En la Unidad de Caumatología del Hospital Central falta de todo

Con sólo tres camas y un espacio prestado atienden a los quemados

Ariana Moreno | La Prensa Táchira.- Desasistidos, así se encuentran los pacientes de la Unidad de Caumatología del Hospital Central de San Cristóbal por falta de personal, insumos y equipos médicos desde hace más de 15 años.

A pesar de que en el año 2008 esta área de atención fue recuperada por el expresidente Hugo Chávez, el poco personal que permanece en los pasillos de este centro de salud asegura que esto fue sólo una "parafernalia", porque en realidad nada funcionaba; equipos, camas, iluminación e insumos fueron trasladados desde otras áreas provisionalmente para el acto de inauguración. 

90% inhabilitado

Luego de que los equipos fueron removidos, la unidad quedó práctica mente inhabilitada hasta la fecha de hoy, donde un aproximado del 90% de este espacio no funciona. Según el doctor Nelson Negrón, jefe de la Unidad de Caumatología, este lugar no ha recibido la atención que merece.

De las 14 camas de la Unidad de Caumatología, ninguna funciona. Actualmente están atendiendo con una capacidad de sólo tres camas en un espacio suministrado por el área de cirugía plástica, ubicado en el mismo pasillo. 

Además, no disponen de una unidad de terapia intensiva; algo que según el especialista resulta de suma importancia para evitar la contaminación de los pacientes. Tampoco tienen habilitado el pabellón interno, donde anteriormente realizaban unas diez cirugías a la se mana. Hoy sólo pueden cumplir con una al mes y en pabellones de otros servicios. 

Falta todo

No es sólo esto, para que el área funcione correctamente debe estar estéril, sellada con flujo laminar para combatir las bacterias, con aire acondicionado y alejado del exterior.

Condiciones que lamentablemente no se cumplen durante la atención de los lesionados. Los médicos residentes que se encuentran en esta unidad, aseguran que "trabajan con las uñas", ya que al no estar los espacios acondiciona dos deben ingeniárselas para poder asistir a los pacientes. 

Al preguntarles qué falta, los residentes responden al unísono "hace falta todo", desde equipos como monitores, oxígenos, conductos y hasta insumos, como gasas, vendas, cremas especiales, guantes y jabón.

A pesar de que el hospital intenta ayudar en lo que pueda al paciente, hay muchas insumos que el centro de salud no puede costear, por lo que la mayoría de las cosas que se necesitan las llevan los mismos familiares. Irma Medina, madre de uno de los pacientes, expresa que vive una situación muy difícil ya que todo lo tiene que comprar.

Por los momentos, Irma se encuentra diligenciando ayudas para poder costear los gastos de suministros, consultas y exámenes de su hijo, quien tuvo una complicación a raíz de una quemadura. El joven que está hospitalizado desde el pasado 22 de agosto contrajo una infección bacteriana que ha resultado bastante cara y difícil de curar. 

Huye el personal

Para el jefe de la unidad, Nelson Negrón, "no es tanto el equipo, sino el personal". Asegura que para poder habilitar el servicio de Caumatología necesitan un anestesiólogo, al menos 6 o 7 enfermeras y un internista, con los cuales no cuenta el hospital. 

Ante la falta de personal, el médico manifiesta que hasta que no haya buenos sueldos esto no va a cambiar. "Aquí tenemos una sola enfermera y a veces no hay ninguna, en muchas ocasiones me he encontrado con que el paciente abre la puerta buscando a alguien que lo ayude, porque no hay enfermeras", asegura Negrón. 

Asimismo, expresa que los médicos residentes cumplen su función en el hospital y se van en busca de mejores oportunidades. Los jóvenes, quienes ganan menos de 200 mil pesos al mes, aseguran que no tienen futuro en este país y lo único que los mantiene allí son las ansias de aprender y la vocación. 

Melquiades Delgado, representante del Sindicato de Trabajadores de la Salud, manifiesta que las condiciones de trabajo en esta área ha provocado un déficit de personal de al menos un 40%, por lo que actualmente el hospital cuenta con una nómina de 1600 trabajadores. Un número preocupante, teniendo en cuenta que para el año 2008 este centro de salud tenía 6900 trabajadores. 

Esta falta de personal y de equipamiento ha hecho que la Unidad de Caumatología se convierta cada día más en un distintivo de la indolencia y la desesperanza que mantiene inquietos a los pacientes, especialistas y trabajadores que de tanto intentarlo han perdido la esperanza de que esta área vuelva a ser una referencia para todos los estados de Venezuela y de zonas de Colombia, como Cúcuta y Pamplona.

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