708 familias de La Popa viven en el olvido

Desde hace muchos años, a este sector dejaron de acudir hasta los políticos durante las campañas electorales ni siquiera a realizar falsas promesas en busca de apoyo de la población

Anggy Murillo | La Prensa Táchira.- En medio del abandono gubernamental y con cientos de problemas habitan más de 708 familias del sector La Popa en San Cristóbal, quienes ven cómo cada día que pasa la situación se agudiza y la única respuesta recibida cuando han solicitado ayudas, es que para el lugar no habrá inversión debido a que es una de las zonas consideradas de alto riesgo.

Graves problemas en las tuberías de aguas blancas y servidas, sin alumbrado público, el servicio de electricidad con constantes fallas, el aseo urbano que no ingresa a las veredas, sin telefonía ni internet de Cantv, hundimientos notables en la calle principal que, si llegara a colapsar, no sólo afectaría a esta comunidad, también sufrirían las consecuencias los habitantes de Pericos, La Tinta y Guayabal, pues es la única vía de acceso, son parte de los problemas con los que a diario deben vivir estas familias.

A eso se le debe sumar la inestabilidad de los terrenos, pues en los últimos 20 años se ha registrado el colapso de más de 120 viviendas, algunos de los afectados fueron reubicados en zonas foráneas, pero otros continúan habitando casas que no están en condiciones y representan un peligro a su integridad.

Este es el caso de Luis Carrero, quien hace unos ocho años perdió su vivienda principal, por lo que tuvo que mudarse a la casa del frente propiedad de una de sus hermanas y donde actualmente vive con su hija y su madre, una anciana de 88 años de edad. Sin embargo, esta estructura también presenta graves daños, incluso la fachada debió ser remendada con láminas de zinc, pues una parte ya se había partido.

Comenta que cuando llueve prácticamente no puede dormir, pues temen que la casa colapse completamente y se registre una tragedia. En esos ocho años sólo fue visitado una vez por funcionarios de Protección Civil, quienes levantaron un informe de riesgo y lo instaron a abandonar la zona, pero al trabajar de vigilante y con el sueldo que recibe su hija sólo les alcanza para la comida.

"Toda la estructura está partida, también hay desniveles en el piso y al existir deformación en la estructura el techo pierde el nivel para que corran las aguas y se generan goteras y cada vez que llega la lluvia es bastante difícil habitar en este lugar. Vivimos con miedo, pero hay que soportarlo, porque sino adónde se va. Alguien pudiera decirme que busque un alquiler, pero son impagables", explicó.

En la vereda siete bis de La Popa vive junto con su esposo y sus dos hijas Jucetty Ruiz, debido a las filtraciones de agua su casa también ha registrado daños. Una habitación de la planta baja se hundió completamente y esto ocasionó averías a la estructura en general, una columna ya se desprendió en la parte superior y el piso colapsó.

"Aquí no han venido ni a hacer inspección. Cuando vamos a pedir ayuda, el decir es, que esta es una zona de alto riesgo y no se pueden hacer inversiones", denunció.

La vialidad en esta zona está a punto de colapsar

Toda la carpeta asfáltica de La Popa se encuentra en pésimas condiciones. Son comunes los baches, hundimientos y desgaste del asfaltado que tiene más de 14 años sin recibir inversiones y se ha convertido en "acaba zapatos", según el testimonio de los vecinos. 

Estos problemas en la vialidad, además del tiempo de deterioro se le deben sumar los daños que se presentan en tuberías de aguas blancas y servidas, uno de los principales problemas que debería ser atacado por las autoridades. Entre las veredas 6 bis y 7 se presenta un desnivel considerable, que hace que los conductores que transitan por la zona tengan precaución, pues de lo contrario se podría generar un accidente de tránsito.

"Aquí la vialidad está súper mal. Hay huecos, hay hundimientos, fallas de borde. Esos daños son por las tuberías viejas porque no las cambian y no hay presupuesto de la comunidad porque uno no tiene cómo hacer un trabajo de estos. En la vereda que vivo hace falta terminar la vía porque la regresiva llegó sólo hasta una parte", dijo Leidy Flores.

En algunos casos, tal como ocurrió en la vereda 8 debido a los daños en una tubería de aguas servidas, aunque la Alcaldía de San Cristóbal otorgó materiales y puso a disposición algunos trabajadores fueron los vecinos los que tuvieron que abrir el pavimento y ayudar a solventar, pues la carretera estuvo obstruida por varios días.

Que los mismos habitantes sean los que se aboquen a solucionar los problemas que los aquejan es común en esta comunidad, pues en muchos casos los entes gubernamentales hacen caso omiso a sus solicitudes.

El río Torbes es un peligro

Cuando llueve y se registra un incremento en el caudal del río Torbes, quienes viven en al menos seis viviendas que están muy cerca de esta afluente hídrica en la vereda 7 bis deben tener precaución y en algunos casos salir corriendo, pues ya han sufrido las consecuencias cuando el agua ingresa a sus casas.

"Cuando fue el deslave en Zorca ahí quedó atravesado un palo y desvía el agua para acá. Aquí nadie viene a mirar cómo estamos", denunció Rosa Mora.

Iraida Ramírez vive con su esposo y sus dos hijos de dos y nueve años, explica que cuando llueve no pueden dormir y se la pasan "aterrorizados de que el agua nos cargue o se cargue los niños". La última vez el agua subió de nivel al menos en 20 centímetros, en ese momento perdió algunos enseres.

"La quebrada se nos ha metido dos veces. Hubo un día que caímos rendidos y fue gracias a un vecino que nos gritó y pudimos salir corriendo", explicó.

Solicitan a las autoridades que se hagan trabajos de canalización de la afluente hídrica, pues si bien están conscientes en que no se debe construir cercano a los ríos, es el único lugar con el que cuentan.

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