Santa Eduviges: 100 viviendas en riesgo por desbordamientos

Ariana Moreno (Pasante) | La Prensa Táchira.- Durante más de 30 años, la comunidad de Santa Eduviges en Táriba ha tenido que resistir las consecuencias que el desbordamiento de aguas ha provocado a un centenar de viviendas que hoy se encuentran en riesgo inminente.

 A pesar de que en un comienzo las aguas pluviales representaban su único problema, tres décadas después también se han visto afectados por el colapso de tuberías de aguas blancas y la crecida de una torrentera. 

Los habitantes de esta zona, aseguran que las aguas pluviales comenzaron a afectar las calles debido a que cuando llovía el agua comenzaba a bajar de las zonas más altas provocando inundaciones en todas las carreteras. Esta situación aún se mantiene, por lo que el residente, José Medina afirma que estas aguas poco a poco han producido daños en la capa asfáltica como hundimientos y levantamientos.

Sin embargo, el agua no representaba un gran problema hasta hace 6 años, cuando los vecinos comenzaron a notar que cada vez que llovía sus casas se inundaban. Tras pasar el tiempo, se dieron cuenta que este nuevo problema provenía de un colapso de tuberías que afirman, están completamente deterioradas. 

Daño en cañerías

Medina manifiesta que la tubería principal tiene más de 40 años en uso y nunca ha sido cambiada, por lo que todos los días observan cómo se desperdician muchas cantidades de agua que terminan filtrándose a las casas y causando graves afectaciones.

Mayra Espitia solicita a las autoridades que se aboquen a reparar los daños que existen en las tuberías, puesto que no sólo son aguas blancas las que se desbordan. Unas cuatro viviendas, incluida la de Mayra, sufren las consecuencias de este deterioro, ya que han tenido que ver cómo sus inodoros se rebosan de aguas contaminadas que terminan por inundar sus casas. "Tenemos que sacar el agua a tobados", afirma preocupada por las consecuencias sanitarias que este problema pueda acarrear. 

Vecinos aseguran que a pesar de que esto sólo sucede cuando hay fuertes lluvias, temen que el colapso de las tuberías impidan que el agua fluya de manera normal e impida realizar las labores domésticas. "Todas las llaves o lugares donde circule el agua representan un peligro y no podemos hacer nada", afirma José Medina al referirse a las aguas rebosadas. 

Vivienda en peligro

Los desbordamientos, aunado a las fuertes lluvias provocaron hace al menos seis meses que la primera vivienda ubicada en la carretera 1, esquina con calle 8, sufriera un gran daño en una de sus columnas laterales, quedando prácticamente "al aire". Esta vivienda está al borde del colapso y a pesar de que uno de sus habitantes, siendo el principal afectado, no quiso dar declaraciones a La Prensa del Táchira, otros vecinos expresaron su preocupación ante esta situación y afirman que les han pedido que desalojen el hogar, pero no tienen a dónde ir. 

Delfina Sanabria, quien vive al lado de esta vivienda, tiene la certeza de que si esa casa colapsa, la siguiente será la suya porque todas "están conectadas". Asegura que, aproximadamente 20 casas se ven afectadas por la socavación y erosión de sus terrenos. 

Delfina afirma que a raíz de la afectaciones por las lluvias y el desbordamiento de aguas, su casa ha comenzado a presentar grietas visibles. En otras casas, como la de Alba Rosa Colmenares, las estructuras han ido cediendo y se puede observar cómo las escaleras principales se han inclinado hacia un lado, dificultando el paso. 

Sin soluciones

José Antonio Vargas, habitante del sector, asegura que han pasado muchos alcaldes por el municipio Cárdenas y ninguno ha dado soluciones; esperan que la gestión de la nueva alcaldesa pueda de una vez por todas minimizar este problema. 

Sin embargo, Gerson Rivas asegura que en años anteriores las autoridades realizaron un trabajo de asfaltado, pero que debido a la cantidad de desbordamientos de agua las calles volvieron a ceder.

Guillermo Palma manifiesta que en varias oportunidades tanto Protección Civil como representantes de la Alcaldía de Cárdenas han ido a inspeccionar las denuncias que han realizado en la comunidad, pero que al momento de observar los daños sólo dicen que están en zona de riesgo. "Dicen que estamos en una zona que no se puede habitar y se van, nosotros necesitamos soluciones", asegura Palma.

Por su parte, Alba Rosa Colmenares, cuenta que ante la falta de medidas ella y dos familias más que viven en el mismo terreno, han tenido que resolver por su cuenta debido a que una parte de la tierra se estaba deslizando y tuvieron que mandar a limpiar para evitar más derrumbes. Manifiesta que en algunas ocasiones los árboles caían sobre las viviendas. Además, asegura que "en la casa nos tocó canalizar de mil maneras, pero todavía hay un bote, uno vive es rezando para evitar que la casa se nos caiga encima", manifiesta Alba, quien tiene muchos años sufriendo por el desbordamiento de estas aguas.

Viven con poca agua potable

Aunque parezca una ironía, esta comunidad que sufre por el desbordamiento diario de aguas blancas y pluviales, no cuenta con la cantidad de agua necesaria para satisfacer las necesidades domésticas de sus habitantes. Leonor Machuca, quien afirma tener viviendo toda la vida en el sector, asegura que anteriormente tenían un flujo normal de este líquido; sin embargo, ahora es escaso.

La residente asocia las constantes faltas de agua con los problemas en las tuberías. Dice que desde que las cañerías comenzaron a presentar dificultades para la circulación del agua, esta no llega con la misma fuerza. Solicita a Hidrosuroeste que se acerque al sector y repare las fugas y otros daños que hacen que el agua se desperdicie, cuando ellos la necesitan. 

Por su parte, Guillermo Palma, asegura que se pierden muchos litros de agua diariamente por la misma inconsciencia de los vecinos, quienes lavan carros y realizan otras actividades sin importarles la escasez.

Torrentera afecta a 20 viviendas

Aunque parezca una ironía, esta comunidad que sufre por el desbordamiento diario de aguas blancas y pluviales, no cuenta con la cantidad de agua necesaria para satisfacer las necesidades domésticas de sus habitantes. Leonor Machuca, quien afirma tener viviendo toda la vida en el sector, asegura que anteriormente tenían un flujo normal de este líquido; sin embargo, ahora es escaso.

La residente asocia las constantes faltas de agua con los problemas en las tuberías. Dice que desde que las cañerías comenzaron a presentar dificultades para la circulación del agua, esta no llega con la misma fuerza. Solicita a Hidrosuroeste que se acerque al sector y repare las fugas y otros daños que hacen que el agua se desperdicie, cuando ellos la necesitan. 

Por su parte, Guillermo Palma, asegura que se pierden muchos litros de agua diariamente por la misma inconsciencia de los vecinos, quienes lavan carros y realizan otras actividades sin importarles la escasez.

Vecinos buscan canalizar

La habitante Mayra Espitia afirma que a raíz de los problemas que ha causado la torrentera, buscan que los entes competentes canalicen estas aguas que están fuera de su cauce. Los habitantes manifiestan que al construirse un muro que permita controlar el curso y la capacidad de este pequeño cauce, pueden comenzar a controlar su margen y así los daños que ha ocasionado en los últimos meses. El residente, José Medina, afirma que además de los problemas en las viviendas ha traído más contaminación, puesto que arrastra todo a su paso.

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