DESARROLLO SOSTENIBLE… ¿ESTAMOS PREPARADOS?

Los términos Desarrollo, Crecimiento y Progreso, siempre han sido de interés generalizado en nuestra sociedad, ocupa a Industriales, gobiernos, políticos, inversionistas y al ciudadano común. Los primeros quieren tener las estadísticas en mano, las mejores proyecciones, pero el pueblo quiere sentir el efecto en su calidad de vida.

Inicialmente el desarrollo tenía un solo indicador generalmente aceptado como válido, el PIB, que es la suma, en valores monetarios, de todos los bienes y servicios producidos en un país. Pero… esta producción y la riqueza generada, ¿está uniformemente distribuida? ¿Garantiza condiciones de vida igualitarias y con dignidad? ¿El acceso a los servicios básicos de salud y de educación crece en la misma proporción?

Observando la evolución de los países del tercer mundo o en vías de desarrollo, como los quieran llamar, se observa que no siempre, un incremento del PIB genera niveles de vida más dignos para toda la población, es por ello que ahora se aplica el Índice de Desarrollo Humano, que combina lo económico (PIB) con lo educativo (tasa de alfabetización adultos, tasas de escolaridad) con la salud (expectativa de vida al nacer). Este indicador, que igualmente está cuestionado porque no toma en cuanta la segmentación geográfica o las diferencias de género, es más completo y ofrece una mejor visión del desarrollo en general para un país.

En medio de todo este proceso, aquí resumido, aparece el término DESARROLLO SUSTENTABLE

Y bueno, ¿qué es eso? En 1987 la Comisión Bruntdland entrega en la ONU un informe donde se habla por primera vez del costo medio ambiental elevado que está ocasionando el desarrollo y la globalización. 

Y de allí surge por primera vez el concepto de Desarrollo Sustentable, definido como aquel que satisface las necesidades del presente sin comprometer las necesidades de las futuras generaciones.

En lenguaje claro y llano, esto es que el consumo hoy de los recursos naturales sea en una medida tal, que nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos cuenten también con los recursos necesarios para una vida digna. 

Diversos autores coinciden en 3 principios que debemos observar a la hora de planificar acciones de desarrollo, las cuales siempre van a requerir consumo de materias primas, eso es indudable, porque tampoco se trata de volver a vivir en las cuevas paleolíticas, no es luchar contra el desarrollo, es hacerlo de manera saludable para el planeta, y será realidad si podemos lograr:

1.Que ningún recurso renovable sea utilizado a un ritmo superior al que requiere la Tierra para su generación.

2.Que ningún elemento contaminante pueda ser aplicado a un ritmo superior al que pueda ser reciclado, neutralizado o absorbido por el medio ambiente.

3.Que ningún recurso no renovable deberá aprovecharse a mayor velocidad de la necesaria para sustituirlo por un recurso renovable utilizado de manera sostenible.

Este es un tema, que involucra tanto la responsabilidad social empresarial como también la necesidad de adaptación a nuevos procedimientos, para satisfacer tanto a nacientes legislaciones como a una clientela cada vez más informada y exigente, que consciente como está de su poder de compra, cada vez está ejerciendo más presión. 

Se requiere mucha educación para conseguir adecuar nuestros procesos productivos al logro de estas metas ambiciosas, porque por un lado los ciudadanos debemos reeducar nuestros procesos de consumo, por otro lado, las empresas deben comprometerse a respetar los ecosistemas y la biodiversidad, y finalmente los gobiernos deben comprometerse a intervenir como ductores de un proceso donde se enfrentan intereses económicos y la sostenibilidad de la vida en el largo plazo. Apenas.

Descarga nuestra app aquí o escanea el código QR

Otras Noticias
Opinion

LA CRISIS MAYOR DE COLOMBIA: PETRO

| comentarios

Opinion

EL CAMINO SON LAS EXPORTACIONES

| comentarios

Opinion

PODER-LIBERTAD-AUTORITARISMO

| comentarios