Víctima de bullying y acosador deben ser atendidos por igual

Muchas veces el acoso se inicia dentro de los hogares, cuando los padres o algún familiar cercano se encarga de minimizar, burlarse o poner apodos a sus hijos

Anggy Murillo | La Prensa Táchira.- Durante las últimas semanas, a través de las redes sociales se han conocido casos de menores que son brutalmente golpeados o acosados dentro de instituciones educativas del país, situación que ha llevado a levantar procedimientos legales en contra de los agresores.

Aunque estos casos se hicieron virales a través de las redes sociales, un porcentaje alto permanece oculto, pues muchas víctimas o no son capaces de denunciar o simple mente dentro de los planteles o en el seno de sus hogares ignoran sus quejas, al no considerarlas importantes.

Toda esta situación genera una afectación psicológica y social sobre quien se ejerce el acoso o bullying, quienes muchas veces toman la decisión de aislarse de los grupos en los que comúnmente están involucrados, cambian sus actitudes o se niegan a volver a las instituciones en las que cursan sus estudios. 

Detectar, atacar y prevenir el bullying es un trabajo importante que recae sobre los docentes, los padres y la familia no sólo de la víctima, también del victimario, pues ambos deben ser atendidos en igualdad de condiciones.

"Atender a quien acosa como a quien es acosado es un trabajo de escuchar y edificar a la persona, porque probablemente quien acosa sea alguien que tiene un auto-concepto muy pobre de sí mismo y es más fácil ex presar esas conductas hacia afuera que trabajarlas.

La persona que es violenta generalmente está gritando atención y la persona que es violentada con su conducta de retraimiento lo que está expresando es que tampoco tiene atención, entonces es un círculo vicioso que se da entre dos seres humanos que tienen su autoestima destrozada y que no tienen fuente de apoyo emocional y social", explicó el psicólogo Alfonso Amaya.

En la mayoría de los casos, los niños que sufren o que ejercen acoso en contra de otros compañeros, vienen de hogares disfuncionales, donde alguno de los integrantes de su núcleo familiar ejerce violencia sobre el otro y él comienza a identificarse, bien sea como víctima o como victimario.

"No nos estamos dando cuenta que el hogar del niño bullying y el hogar del niño que es víctima de bullying son exactamente iguales. La diferencia radica es con quién se identifica el niño. Si el niño se identifica con el agresor en su hogar o si el niño se identifica con la persona que recibe las agresiones en el hogar. Atender directamente a ese niño no funciona mucho, para mí, lo que más resultado ha da do es hablar directamente con los padres y que sean ellos los que inhiban el maltrato en el hogar", añadió el médico psiquiatra, Juan Carlos Echeverry.

La docente, Rosmary Escalona, exdirectora de Educación del municipio San Cristóbal, añadió que recuerda un caso que se presentó unos años atrás en el que se detectó que un niño estaba siendo víctima de acoso dentro de una institución, recuerda que al abordarlo y comenzar a hacer las investigaciones del caso, se dieron cuenta que el menor no sólo era acosado cuando acudía a clases, sino que el mayor problema lo tenía dentro de su hogar. "Su mamá le ponía apodos, se burlaba de él. A veces ese bullying viene de nuestra casa, de nuestros hermanos, de una tía que se burlan por algo", destacó.

Falta capacitación

Luisa Pernalete, profesora y coordinadora del Centro de Formación e Investigación de Fe y Alegría, indicó que en Venezuela al menos el 85% de las instituciones educativas no están actualizadas ni preparadas para actuar en los casos donde se registre acoso escolar o bullying, mucho menos para atender casos de ciberacoso, tomando en cuenta que el personal necesita formación.

En esta tesis concuerda el psicólogo, Alfonso Amaya, quien afirma que lamentablemente el personal docente que actualmente hay en Venezuela no está preparado para atender este tipo de casos para que sean canaliza dos de manera correcta y se tomen las acciones necesarias para que se supere.

"Se debe cambiar la mentalidad de las personas que tienen la dirección en las instituciones. Esto implica trabajo, escuchar a alguien que te va a decir algo que probablemente tú no sabes. 

En estas situaciones no sólo es importante escuchar, también hay que aprender a observar y tener algo que se llama humanidad", resaltó el psicólogo.

No es un juego

El bullying no se trata de un juego, dijo la profe sora Luisa Pernalete, al lamentar que se den casos de manera reiterada. Insiste que en las instituciones educativas desde el portero, obreros y docentes deben estar alertas a cualquier comportamiento inusual en los niños.

"Siempre ocurre en horas del recreo, en los pasillos o incluso en los baños", dijo Pernalete, al explicar que una vez detectados los casos hay que buscar el motivo del comportamiento del agresor.

La organización no gubernamental Internacional Bullying Sin Fronteras en Venezuela, señala que los casos de bullying no pueden ser vistos como "bromas", pues hay una línea muy fina para que pase a violencia. Según datos de la Organización No Gubernamental, en el 2017 el 80% de las instituciones habían estado inmersas en bullying.

El psicólogo Amaya considera que al menos el 12 por ciento de los menores que hay dentro de un aula manifiestan problemas de conducta y aprendizaje.

Aprueban discusión

La Asamblea Nacional (AN) sesionó el 21 de abril para aprobar en pri mera discusión el proyecto de Ley de Convivencia Pacífica y Escolar, con el que "se busca proteger a la comunidad educativa de todas las formas de violencia".

Al presentar la propuesta, el diputado (PSUV) Enrique Ramos, detalló que consta de 24 artículos y tres capítulos; el proyecto se orienta a prevenir y sancionar las agresiones físicas y psicológicas, incluso las que se infringen a través de las redes sociales y otros medios electrónicos.

Destacó que el problema del acoso escolar re quiere la atención con junta de la familia, las instituciones educativas y 

el Estado. En los artículos se contempla la creación de un Consejo de Convivencia Pacífica Escolar.

Aprobaron el proyecto de ley en voz del diputado Rubén Limas, quien advirtió que debe ser una ley para prevenir y no para castigar, pues de lo contrario no se estaría comprendiendo el fenómeno del acoso escolar.

En 2022 se han registrado 74 casos de acoso escolar

El fiscal general de la República, Tarek William Saab, informó días atrás que desde enero y hasta abril de 2022 se habían registrado al menos 74 casos de acoso o bullying dentro de las instituciones educativas del país. Hasta el momento, 8 adolescentes, cuatro hombres y tres mujeres, y la directora de un plantel del estado Bolívar fueron judicializados por el delito.

"Hemos comenzado a judicializar aquellos casos que hemos conocido en redes sociales (…), donde se producen daños físicos y emocionales a niños y adolescentes, así como personas con condiciones especiales", explicó el funcionario.

En Venezuela, la Ley Orgánica de Protección del Niño, Niña y Adolescente (Lopnna), establece que un menor sólo tiene responsabilidad penal cuando supera los 14 años, situación que bene fició a una joven de 13 años que había participa do en la agresión contra una niña con síndrome de Down; sin embargo, fue remitida al Consejo de Protección de Menores.

Con el reinicio de las clases presenciales, pudieran incrementarse aún más los casos de bullying en el país.

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