Al menos 175 personas luchan contra el alcoholismo en Táchira

El alcoholismo se ha convertido en un verdadero problema para el Estado; sin embargo, no ha sido abordado con la urgencia que amerita debido a su impacto social

Jhoanna Suárez | La Prensa Táchira.- El consumo de alcohol ha asumido un carácter preocupante en la región. Alcohólicos Anónimos registra a la fecha 175 personas luchando contra esta adicción en sus grupos de apoyo, mientras que la necesidad de un programa que brinde atención multiplidisciplinaria a estos pacientes que enfrentan graves problemas físicos y mentales se hace cada más evidente. 

El alcohol se define como una sustancia psicoactiva que produce una dependencia innegable. Para el psicólogo, Alfonso Amaya, la dependencia a esta sustancia ha alcanzado magnitudes importantes, hoy día se estima que de 11 personas que beban uno de ellos se convertirá en alcohólico.

A juicio del psicólogo, el licor hace parte de la vida social del venezolano, incluso se ha incentivado el consumo de alcohol para generar adicción, buscando ganancias económicas. Esto ha incrementado el número de personas que requieren ayuda profesional porque han creado dependencia. 

Antonio, vocero de Alcohólicos Anónimos en Táchira, comentó que en la entidad se mantienen 24 grupos de apoyo activos a los cuales asisten al menos 175 personas, entre hombres y mujeres. Si bien la cifra ha descendido debido a la pandemia y la migración, a diario se reciben a personas que buscan apoyo para dejar de beber. 

Apoyo

La asociación que tiene 61 años en el Táchira, se ha convertido en el principal y único punto de apoyo de las personas con dependencia alcohólica. Si bien su labor es "admirable", para el psicólogo Amaya, la persona con adicción necesita de acompañamiento profesional que, acotó, sale muy costoso. 

"La atención emocional sale muy costosa, por eso el Estado no ha podido abordar de manera seria, coherente y sistemática esta problemática. Sin embargo, es claro que el paciente alcohólico necesita acompañamiento profesional y en este momento le cuesta mucho obtenerla", añadió. 

Quienes acuden a AA, lo hacen por voluntad propia, no reciben atención médica, pero tras recibir información y aceptar que tienen un problema con la bebida, las personas asisten a los grupos de apoyo que han dado excelentes resultados. 

"Los grupos están abiertos de lunes a viernes con horarios de mañana y tarde, y cada quien decide cuándo y dónde acudir. Aquí compartimos experiencias, vivencias y nos brindamos apoyo, muchos de nosotros ha cambiado su vida gracias a estas reuniones", dijo Antonio. 

AA es una asociación sin fines de lucro, no tiene compromisos políticos, ideológicos o religiosos, se mantiene con sus propias contribuciones. "No dependemos de nadie, no nos debemos a nadie, sólo somos asociación que busca ayudar a las personas que quieren dejar de beber". 

Impacto

Para Antonio, quienes buscan ayuda y reciben el mensaje de AA, son personas que han tocado fondo. Han sido víctimas de accidentes, han perdido casi todo debido a su enfermedad y deciden cambiar su vida porque saben que tienen un problema. "Aceptar que se tiene un problema con la bebida es el paso más difícil, es el primer paso". 

El alcoholismo es un problema grave con un impacto físico, mental y social impresionante. Amaya asegura que esta dependencia causa el deterioro familiar y el deterioro social, está asociado a acciones delictivas y al consumo de otras drogas. 

"Incluso, se puede decir que el alcohol genera problemas transgeneracionales; es decir, tiende a causar afectación epigenética, pasa de abuelos a nietos, de madre a hijo. El alcoholismo fetal es una muestra de ello, la madre que consume licor puede causar dos condiciones en los bebés, el síndrome de alcoholismo fetal y los efectos de alcohol fetal. 

Está comprobado que si un abuelo consume licor, es más probable que haya una afectación mental y física de hasta los nietos. Una de las principales causas de los desórdenes de desarrollo intelectual, se debe al alcohol", dijo. 

Pese a los efectos que tiene sobre la salud, en Táchira no hay ni siquiera una institución que se dedique a atender a las personas con este problema. "Nuestro país desde hace muchos años no ha tenido una política coherente dirigida a la atención de las personas con adicción a las sustancias psicoactivas, han querido hacer experimentos sin tomar en cuenta elementos básicos, como el acompañamiento de profesionales, como psicólogos, psiquiatras y médicos". 

El experto asegura que el alcoholismo genera alucinaciones terribles, las personas sufren lagunas mentales y hay un daño sobre el sistema nervioso. "El alcohol está asociado a la depresión y a los suicidios. Venezuela ha aumentado su tasa de suicidios y es muy probable que el alcohol esté asociado a eso, ahí se ve el impacto".

