Intereses hicieron fracasar paso de la ayuda humanitaria

Las distintas agendas de los integrantes del gobierno interino que no llegaron a acuerdos concretos, llevaron al fracaso el día "D"

Anggy Murillo | La Prensa del Táchira.- El 23 de febrero de 2019, las miradas de todo el mundo estaban dirigidas hacia la frontera entre Colombia y Venezuela, por donde iban a ingresar vehículos con alimentos e insumos que formaban parte de la ayuda humanitaria donada por diversas naciones y organizaciones. 

Sin embargo, esta acción no tuvo éxito, pues los intereses personales y políticos acompañados del afán de protagonismo de algunos dirigentes y la improvisación que se hizo evidente, llevaron a un profundo fracaso la operación. A pesar que, según fuentes internas que participaron en el ingreso de la ayuda humanitaria, había planes desde la A hasta la Z, los cuales no se pusieron en práctica el día "D" porque dirigentes llegaron con varias agendas y planes a cumplir.

Para el analista político, Carlos Casanova, el 23 de febrero fracasó porque la estrategia no estaba bien planificada. "Todas las políticas se miden por resultados y estos fueron el desastre, como consecuencia de la falta de planificación de las acciones que deberían seguir sucediendo con el ingreso de la ayuda humanitaria, estos son los episodios que no estuvieron nunca claros", explicó.

Esa falta de organización, según explican los especialistas, llevó designar personajes que para muchos  nunca debieron estar ahí, al ser señalados de un mal manejo de fondos  cuando tuvieron cargos en la administración pública. 

"Hubo diputados que tenían comisiones de hasta 16 personas quedándose en hoteles de Cúcuta. Hubo derroche, había personas hablando de buscar prostitutas. A los encargados del gobierno interino se les advirtió muchas veces el tipo de personajes que había y al fin de cuentas si uno se pone a mirar los que manejaron esos recursos son personas que ahorita están al lado del Gobierno", aseveró Reinaldo Manrique, dirigente político de Acción Democrática y quien el 23 de febrero estuvo en la zona de frontera y participó en reuniones previas.

Falsa esperanza

Un dirigente político venezolano que está fuera de Venezuela y por razones de seguridad solicitó no revelar su nombre, aseguró que el escándalo pudo haberse evitado, incluso destaca que esa ayuda humanitaria debió ingresar de contrabando a través de las trochas, sin necesidad de vender la falsa esperanza de que con eso se iba a lograr tumbar el gobierno de Maduro.

"La ayuda humanitaria jamás iba a tumbar el Gobierno. Hubo mal cálculo político y afán de poder. Aquí nadie sabía cuál era su tarea ni quién iba a dirigir. Todo se cumplía con lo que decía Lester Toledo, que era la voz de Leopoldo López. Eso llevó a que se presentaran problemas internos. Malversación de fondos como tal, no hubo porque no era dinero público, pero sí se desbarató dinero que no debían", señaló.

Un negocio

Para muchos es incuantificable la cantidad de dinero que debió ser utilizado para solventar la crisis humanitaria de Venezuela, pero que en el camino se esfumó. 

Según información recopilada de los 15 mil desayunos que habían sido facturados, el día "D" no llegaron mil. Recursos para 1.500 chalecos de tela que facturaron por 150 dólares cada uno, dinero para 3 mil franelas, 20 mil dólares para agua y hasta 40 mil dólares de una especie de seguro para cubrir los daños a las gandolas que se alquilaron ese día, se perdieron completamente.

La respuesta

Sergio Vergara, uno de los mencionados en la presunta trama de corrupción que engloba el intento de ingresar la ayuda humanitaria, aseguró que de su parte no hubo manejo de recursos ni de logística.

"Hay un exdiputado que dice que yo recibí un millón de dólares del cantante Don Omar, eso es lo más fácil de decir, pero nadie entrega dinero sin pedir una rendición de cuentas. Yo tengo mi conciencia tranquila, la justicia se ha encargado de indagar sobre esas acusaciones falsas tanto en Colombia como en Estados Unidos y nada ha pasado. No hay ninguna persona o entidad que reclame sobre una malversación de fondos, se ha aclarado que nosotros no manejamos dinero sobre la ayuda humanitaria", explicó. 

Movilización

La movilización de personas comenzó desde el 21, cuando llegaron hasta Ureña luego de esquivar controles de seguridad, dos autobuses con 40 jóvenes que se alojaron en esta población; sin embargo, para el 23 estaba previsto que salieran hacia la frontera a muy tempranas horas de la madrugada 250 autobuses con unas 8 mil personas y 400 motorizados. Este punto tampoco resultó, pues sólo se logró la salida de 11 unidades de transporte público y 20 motocicletas, a quienes les ofrecieron un pago que no llegó.

El plan

Por Táchira, el ingreso de los camiones se daría a través de los puentes Simón Bolívar, Francisco de Paula Santander y Unión. Cada uno de estos puntos era comandado por diversas comisiones de la Asamblea Nacional de 2015 y dirigentes regionales.

Del lado venezolano figuraron los nombres de Abelardo Díaz, Franklin Duarte, Alberto Maldonado, Juan Carlos Palencia, Juan Pablo Guanipa, Eduardo Delgado y Karim Vera, quienes, presuntamente, recibían órdenes de Lester Toledo, Gaby Arellano, Sergio Vergara y otros dirigentes de Voluntad Popular.

Las dos primeras gandolas que accidentalmente se quemaron, no contenían alimentos o insumos, sino máscaras antigás, hierro, alambre de púa, pólvora y otros elementos. Una vez que estos vehículos ya estuvieran en territorio venezolano, el material sería distribuido para abrir espacio y que comenzara el ingreso real de los rubros. 

En esos vehículos debían ingresar unos radios de comunicación para que la coordinación pudiera ser más efectiva y de los que estaba a cargo Gabriela Arellano, pero tampoco llegaron.

La ayuda humanitaria que sí logró pasar

Aunque los principales puntos de paso de mercancía eran los puentes que comunican Táchira con Norte de Santander, por la zona sur del país, específicamente por Santa Elena de Uairén, estado Bolívar, si lograron ingresar algunos camiones, sin embargo, esta acción dejó cuatro muertos y 29 heridos.

El pueblo Pemón con arcos y flechas en mano, fue el encargado de presionar salir a la calle a manifestar y exigir a los funcionarios militares permitiera el ingreso. "Retiraron las barreras metálicas colocadas por el Ejército", escribió en ese momento en Twitter la ONG Kape Kape

El 40% de la ayuda se pudrió

Unas 240 toneladas de alimentos y medicamentos, equivalentes al 40% de total de la ayuda destinada a Venezuela y que estaban resguardados en galpones de la ciudad de Cúcuta se pudrieron, según una fuente interna de este medio.

60% distribuida en Colombia

Las 360 toneladas restantes fueron distribuidos en los comedores humanitarios y casas de acogida de migrantes y caminantes que hay en la carreta que va desde Cúcuta hasta Bogotá.

Fotos: Agencias internacionales

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