Motines más "dantescos" que sacudieron al Táchira

La forma en que asesinaron a los 20 reclusos en estos dos motines, demostró que los monstruos existían y varios de ellos se albergaban en los centros de reclusión que aún operan en el Táchira

Jhoanna Suárez | La Prensa del Táchira.- Dantescos, macabros y sangrientos son los términos que por años han definido los motines que tuvieron lugar en el CPO y Politáchira en los años 2007 y 2016, respectivamente. Estos centros de reclusión fueron el escenario de las más terribles masacres, donde la maldad mostró su rostro más temible. 

Eran las 2:45 de la tarde del sábado 8 de diciembre del año 2007, cuando inició la masacre en el Centro Penitenciario de Occidente en Santa Ana, municipio Córdoba. Faltaban 15 minutos para terminar la visita y el edificio 3 o área de Máxima Seguridad se convirtió en el escenario de una guerra entre bandas, que deseaban tomar el control del penal. 

Según relataron los medios de comunicación regional, la reyerta habría comenzado cuando la banda integrada por supuestos paramilitares y liderada por Yannie Alberto Ballesteros, alias el "Zulia", querían hacerse del control del centro de reclusión y se enfrentaron con la banda del entonces "pran" conocido como Carlos K. Los familiares lograron salir airosos, pero no tuvieron paz hasta que no conocieron la lista de muertos y heridos.

Quienes presenciaron los hechos, aseguran que fue un momento de terror. Rosa, esposa de uno de los internos, quien se encontraba de visita en ese momento, contó a la prensa regional que ese sábado el ambiente del centro era diferente, había demasiado silencio. "Como que se presentía que algo malo iba a suceder", y a las 2:45 pm se produce una explosión en el edificio 3 y se comienzan a oír disparos. 

Crueldad

En ese momento se activa la alarma interna y los funcionarios de seguridad comienzan el trabajo para resguardar a los familiares, mientras que veían cómo los reos intentaban saltar la cerca del edificio 3 en busca de refugio, pero caían porque otros les disparaban. "Fue algo espantoso", dicen los testigos, quienes además relatan que tras resguardarse en espacios específicos del penal, lograron llegar a la capilla para finalmente salir del centro, dos o tres horas después. 

Los primeros minutos fueron de inmensa tensión, los familiares que habían logrado salir aguardaban por saber lo que ocurría, mientras que reclamaban la presencia de la Fiscalía, la Defensoría del Pueblo, la Comisión de Derechos Humanos, todos exigían saber lo que estaba sucediendo dentro de ese centro de reclusión. 

Pasaron un par de horas, y ya se comenzaban a rumorar algunos nombres y apodos de los muertos en el recinto. Para el domingo 9 de diciembre, la masacre era noticia nacional y los voceros oficiales manejaban una data de 18 muertos y 11 heridos, pero lo que no tenían en sus manos eran las identidades de los muertos, una tarea que les tomaría un poco más de tiempo, contando con la saña con que fueron asesinados.

Los primeros tres días de investigación fueron de hermetismo por parte de los organismos de seguridad y desesperación por parte de los familiares, quienes aguardaban a las afueras del Centro Penitenciario y del Hospital Central por la identificación de los cuerpos. 

Destrozados

El trabajo forense fue el más difícil de realizar, según confesaron los mismos funcionarios, y es que muchos de los cuerpos quedaron destrozados. Según el reporte oficial, diez de los reos fueron decapitados, dos fueron quemados y uno carbonizado, siete sufrieron amputaciones traumáticas de sus miembros, lo que resultó "muy duro" para quienes hicieron el levantamiento de los cadáveres, pues encontraron partes de los cuerpos esparcidos por varias zonas aledañas al edificio 3. 

Al hacer la revisión del pabellón, efectivos de la GNB también encontraron varias armas de fuego que fueron sometidas a las experticias para determinar si se usaron en la masacre, haciendo comparación con los proyectiles hallados en los cuerpos. También, fueron halladas armas blancas y otros objetos de interés. Entre los muertos que se cuentan en esta masacre, se encuentra el líder de la banda paramilitar que intentó tomar el control del centro, Yannie Ballesteros el "Zulia". Se conoció en ese momento que la mayoría de las bajas fueron de su banda. 

Asimismo, Carlos Flores conocido como "Carlos K", resultó herido con impacto de bala en la espalda, cuello y brazo izquierdo, y fue atendido en la emergencia del hospital.

Han pasado 15 años y la imagen del torso de un hombre guindando del aro de la cancha de básquet, es el recuerdo más macabro que anida en la mente de los tachirenses al pensar en esta masacre. 

Horror

Pero no pasó mucho tiempo para que la maldad volviera a respirarse en la región. El 8 de septiembre de 2016, en horas de la tarde, una situación irregular se presenta en el Cuartel de Prisiones de Politáchira. Un grupo de internos toma como rehenes a dos policías y a 10 familiares que estaban de visita. Denunciaban hacinamiento y maltrato y exigían el traslado de al menos 50 reos hasta la cárcel de Tocorón.

