98,4% de colombianos en Venezuela no participarán en elecciones

Desde el lunes 13 y hasta el domingo 19 de junio, los colombianos instalados en otros países comenzaron a acudir a las urnas para participar en la segunda vuelta presidencial. En el caso de Venezuela, la falta de consulados afecta a quienes desean ejercer su derecho al voto

Anggy Murillo | La Prensa Táchira.- Pese a que durante los últimos cuatro años ha sido grande el número de ciudadanos colombianos que ha regresado a su país desde Venezuela producto de la crisis económica, actualmente unos 195 mil continúan en este territorio y están habilitados para ejercer su derecho al voto. Sin embargo, las limitaciones existentes actualmente por razón de que no existen relaciones diplomáticas ni consulares entre los países, generó que en la primera vuelta presidencial sólo participara el 1,6% de la población electoral; es decir, 3.170 personas.

El gobierno de Colombia dispuso 14 puestos de votación que distribuyeron a lo largo de la frontera venezolana para que sus connacionales pudieran participar tanto en el proceso legislativo como en el presidencial. Estos puntos fueron ubicados en Puerto Inírida, Puerto Carreño, Arauca, Villa del Rosario, Cúcuta y Maicao.

De acuerdo con Juan Carlos Tanus, director de la Asociación de Colombianos y Colombianas en Venezuela, los puestos de votación más grandes están ubicados en Villa del Rosario donde deberían converger 110 mil ciudadanos colombianos y en Maicao, en el que están inscritas 59 mil. Entre las limitantes que pudieran encontrarse estas personas al momento de acudir a estos lugares habilitados con la finalidad de ejercer su derecho al voto, se encuentran en primer lugar los problemas de movilización, en caso de utilizar transporte público y, de segundo, el alto costo del combustible venezolano, en caso de acudir a la frontera en sus vehículos particulares.

"Este es un elemento que pudiera afectar. De todas maneras existe la posibilidad de poder votar durante toda la semana y no dejar a último momento para ejercer su derecho. Con el cierre de los consulados se cercena el derecho al voto. Fueron 14 consulados los que cerraron", explicó.

Al ser consultado sobre los hechos que se registraron el 29 de mayo en los que un grupo importante de colombianos denunciaron que la Guardia Nacional venezolana les impedía movilizarse a través de los puentes binacionales, explicó que fue un hecho aislado que nada tenía que ver con los ciudadanos inscritos en los consulados.

"Ese era un problema con los colombianos inscritos en puestos de votación normales, para ellos la frontera estaba cerrada, sólo podían pasar los que estábamos inscritos en los consulados", explicó.

Proyecciones

Los resultados del 19 de junio sin duda van a cambiar el panorama político de Colombia, pues ninguno de los candidatos representa la hegemonía partidista que se acostumbraba a tener en esta nación. Los partidos tradicionales durante los últimos años perdieron terreno, situación que de acuerdo con analistas puede responder a la necesidad del electorado a cambiar el rumbo de su país, que hasta el momento no ha sido gobernado por un candidato de izquierda.

"Se puede decir que los dos candidatos son claramente percibidos como candidatos antisistema. Son productos de votaciones de gente que quiere cambiar las estructuras tradicionales, por lo tanto ambos votantes comparten esa característica. Sin embargo, hay una gran diferencia. El votante de Petro es un votante que se mueve por cuestiones ideológicas y por cuestiones de resentimiento social y político.

El votante de Rodolfo, si bien quiere cambiar esas estructuras le preocupa el tema de la economía, esa gente no cree en que el sistema económico esté mal, sino que el problema de fondo es la corrupción y ese ha sido el discurso en el que se ha centrado Rodolfo", explicó el politólogo, Wolfgang Rojas.

El tema de Venezuela siempre ha estado en el menú de la política colombiana, pues la cercanía entre estas dos naciones hermanas hace que lo que ocurra en una influya positiva o negativamente en la otra, por lo que, tanto Rodolfo Hernández como Gustavo Petro han hablado de esto a lo largo de la campaña electoral. Ambos coinciden en la necesidad y la importancia de restablecer las relaciones tanto diplomáticas como consulares.

