motivo, asegura que los usuarios prefieren asistir a los hospitales, que aunque también sufren por la falta de insumos, son mucho más confiables y seguros.

Personal médico se ha ido del país

El parlamentario, Miguel Reyes, asegura que gran parte de los cubanos que llegaron a mediados del año 2005 para ocupar los puestos de médicos integrales se han ido del país, debido a la gran crisis política que enfrenta Venezuela. Asimismo, manifiesta que los médicos venezolanos no se atreven a ejercer sus funciones en estos lugares debido a la mala reputación que han obtenido a lo largo de los años. 

Asegura que los especialistas que quedan los tienen rotando de un lugar a otro para poder prestar la atención. 

Lo mismo relata la doctora, Mariana Jiménez, quien asegura que desde hace al menos cuatro años ha tenido que dejar su lugar de trabajo habitual en uno de los Centros de Diagnóstico Integral de San Cristóbal, para dirigirse a otros servicios para poder brindar atención a los pacientes, ya que no hay actualmente personal calificado para ocupar estos puestos. Manifiesta que por este motivo, muchos de estos CDI permanecen cerrados por días mientras aparece el doctor de turno.

Del mismo modo, explica que los centros cuentan con consultorios populares ubicados en los diversos barrios de la entidad, con el fin de atender a los enfermos dentro de la comunidad. Sin embargo, asegura que allí tienen los mismos problemas y se han mantenido con el aporte de los mismos familiares y vecinos de la comunidad. Finalmente, manifiesta que cada día el sistema está más deteriorado y prevé que en algún momento van a desaparecer.

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