En la Troncal 5 es necesario canalizar unas 17 nacientes de agua

Anggy Murillo | La Prensa Táchira.- Transitar por la Troncal 5, principal vía de acceso y salida del estado Táchira, se ha vuelto complicado y peligroso. Las fallas de borde y derrumbes son una constante, sobre todo en temporada de lluvias, pues las 17 nacientes que se encuentran a lo largo de 111 kilómetros deterioran la carpeta asfáltica y traen consigo material granular. Por lo que para poder realizar trabajos de envergadura que con el tiempo no se deterioren, se hace necesaria la canalización de esas afluentes.

"Se deben canalizar lo que son las nacientes, porque si no están bien canalizadas con las precipitaciones de los últimos días se va a empeorar la cosa. Ese es un trabajo importante que se debe hacer, así como el dragado de ríos", explicó el ingeniero civil y expresidente del IVT, Freddy Osuna.

En un recorrido de 12 kilómetros desde el Peaje de Vega de Aza hasta el sector conocido como La Laguna, se evidenció cómo el agua de estas na?cientes corre libremente, situación que también pudiera impedirse si las cunetas no estuvieran llenas de tierra y maleza, pues desde hace más de 10 años el Gobierno nacional, de quien es competencia directa esta arteria, no ha hecho inversión.

Semanas atrás, el gobernador, Freddy Bernal, señaló que la recuperación de la Troncal no es tarea fácil y que para efectuar 39 obras de envergadura se necesitarían al menos 2 años, tiempo que, según Osuna, no será suficiente para reparar todos los daños.

"Hay muchos trabajos que se deben hacer allí, como la reparación de baches, limpiar cunetas, laterales. Se deben construir muros de contención para las fallas de borde y atender todos los puentes. Ese no es un trabajo que se pueda hacer en dos años, por lo menos no en la Venezuela de hoy", destacó.

Casas caídas

En el sector Mata de Café, al menos 6 viviendas sufrieron las consecuencias de la falta de canalización de quebradas y nacientes que cursan por la zona. La mitad de una de estas casas fue conquistada por la arena y piedras que cayeron de una montaña. Al frente había un puente peatonal que quedó destruido.

"Eso pasó hace como un mes. El cerro se vino por un lado y la quebrada también arrasó. Las familias fuimos reubicadas a casas de alquiler y el alcalde de Fernández Feo nos está apoyando. Aquí no han reparado nada ni una falla de borde de ningún lado ni tapado huecos ni arreglado el problema de las aguas", señaló Freddy Gutiérrez, uno de los afectados.

En algunos tramos de esta Troncal, las montañas están por venirse abajo. En su superficie se observan grandes rocas que, en caso de desprenderse, pudieran generar una tragedia.

Derrumbes y mal estado de la vía

En esos 12 kilómetros se contabilizaron al menos 11 pasos en pésimo estado. Los principales están ubicados en el sector el Zigzag, Mata de Café y La Laguna. Pese a esto, muchos conductores imprudentes transitan a exceso de velocidad, sin pensar en el riesgo que pueden correr si el vehículo llegase a derrapar en el pavimento.

A la altura de Mata de Café encontramos a un adulto mayor, que en compañía de una joven se encontraban con una carretilla llena de piedras que estaban siendo colocadas en las enormes troneras que además estaban llenas de agua. Comentó que desde hace 10 años y a pesar de los trabajos de asfaltado que se han realizado, el pavimento sigue deteriorándose.

Junto con los vecinos se ven en la obligación de emprender estas labores a cuenta propia y con la colaboración que reciben de los conductores, pues no hay autoridad que se aboque a resolver el problema en la vía.

En La Laguna dejaron los trabajos hasta la mitad

Hace dos meses, la carretera a la altura del sector La Laguna comenzó a ser intervenida por los organismos de vialidad, allí se levantó el asfalto y se construyeron unas alcantarillas para que el agua dejara de circular por encima de la carretera. Sin embargo, estos trabajos quedaron inconclusos, pues desde hace dos semanas los trabajadores y la maquinaria que se encontraba en el lugar fueron movilizados hacia el Zigzag.

Esta situación generó malestar entre los vecinos, quienes aseguran que se debió culminar esta obra antes de movilizarse hacia otro tramo. 

Durante dos semanas han tenido que convivir con el polvo que ya mantiene a siete personas con enfermedades respiratorias. "Tenemos dos meses con ese paso dañado. Pura tierra, agua y mugre. Nos ha tocado tirarle agua porque no se soporta el polvo. A los trabajadores se los llevaron para el Zigzag. El maquinista dijo que si se iba el ingeniero, él también se iba y ya no volvieron más", denunció Dora Ramírez.

En días de lluvia la situación es más complicada, pues algunos vehículos derrapan en el barro, lo que representa un gran peligro, teniendo en cuenta que hay niños que pudieran ser arrollados.

"Aquí los carros pasan soplados. La noche del lunes pasó uno y casi se voltea. Esto es peligroso por los niños. Aquí cuando llueve eso parece un río. Con el polvo que levantan los carros ya hay siete personas enfermas", explicó María Méndez. 

Para evitar una tragedia, los vecinos decidieron atravesar piedras en el frente de algunas viviendas para evitar que los carros se orillen bruscamente al esquivar un hueco.

Pintan antes de terminar

La reparación de la vialidad que se vio fuertemente afectada por deslizamientos de terreno, construcción de cunetas, torrenteras y un sistema de alcantarillado son parte de los trabajos que se vienen ejecutando en el sector el Zigzag. Pese a que aún falta mucho por ejecutar, murales alusivos a la gobernación de la entidad ya fueron pintados.

"El tema de las pinturas es lo último que se debe hacer. Hay cosas más prioritarias que echarle pintura a una pared", destacó Freddy Osuna. El paso por esta zona continúa siendo a riesgo. Los trabajos se están efectuando desde las siete de la mañana hasta las cinco de la tarde. 

El pasado 28 de junio, el paso entre Mata de Café y el Zigzag se vio obstruido luego que un deslizamiento de terreno cayera sobre la carretera. Un autobús de dos pisos que se dirigía hacia San Cristóbal quedó tapiado y una persona resultó lesionada.

"Yo que me movilizo en moto es peligroso, esta es una carretera rápida y cuando llueve siempre se pone resbalosa porque hay mucho barro. Los carros se colean. A mi moto se le han dañado los amortiguadores y los cauchos", dijo Iván Salgado, habitante de la zona.

Descarga nuestra app aquí o escanea el código QR

Otras Noticias