En cuanto a la situación de la frontera, ciudadanos como empresarios se encuentran a la expectativa de lo que se pudiera generar luego del 19 de junio, teniendo en cuenta que ninguno de los aspirantes a la silla de la Casa de Nariño se ha vinculado con la gestión de Iván Duque, que desde sus inicios ha sido crítica de las políticas económicas y sociales implementadas por el gobierno de Maduro, que además han generado una migración masiva de ciudadanos a este territorio.

"Al ser los dos una negación del uribismo cualquiera de las dos alternativas sería muy fácil que ambos países pudieran relacionarse. En el restablecimiento de las relaciones hay un factor adicional y es que los dos reconocen a Nicolás Maduro como presidente de Venezuela y el tema Guaidó pasó a un segundo plano", aseveró el analista colombiano, Édgar Allan Niño.

Balanza de pagos

Aunque se prevé que las relaciones se restablezcan una vez que el nuevo presidente tome posesión de su cargo y se logre la apertura definitiva de la frontera, una de las limitantes que de acuerdo con este analista pudiera darse es en cuanto a la balanza de pagos, el verificar cuánto dinero le quedó debiendo Venezuela a los empresarios colombianos y si estos tienen intenciones de volver a hacer negocios con el país.

"Lo primero que van a exigir es que si se van a abrir las importaciones es que se pague el dinero para poder reactivar las relaciones y que ese pago sea sobre documentos comerciales seguros. Otra de las limitantes es si va a seguir funcionando el sistema de frontera libre para los automotores o si hay automotores de Venezuela que van a ser eliminados. Para nadie es un misterio que hay parque automotor venezolano desde hace rato aquí", añadió.

Para el politólogo, Luis Díaz, tanto Colombia como Venezuela deben comenzar a crear mecanismos de entendimiento que les permita subsanar las viejas rencillas y trabajar en políticas de no intervención en los asuntos internos de cada nación.

En materia de seguridad fronteriza, destaca que haya o no haya relaciones se debe trabajar en conjunto para erradicar los grupos armados tanto colombianos como venezolanos que se han instalado en la zona limítrofe, a pesar de lo complejo de abordar los más de 2.200 kilómetros.

Políticas migratorias con el nuevo gobierno de Colombia

Aunque el tema de la migración venezolana es importante para Colombia, tanto Petro como Hernández se han referido muy poco a la situación, a pesar de estar contemplados en sus planes de gobierno de diferente forma.

En el caso de Gustavo Petro, este se ha limitado a prometer un trato digno y respetuoso en el que se respeten los derechos humanos de la población migrante y ha asegurado la inclusión en igualdad de condiciones, pero también destaca que dará "condiciones dignas de retorno a sus países de origen o el tránsito a otros destinos, según cada caso particular".

Rodolfo Hernández ha insistido en la necesidad de restablecer las relaciones entre los dos países e informó sobre la creación de un programa, con el que busca sea el gobierno venezolano el encargado de financiar y sostener a su población que se ha radicado en Colombia o que va de tránsito a otras naciones.

Muchos migrantes se encuentran a la expectativa de los cambios que se pudieran generar sobre las políticas implementadas por Iván Duque.

El voto en blanco ganó espacio en primera vuelta

Los candidatos tienen la tarea de conquistar a los más de 360 mil ciudadanos que votaron en blanco la primera vuelta presidencial, según reseña Blu Radio. Ese día, la Registraduría de Colombia contabilizó 242.629 votos nulos.

En declaraciones otorgadas por Alejandra Barrios, directora de la Misión de Observación Electoral a este medio, explica que si en la segunda vuelta llegase a ganar el voto en blanco, las elecciones no se repiten, sino que será ganador aquel que obtenga la mayor cantidad de votos.

Aunque si esta opción llegara a ser la preferida por los electores colombianos y aunque no tendría un valor jurídico, sí sería una lectura interesante y pudiera verse como una especie de protesta en contra de los candidatos.

"La gente que tradicionalmente apoya a la derecha, que apoya al uribismo y que se siente molesta por el continuo maltrato que le da Petro y el que le da Rodolfo Hernández", dijo Wolfgang Rojas.

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