Producción de café en Táchira actualmente tiene un déficit de 91%

Un porcentaje alto de los productores cafeteros de la entidad prefieren vender su producción a Colombia de contrabando, pues les genera mayores ganancias y en divisas que las que se les ofrece dentro del mercado nacional

Anggy Murillo | La Prensa Táchira.- Años atrás, el estado Táchira se caracterizaba por ser una de las principales entidades de mayor producción de café del país. Sin embargo, la falta de créditos y de personal especializado en la materia ha hecho que durante los últimos años la cantidad de productores se haya ido la baja y que en esas fincas y terrenos hoy en día se esté produciendo otro tipo de rubros. Actualmente se estarían produciendo entre seis y ocho quintales por hectárea cuando deberían estar en 64 quintales.

De acuerdo con cifras de la Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios de Venezuela (Fedeagro), entre octubre de 2020 y hasta el primer trimestre del año 2021, en el país se recogieron apenas 350 mil quintales; es decir, 16 millones 100 mil kilogramos de café, teniendo en cuenta que cada quintal equivale a 46 kilos, lo que para el gremio significó el peor número de todos los tiempos.

El déficit responde además a los altos costos de producción, los problemas para el transporte de las cosechas, el mal estado de la vialidad en las zonas agrícolas y la falta de acceso a la gasolina y el gasoil, pues si bien es cierto ese sector no utiliza tractores o maquinaria para arar las tierras, sí necesitan del combustible en los hornos de transferencia de calor para el secado de los granos.

Para el año 2015 y de acuerdo con cifras del Instituto Autónomo de Producción Rural (Iapret), la entidad contaba con 18.625 hectáreas sembradas que equivalían a unos 3.700 productores de café, de los que quedarían activos un 80%, el porcentaje restante ha cambiado de rubro. 

Sergio Pernía es miembro de la Sala de Gabinete de producción del Iapret, explica que hace 10 años en la entidad se producían un millón 500 mil sacos al año, destaca que aunque en el momento se está sobre el millón, no se está cubriendo el consumo interno total.

Uribante, Córdoba, Junín, San Cristóbal, Cárdenas, Simón Rodríguez, San Judas Tadeo, Ayacucho, Bolívar, Urdaneta, Independencia, Sucre, Fernández Feo y Libertad son los 14 municipios en los que actualmente se estaría produciendo café en la entidad, pero el Iapret asegura que en total son 20.

"Yo creo que son hasta menos de 14 municipios porque ya muchos han abandonado los medios de producción, no hay créditos, no hay seguridad personal ni jurídica. ¿Qué hace un pobre campesino solo si los hijos se fueron a las grandes ciudades, porque no podían seguir viviendo de las fincas?", destacó el productor cafetero, Humberto Fernández.

A su juicio, el sector cafetero está pasando por una situación muy difícil y asegura que en muchos casos no sabe a quién venderle ni el precio real del rubro, pues son las torrefactoras las que lo terminan estableciendo.

"A las torrefactoras no les interesa las necesidades que yo como productor paso, sólo les interesa que yo venda mi producto y ellos ponen el precio. 

A nosotros nos cuesta 1.4 dólares producir 454 gramos de café y esa producción está en un 15% de lo que era hace 15 años. A nosotros como productores nos interesa que nos reciban el café a precio justo, no necesitamos que sean ni buenos ni malos con nosotros, lo que necesitamos es que sean justos y que la actividad cafetalera produzca un mínimo del 30% de rendimiento", añadió Humberto Fernández.

Chávez

Para el año 1999 y mediante un decreto presidencial publicado el 25 de octubre, el presidente Hugo Chávez ordenó la liquidación del Fondo Nacional del Café (Foncafé), a pesar de que un año antes y durante su campaña electoral había prometido desde el municipio Junín una inversión de 80 millones de bolívares para fomentar la producción cafetalera.

"Ese dinero alcanzaba para dos o tres productores y no para los 80 mil que había en ese momento produciendo. La liquidación de Foncafé fue un error, porque ahora no hay asistencia técnica ni crediticia, no hay fomento porque no hay organismo que los otorgue", dijo Fernández.

En 2004 y también desde el estado Táchira, el mandatario anunció un "Plan Café" que sería desarrollado entre 2004 y 2007 y en el que ofrecían apoyo institucional y financiero.

El pasado 4 de mayo Nicolás Maduro anunció que en el país se estaba dando la recuperación del sector y aseguró que actualmente Venezuela cuenta con 378 marcas de café gourmet. "Una expansión de la diversificación del café venezolano nunca antes vista en todos los años y siglos que tiene Venezuela como productora de café", aseguró.

Planes

Desde la gobernación del estado y según Sergio Pernía, se puso en marcha un plan para el rescate de la caficultura, la renovación de los cafetales con el que se estima que en un plazo de tres años se logre recuperar unas 6.500 hectáreas de café.

"En Táchira hay unos 3.700 productores concentrados en los municipios Junín, Córdoba, Uribante y Sucre que son los principales. Sólo Junín tiene unas 3.700 hectáreas productoras. Hay otros municipios que están en fase intermedia como San Cristóbal, Sucre, Cárdenas, San Judas Tadeo y parte de Libertador que están por encima de las 500 hectáreas de café. 

En alianzas entre la Corporación Venezolana de Café y otras organizaciones se están encargando de hacer los respectivos viveros. Hoy en día tenemos un millón de plántulas en Córdoba y un millón 500 mil en San Cristóbal; es decir, que este año podemos sembrar 500 hectáreas de café", dijo.

