Productores de La Blanca deben llevar al hombro sus cosechas

Ariana Moreno | La Prensa Táchira.- Como si la pobreza no bastara, ahora los pequeños productores y agricultores del sector La Blanca, vía Chorro El Indio, deben llevar al hombro los alimentos que tanto trabajo les cuesta producir. Hace más de treinta días, estos trabajadores vieron cómo las motos, siendo su único medio de transporte, se quedaron atrapadas luego de que la vía principal colapsara producto de las fuertes lluvias. Además de los constantes desbordamientos de aguas y terrenos inestables que afectan cada día más a estas carreteras.

En este sector productivo, los trabajadores sacan varios productos para vender a zonas urbanas, principalmente a San Cristóbal. El principal alimento extraído es la leche y sus derivados, además de diversos tipos de cultivos. A pesar de esto, aseguran que las ventas no equivalen al enorme sacrificio que deben realizar todos los días, puesto que suben una pendiente llena de barro y escombros con la mercancía a cuestas, para luego hacer un transbordo que les permita salir de la localidad.

El productor, José Zerpa, manifiesta que pese a esto no pueden dejar de trabajar porque la mayoría de personas sólo viven de la producción. "Aquí en este pueblo no hay más nada que hacer, aquí todos somos trabajadores de campo y los que trabajan por fuera también les toca duro porque tienen que ver cómo llegan, porque aquí ni transporte hay", asegura Zerpa refiriéndose a la falta de transporte que los aqueja desde hace más de ocho años. 

Derrumbes

No es sólo la carretera la que se ha venido abajo, cuatro casas se han derrumbado completamente y otras 20 más están en peligro de ser tapiadas por el deslizamiento de laderas inestables ubicadas sobre estas viviendas.

Con lágrimas en los ojos, Ana Catalina Roa cuenta cómo las desventajas de vivir en una zona rural "abandonada por todos" le ha traído innumerables pérdidas. Desde hace más de cuatro años, el desbordamiento de aguas pluviales ha causado múltiples desastres en este sector. Ana Catalina Roa, su madre y dos habitantes más de la comunidad perdieron sus viviendas.

Refugio

Los afectados hacen de tripas corazón para salir adelante, puesto que están viviendo en una capilla abandonada mientras encuentran a donde ir. Unos se han ido porque no soportan la situación, y otros deben "resignarse" a quedarse en el lugar que los vio nacer y que es prácticamente todo lo que conocen.

Afortunadamente, los vecinos se apoyan unos con otros por lo que ante cualquier circunstancia salen de sus casas y prestan apoyo a quien lo necesite.

Solicitudes

Los vecinos aseguran que durante mucho tiempo han solicitado ayuda a los entes correspondientes para que se acerquen a ver los múltiples problemas que tiene la comunidad; sin embargo, afirman que no ha sido posible convencerlos, ya que a pesar de que funcionarios de Protección Civil hicieron las inspecciones requeridas, no se han vuelto a acercar a esta zona de riesgo.

Además, Ana Catalina Roa manifiesta que desde hace unos tres años que la vivienda de su mamá se derrumbó, ha hecho múltiples solicitudes para que los organismos se aboquen a solucionar el problema en las laderas y frene el desgaste de las otras casas. "Me cansé de esperar y mi casa también se cayó, vinieron a tomar fotos, pero ahí quedaron todas las promesas, hoy estoy sin casa y sin esperanzas", dijo Ana Catalina.

A un mes del derrumbe de la vía

Desde principios del mes de julio, los residentes de La Blanca fueron sorprendidos por el colapso de la vía principal que conecta con Chorro El Indio y otras zonas altas, como Caño Seco, Macanillo y Potosí. 

Este derrumbe no sólo afectó la carretera principal, se extendió a la parte baja del sector dejando completamente incomunicados a sus habitantes. Según Nelly Zambrano, en horas de la madrugada escucharon cómo la carretera se vino abajo destruyendo por completo la única vía de acceso a la comunidad. 

Este hecho no sólo los dejó incomunicados, además afectó aún más las casas que de por sí ya se encontraban en riesgo. Nelly Zambrano asegura que a partir de ese día su casa presenta muchas más grietas de las que tenía anteriormente, por lo que teme que si continúan las fuertes lluvias su vivienda se vea cada día más deteriorada y pueda llegar a colapsar.

Vialidad hecha un desastre

Toda la carretera que conduce desde el cruce de la avenida 19 de Abril con la avenida Rotaria, donde comienza el camino al Chorro El Indio hasta el sector La Blanca está hecha un desastre. Llegar hasta uno de los sitios más turísticos resulta todo un desafío, ya que son cientos los huecos que impiden el correcto tránsito por esa vía.

Llegar a La Blanca es aún más complicado debido a que han ocurrido muchos deslizamientos durante la época de lluvias, los cuales han sido retirados y limpiados por los mismos habitantes, quienes al ser en su mayoría productores y vendedores necesitan que la calle esté despejada para poder transportar sus productos agrícolas. 

Según los lugareños, durante los últimos meses los organismos del estado han realizado algunas reparaciones en las carreteras, pero "han quedado inconclusas", debido a que la mayoría son realizadas en la zona baja por donde queda La Nevada y no continúan a las zonas más afectadas.

Atormentados por falta de servicios

Además del transporte y el aseo, sufren las consecuencias de la falta de otros servicios básicos como el gas, la electricidad y el internet. 

Según Nelly Zambrano, en el sector no existe junta comunal por lo que deben comprar "revendido" el gas en otras comunidades. Además, asegura que en ocasiones no lo pueden conseguir debido a que las personas que se lo venden lo necesitan para el consumo propio y no pueden dárselo. 

Asimismo, Haidée Mora asegura que las redes telefónicas no funcionan. Para poder comunicarse deben buscar donde llegue la señal de Digitel que es el único medio que pueden utilizar. Por lo tanto, el internet es casi inexistente por lo que afirman estar "aislados" de lo que pasa en el mundo exterior y dependen de las informaciones transmitidas por los demás vecinos o de los pocos mensajes que llegan a través de los datos.

Quema diaria de desechos

"A falta de aseo, quemamos basura", así lo afirma la habitante Haidée Mora, quien asegura que desde hace más de 7 años el aseo urbano no llega hasta esa localidad. Según Mora, los camiones no volvieron a subir debido a las condiciones de las carreteras. Asimismo, expresa que no todo es quemado debido a que tratan de hacer un abono orgánico con los desechos de frutas y verduras. 

Sin embargo, la mayor parte de productos tóxicos son expulsados al aire exponiéndolos a otros riesgos, como enfermedades respiratorias y alérgicas.

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