Testimonio 

Pero la dependencia al alcohol y sus efectos nocivos se pueden vencer. Justiniano puede dar fe de ello. A sus 60 años puede decir que ganó la batalla contra el alcohol. Comenzó a beber a los 14 años con una familia disfuncional y un padrino que le repetía que "para ser hombre debía echarse los palos", así inició su camino en el mundo del alcohol. 

Recuerda que su primera rasca fue con miche blanco, a partir de allí su enfermedad fue progresando, bebía con mucha frecuencia. "Me fui para la ciudad de Caracas y allá fue peor, todo mi salario me lo bebía, nunca formé una familia debido a mi vida de parranda". 

Hace 20 años, Justiniano recibió el mensaje de AA, allí comenzó a dejar de beber y desde entonces ha tenido cuatro o cinco recaídas, pero no se ha dejado vencer. 

"Ya tengo cuatro años sin probar alcohol, tengo mis problemas, pero los enfrento sobrio, me siento orgulloso de mantenerme firme en mi propósito de dejar de beber, aquí he aprendido mucho. Ahora sé que el trago que me rasca no es el último, sino el primero, por eso no volví a hacerlo, estoy bien así", manifestó el señor Justiniano.

El alcoholismo se asocia a más de 200 enfermedades

Según la Organización Mundial de la Salud, el uso nocivo de alcohol es el factor causal de más de 200 enfermedades y trastornos. Su consumo se asocia, según el reporte del mes de mayo de 2022, a enfermedades mentales y comportamentales, además de relacionarse con enfermedades no transmisibles como la cirrosis hepática, algunos tipos de cáncer y enfermedades cardiovasculares. 

Un estudio publicado en 2018 por OPS, revela que el consumo excesivo de esta sustancia psicoactiva se asocia a la aparición de enfermedades específicas como, por ejemplo, a un 48% de la cirrosis hepática, un 26% del cáncer de boca, un 26% de la pancreatitis, a un 20 % de la tuberculosis, un 11% del cáncer colorrectal, 5% del cáncer de mama y un 7% de las enfermedades hipertensivas del corazón. 

Pero además de ello, la OPS también relaciona al alcohol con el 18% de los suicidios, el 18% de los casos de violencia interpersonal, con el 27% de las lesiones de tránsito y del 13% de los casos de epilepsia que existen en el mundo. 

Efectos 

Tomás Cárdenas, médico tachirense especialista en Salud Pública, explicó que una proporción importante de la carga de morbilidad atribuible al consumo de alcohol consiste en traumatismos intencionales o no intencionales, en particular los debidos a accidentes de tránsito, violencia y suicidios. "Se ha establecido una relación causal entre el consumo de alcohol y la incidencia y el desenlace de enfermedades infecciosas como la tuberculosis y el VIH/Sida. 

También el consumo de alcohol durante el embarazo puede provocar Síndrome Alcohólico Fetal y complicaciones prenatales".

Detalló que el alcohol etílico es una molécula pequeña poco polar perteneciente al grupo de los alcoholes alifáticos de cadena corta y que interacciona fácilmente con grupos polares y no polares con gran capacidad de difusión en medio acuoso y lípido, lo que determina que atraviese fácilmente la barrera hematoencefálica y llegue al cerebro tras un breve tiempo de la ingesta, por lo que se considera un depresor del sistema nervioso central que produce una inhibición descendente de las funciones del mismo. 

El consumo excesivo de alcohol puede comenzar a afectar estructuras subcorticales y tronco encefálicas (cerebelo, bulbo y protuberancia) hasta llevar al coma y la muerte del paciente producto de una parada cardiorrespiratoria, en casos crónicos. 

Las consecuencias del alcohol a nivel cerebral, se centran entonces, en la destrucción neuronal, la cual se acelera a medida que se continúe con el consumo de la sustancia, trayendo consigo efectos como falta de memoria, déficit de aprendizaje, cansancio, impulsividad y trastornos mentales, como depresión y ansiedad.

Según Cárdenas, el alcohol en altas cantidades es tóxico para las células forzándolas a su funcionamiento, provocando que con el tiempo se generen enfermedades como la hipertensión arterial, enfermedades cardíacas, enfermedad hepáticas y problemas digestivos. Sin olvidar que las personas con dependencia al alcohol son más propensas a padecer de cáncer de garganta, mama, boca, laringe, esófago, hígado, colon y recto. 

Para el experto es necesario que el paciente busque ayuda para dejar de beber, de lo contrario su organismo continuará sufriendo los embates del alcohol que pueden llevarlo no sólo a una discapacidad permanente, sino también a la muerte.

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