Pese a estos planes, algunos productores, especialmente los que están iniciando en este mundo, aseguran carecer de conocimientos sobre a qué organismos se puede acudir para solicitar créditos. Tal es el caso de Juan Patiño que está incursionando en el mundo cafetero.

"No tengo acceso a créditos y no porque me los hayan negado, es simplemente porque no sé a dónde ir, qué puerta puedo tocar, esto a pesar de estar registrado en el INIA cuando me vendieron las semillas", explicó.

Contrabando 

Actualmente, la producción venezolana no está cubriendo la demanda local e incluso se está importando el café de otras naciones. En el caso de la frontera del estado Táchira, muchos productores optaron por vender sus cosechas a Colombia, pues es más factible y les genera mayores ganancias.

"En nuestra frontera caficultora hay mucho contrabando de extracción de café hacia Colombia, que es lo que a través de medidas sanitarias por el Insai y la gobernación se quiere evitar, se quiere dar mayor protección a los caficultores", aseveró el miembro de la Sala de Gabinete de producción del Iapret.

Algunos productores recurren a esta práctica como un método de intercambio comercial, pues de acuerdo con el productor Humberto Fernández, también es una manera de poder adquirir los fertilizantes que del lado venezolano no se les garantizan. "Nosotros entregamos el café y ellos nos dan el fertilizante. Es la única manera de trabajar con fertilizantes de buena calidad".

Esta situación también afecta a las torrefactoras que son las que se encargan de comprar la materia prima para tostar, moler, empacar y luego comercializar el café.

"Nosotros tenemos un año sin tostar porque aquí los productores por el precio del café decidieron vender toda su cosecha a Colombia. Tampoco nos dan los costos porque un kilo de café a costo nos sale en 28 mil pesos, entonces a cómo los vamos a vender. Por ahora estamos en un cierre técnico, estamos esperando la cosecha a ver si el precio baja", dijo Keinny Martínez, propietaria de una microtorre factora.

Productores comienzan a apostar al café orgánico

Algunos productores se encuentran apostando al café orgánico, que si bien es más lento el proceso y menos la cantidad que se cosecha, al no usar fertilizantes artificiales el resultado es más sano y no le genera daños al medio ambiente.

Juan Patiño tiene una finca en el sector Loma de Pío de San Cristóbal, en media hectárea de terreno tiene sembradas 750 plantas de tres especies distintas de café: el Bourbon, Monte Claro y el INIA01. Al ser nuevo en este mundo, decidió experimentar de esta manera para verificar cuál de estas variedades es la que mejor se adapta a su terreno.

Al apostar por una producción orgánica, las plantas son nutridas con fertilizantes naturales que obtienen de un criadero de conejos y con plantas de tártago o de cambur, que también están sembradas o las silvestres que van naciendo en su terreno.

"Al café en sus primeros años se le debe poner sombra para que no dañe la mata. Normalmente son árboles altos o cambur, cuando ya se da la recolección del cambur quedan los desechos de esa cosecha, esos desechos se les dan a los conejos que me producen las heces o el abono y el abono se lo daba a las matas de café. Hay un proceso de fermentación para que llegue a ser abono", explicó.

En su terreno es común la maleza, destacó que cada dos meses se encarga de guadañar la zona, pero si estuviera trabajando con productos químicos, cada 15 días debería contratar obreros que se encarguen de abonar las plantas.

"Yo necesito que haya maleza para que abajo haya microorganismos que le llegan a la raíz del café y hacen que el café suba orgánicamente, si no tendría que podar, escarbar, meter químico para que el agua haga que llegue a la raíz y la raíz haga subir el café químicamente, pero el sabor no es igual, la producción sí es mayor, pero la mata no te dura 20 años".

Aunque conseguir las semillas en el Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA) para luego realizar un vivero en su unidad de producción no fue tan fácil, pues se debe pasar por un proceso de documentación y de estudios en los que se verificó que el suelo era realmente apto para producir, con el trabajo de dos años y medio pudo verificar el tipo de especie que mejor se da.

Un punto a favor del café orgánico y, según explica el productor, es que la deforestación del terreno no es tan grande como la que se hace con el café que es más comercial. Además, las ganancias por venta lo superan considerablemente.

"Por un kilo de café comercial o criollo molido pagan 5 dólares, mientras que por el orgánico pueden cancelar hasta 25. Nosotros vamos también a apostar al café agroecológico, que es un café que se adapta al sitio, que no necesariamente tienen que ser 4 mil matas por hectáreas, pueden ser mil 500, porque es lo que los árboles y el follaje permitieron, pero por ese café te pueden dar 100 dólares por kilo y yo quiero esos 100 dólares", añadió Patiño.

Desde el Instituto Autónomo de Producción Rural (Iapret) de la Gobernación, también se está haciendo hincapié a este tipo de cultivos, tratando de restringir el uso excesivo de plaguicidas para evitar consecuencias en el medio ambiente.

En los laboratorios del INIA se han estado creando diversas especies, como la INIA01 que son resistentes a la roya. Algunos productores cuando hacen sus viveros las infectan con otros hongos para evitar el uso de químicos.

Descarga nuestra app aquí o escanea el código QR

Otras Noticias
Locales

ONG denuncia mala alimentación en CPO 

| comentarios