Las primeras 72 horas fueron de tensión y hermetismo, los familiares de los reclusos dormían a las afueras de la sede policial. Rogaban por conocer la situación de los reos que también se habían convertido en rehenes. 

Es hasta el 7 de octubre, 29 días después, cuando se consigue poner fin al motín en Politáchira. Pero lejos de ser el fin, este se convirtió en el inicio de una historia de horror, donde no sólo se revelaron crímenes inimaginables, sino también se conocieron abusos de poder, extorsiones y otra serie de actividades ilícitas.

Mientras duró el motín, los reos que no participaron fueron torturados, mutilados, les fracturaban los brazos y las piernas, los golpeaban y todo fue grabado con sus teléfonos. Los videos eran enviados a los familiares y les exigían depositar cierta cantidad de dinero y a cambio dejaban de torturar al recluso. 

Canibalismo

Pero los casos de Juan Carlos Herrera, de 25 años y Anthony Correa de 22, son los que nunca se olvidarán. 

Cuando perdieron contacto con ellos, los padres de los jóvenes presentían que algo malo les había ocurrido. 

Los reos confesaron, luego de culminado el motín, que a ambos muchachos los mataron cruelmente y luego los colgaron para desangrarlos. Un testigo anónimo confesó a un medio regional que "a uno de los fallecidos le sacaron el corazón, le amputaron el pene y obligaron a un preso a comérselo; y al otro cuerpo le cortaron los testículos e igualmente se los dieron a comer a otro interno".

Refirió también que a uno de los muertos se lo comió Dorángel, rebanó uno de sus glúteos y piernas e hizo un guisado para que todos comieran, quienes se negaban a hacerlo recibían martillazos en la cabeza y en las manos. Los huesos que quedaron fueron quemados durante tres días.

Los otros tres internos que están desaparecidos, se dice que se fugaron con complicidad de funcionarios. 

El padre de Juan Carlos Herrera, quien siempre se mantuvo al pendiente, nunca pudo enterrar los restos de su hijo. Hoy ya no está en el estado, se dice que se marchó buscando dejar atrás las amenazas y el terrible desenlace de su hijo. 

En cuanto a los funcionarios policiales que fueron tomados de rehenes, se sabe que están en labores menos complejas. Y es que según testigos, a uno de ellos le amarraron una sábana en el cuello y lo pasearon en ropa interior como a un perro. 

También les dieron del guisado de Dorángel, sin saber lo que estaban comiendo.

Este terrible evento dejó unos 11 internos procesados judicialmente; dos de ellos imputados; otros 16 trasladados a distintos centros de reclusión y seis policías investigados por complicidad.

La historia y fotos de estos eventos reposan en la Hemeroteca de San Cristóbal.

Motines más sangrientos de Venezuela

28/11/1992: 60 presos muertos y 52 heridos en una cárcel de Caracas.

4/1/1994: 108 reclusos muertos y 20 heridos en motín e incendio en cárcel de Sabaneta, Maracaibo.

14/3/1996: 13 reclusos muertos y otros 20 heridos en cárcel "La Pica", en Maturín.

28/8/1997: 29 reclusos muertos en la cárcel de "El Dorado".

10/12/98: 10 presos muertos en un nuevo motín en la cárcel de "El Dorado".

1/5/2001: 40 reclusos muertos y 70 heridos en el Internado Judicial de Carabobo.

18/4/2003: 11 presos muertos en la cárcel "Yare II", en Caracas.

19/4 2006: 10 presos muertos en el CPO, estado Táchira. 

2/1/2007: 16 reos muertos por el control de la cárcel de Uribana.

8/12/2007: 18 reos muertos y 11 heridos en CPO, estado Táchira. 

29/8/2008: 10 presos muertos al explotar una granada en la cárcel de "Sabaneta", en Maracaibo.

27-30/9/2010: 16 reos muertos en lucha por el control de la cárcel de Tocorón.

12/6/2011: 21 reos muertos y una visita en la prisión "El Rodeo I", Caracas.

17/6 -13/07/2011: 15 reclusos y dos policías muertos en las prisiones "Rodeo I" y "Rodeo II".

2/21 julio 2012: 22 muertos y más de 60 heridos en un motín en el Centro Penitenciario de la Región Andina de Mérida.

19/8/2012: 25 presos y un familiar muertos, en "Yare I".

25/1/ 2013: 61 reclusos muertos y un centenar de heridos en el Centro Penitenciario "Uribana".

16/9/2013: 16 presos muertos en la Cárcel Nacional de Maracaibo.

1/8/2017: 38 muertos en un centro de detención judicial en Amazonas.

29/3/2018: 68 muertos en un motín en el centro de reclusión de la Policía Estatal de Carabobo.

24/ 5/2019: 29 presos y 19 policías heridos en motín en Comando Policial de Acarigua.

1/5 2020: 47 reos muertos y 75 heridos en motín en la cárcel de Guanare, Portuguesa.

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