Joyerías apelan a las redes sociales para sobrevivir

Anggy Murillo | La Prensa Táchira.- El auge de las redes sociales, sobre todo luego de la pandemia por el Covid 19, ha servido para que pequeños, medianos y grandes empresarios hayan tomado estas herramientas como método de sobrevivencia. Este es el caso de varias joyerías de la ciudad de San Cristóbal, que a pesar de las pocas ventas que registran se niegan a cerrar sus puertas y apuestan a las plataformas digitales para ofertar sus productos y captar clientes.

"El Instagram vende mucho", es la frase que utilizó María Chávez, propietaria de una de estas joyerías para referirse a su negocio. Comenta que aunque el local en el que funcionan es propio, no ha visto tan complicada su situación. Sin embargo, destaca que hoy en día el negocio no da para cubrir todos los gastos de su familia, los domingos, junto con su esposo y otras personas, se dedica a vender comida desde su casa y hasta el momento, les ha ido muy bien.

"Con la pandemia, la cuarentena, nos tocó mover las redes sociales, mucha gente nos ha contactado a través de Instagram, sobre todo venezolanos que están afuera y compran. Hace como una semana mandamos unos anillos de grado para dos jóvenes en Chile, su mamá estaba aquí y ella los buscó", destacó.

Las prendas que más salida tienen en su negocio son los zarcillos antialérgicos para bebés, anillos de grado, de matrimonio y de compromiso. Señala que el oro dejó de ser una opción para sus clientes y solo lo manejan por encargo. 

"Por economía la gente viene a buscar es plata, nosotros trabajamos con plata nacional e italiana. Los anillos de oro vienen una vez al año a buscar, es muy raro el que viene a preguntar por algo de oro y lo manejamos por encargo porque no se puede tener el dinero parado. Lo que tenemos de oro prácticamente son mostrarios", explicó.

Compra y venta de oro

Jaime Arias es el encargado de un negocio familiar que tiene en pie más de 50 años. Actualmente se mantienen gracias a la compra y venta de oro, pues son escasas las personas que llegan a su negocio a comprar alguna pieza de joyería.

"El oro así como llega, así se vende. Eso es como un comercio instantáneo. Es como una especie de actividad cambiaria", dijo.

Destaca que las ventas comenzaron a mermar alrededor del año 2000, pero prosperó el tema de los empeños. Sin embargo, actualmente esto tampoco es factible, debido a la continua subida y bajada tanto del bolívar como de las monedas extranjeras.

"Hay días o semanas que no se vende nada. En un mes se puede vender uno o dos relojes o una o dos cadenas de bautizo. La actividad que ahorita realmente mantiene la joyería es la compra y venta de oro", destacó.

"Algo se vende"

En la joyería que una joven maneja junto a su madre en el centro de la ciudad desde hace 15 años, todos los días algo se vende. Una pila para un reloj o zarcillos para bebés es lo que mayormente llegan a buscar en el establecimiento.

"Aquí vendemos de todo un poco, plata y acero es lo que más sale. El oro ya no mucho. La compra de oro también nos ha mantenido bastante porque se saca un margen de ganancia que ayuda mucho. Las reparaciones de prendas también son una constante", explicó, aunque prefirió no dar su nombre..

Estos comerciantes ven con esperanza que la situación económica en el país mejore completamente y así poder nuevamente sacar a flote a sus negocios.

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