El honor de vestir a los santos

Anngy Murillo | La Prensa de Táchira.- Recibir el encargo para vestir a algún santo siempre es un honor para quienes son responsables de confeccionarlos y a pesar del trabajo que esto implica, pues los diseños son realizados a mano, los ejecutan con amor, fe y devoción. Muchas veces sin esperar ninguna retribución monetaria. Pues para ellos, el solo hecho de saber que el vestido o el perizoma lleva su toque personal es lo más importante.

Para las festividades de este año 2022, a las Carmelitas Descalzas de la ciudad de Rubio, la familia Duque Sánchez les solicitó confeccionar el vestido que lució la Virgen de Los Ángeles el pasado 2 de agosto, pues formaba parte de la ofrenda que donaron.

Según comenta una de las religiosas de esta congregación, las indicaciones que se les dieron es que debía ser verde combinado con otro color. La madre superiora, quien estaba al frente de la elaboración del traje, decidió que el manto sería de terciopelo verde, mientras que el vestido de raso de novia en color crema.

Los trabajos se extendieron durante al menos tres meses y unas 10 hermanas participaron cortando la tela, cosiendo a mano o encargándose de todos los detalles de pedrería que debían ser pegados con sumo cuidado para mantener la idea. Para lo único que se utilizaron las máquinas fue para los bordados. "Los detalles de los cordones, la pedrería, todo fue hecho a mano, tiene muchas piedras, ahorita no le sé decir cuántas porque el manto es grandísimo", explicó la hermana María Magdalena de las Carmelitas Descalzas. 

"Para nosotros fue un honor muy grande que nos hayan elegido para hacer el vestido que ellos le iban a ofrendar a la virgen. Lo hicimos con mucho cariño para la virgen y también para esa familia porque ellos han sido muy generosos con nosotras. Cada vez que vamos a La Grita siempre nos dan verduras o nos ayudan a conseguir lo que ellos pueden. Realmente fue un honor muy grande", resaltó la monja.

Esta no es la primera vez que alguien otorga a esta congregación la tarea de vestir a la Virgen de Los Ángeles, pues años anteriores ya habían confeccionado un vestido azul rey con rosado que lució en todo su esplendor.

La Virgen de Los Ángeles es venerada en el Valle del Espíritu Santo desde hace casi 450 años, su culto también fue instaurado por los frailes franciscanos. La imagen original que llegó a esta población inexplicablemente se perdió. La actual fue traída desde España por el presbítero Marcos Pernía Cárdenas en el año 1919 y es exhibida en el altar de la iglesia Nuestra eñora de Señora de Los Ángeles, en el casco central de La Grita. Esta escultura de bellas facciones tiene sobre sus brazos una imagen del niño Jesús que fue donada en el año 1950 por el monseñor José Teodosio Sandoval. 

Perizoma

Todos los años, también es donado por empresas, instituciones públicas o familias el perizoma con el que es vestido el patrono del Táchira, el Santo Cristo de La Grita. Actualmente cuenta con más de 150 de estos trajes que se encuentran resguardados en el Museo, el Santuario y la Catedral de este pueblo.

En la edición de los 412 años, el perizoma estaba a cargo de la Diócesis de San Cristóbal, que lo donarían como parte de los 100 años de su constitución. Al cierre de esta edición, el pasado 3 de agosto, no se pudo obtener información sobre los detalles de la obra.

Durante más de 30 años, Heriberto Pernía se encargó de elaborar los perizomas, según explica, durante este tiempo ha confeccionado al menos 120 piezas. Este año ha efectuado 7, la última por solicitud del Liceo Militar Jáuregui.

Cada traje es una historia y un símbolo de devoción. Los detalles que en él se incluyen también dependen de la promesa realizada por quien o quienes lo encarguen. Aunque el trabajo de Pernía tampoco tiene un costo fijo, sí solicitan una colaboración que fija el feligrés y con la que se les paga a las costureras.

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