Huyeron del maltrato, pero viven en peligro

A pesar de haber intentado conversar con el gobernador del Táchira y la alcaldesa de Cárdenas, no han conseguido ayuda

Anggy Murillo | La Prensa Táchira.- A un lado de la avenida Antonio José de Sucre y muy cercano al margen del río Torbes, en una vivienda improvisada hecha con estibas de madera, bolsas de plástico y techo de retazos de zinc viejo vive una familia de seis integrantes oriunda del estado Barinas, de donde salieron huyendo del maltrato de la abuela paterna de los pequeños, quien en compañía de otro de sus hijos constantemente los sometía a tratos crueles.

Iraima Borrero, de 23 años, es la madre de cuatro menores de siete, cinco, tres y un año de edad. 

Con sus pies descalzos y llenos de tierra, pues no tienen cómo comprar una paca de cemento para echar piso pulido a su pequeña vivienda, contó que en muchas ocasiones su suegra llegó hasta obligarlos a comer comida caliente. En el momento en el que se rebelaron a estos atropellos, la mujer le propinó golpes a su propio hijo en la cabeza y los sacó a la calle; a pesar que días antes había dado a luz a su último retoño.

Sobreviven gracias a un trabajo como vigilante que consiguió su esposo de 33 años, pues recién instalados en el lugar vendía hierbas en la calle. 

También sacan provecho del terreno invadido, donde a pesar del peligro latente que existe en caso de una crecida súbita del río Torbes, que pudiera generarse producto de la temporada de lluvias y arrasar con todo a su paso, siembran maíz, plátanos, caraotas, ají dulce y picante y auyamas, hortalizas que usan para su consumo.

Esta joven pareja, que vive en medio de la pobreza, la desidia y el abandono espera lograr una ayuda, pues se instalaron en la zona por no tener otro lugar dónde habitar. Comentaron que recién llegados a la ciudad intentaron obtener ayuda por parte del Consejo Comunal de Riveras del Torbes; sin embargo, les fue negada.

"Estuvimos averiguando a ver si me podían ayudar con un terreno porque no tenía dónde vivir, les dije que simplemente estaba necesitando ayuda y me negaron la ayuda. Incluso, hablé con un muchacho que también es del consejo comunal y le pregunté qué posibilidades había y me dijo que le hiciera una carta a Freddy Bernal a ver si de repente me ayudaba. Al final, me dijo que fuera a la invasión a ver si me conseguían un terreno y fui y me dijeron que si lo conseguía era alquilado y no tenemos dinero para eso", explicó Borrero.

También acudió a la Alcaldía de Cárdenas, pero tampoco fue atendida. En varias ocasiones ha ido a la Gobernación y hasta la residencia de gobernadores y siempre se le niega el acceso. Esta familia sólo clama ayuda, pues las condiciones en las que viven no son aptas para cuatro menores de tan corta edad.

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