520 pacientes esperan por trasplantes en Táchira 

La espera se ha hecho eterna para quienes necesitan un órgano

Jhoana Suarez | La Prensa del Táchira. -Los más de 500 pacientes que esperan por un trasplante en el Táchira, claman por una respuesta gubernamental que les permita permanecer con vida. Aunque recientemente, el presidente Nicolás Maduro anunció la reactivación de los trasplantes en el Hospital Militar de Caracas, los centenares de pacientes que aguardan por este procedimiento temen perder la batalla antes de tiempo. 

Tan sólo en el Táchira 220 pacientes esperan por un riñón y 300 por una córnea, sin contar las personas que aguardan por un hígado. Pero la espera no sólo se limita a contar con un donante vivo, quienes tengan la posibilidad de someterse al procedimiento deberán tener disponibles 5.000 dólares para el tratamiento pretrasplante, que incluye una serie de exámenes y medicamentos de alto costo. 

Quienes tienen la necesidad de un órgano en este momento, no tienen recursos para acceder al trasplante en otro país, por eso deben idear estrategias para poder conseguir el dinero. Otros, están resignados a una diálisis o a perder su visión, porque aseguran no contar con la cantidad de dinero para poder acceder al procedimiento. 

El calvario

Ángel Moreno, coordinador de la organización Amigos Trasplantados de Venezuela, capítulo Táchira, mencionó que una vez se suspenden los trasplantes en el país hace al menos 5 años, comienza el calvario de quienes aguardan por un órgano para mejorar su calidad de vida e incluso seguir viviendo. 

Hoy día, aseguró Moreno, sólo cuentan con la Clínica Santa Sofía y el Hospital Militar de Caracas para hacer los procedimientos. En la Clínica, un procedimiento de este tipo puede costar hasta 60 mil dólares y en el hospital militar acaban de iniciar el trabajo, por lo que atender a todos los solicitantes está difícil. 

"La única condición de estos trasplantes es que debe ser con donante vivo, hasta el quinto nivel de consanguinidad, lo que dificulta más la situación, pues muchas personas tienen enfermedades congénitas y ningún familiar le puede donar, por lo que no tiene opción de trasplante o pierden el órgano en cualquier momento", agregó. 

Para Moreno, la situación para el requiriente se complica aún más por los costos de los que debe hacerse cargo si llega a ser candidato para un trasplante, porque previo al procedimiento los pacientes deben pagar una serie de exámenes, cuyo costo oscila por los 5 mil dólares. 

Dramática espera

Quienes aguardan por un órgano en el estado están sumidos en la desesperación. Aunque la posibilidad de un trasplante se pudiera avistar para algunos, primero tienen que contar con miles de dólares para lograr su cometido, de lo contrario seguirán aguardando. 

Nolis del Carmen Rivera aguarda por un riñón desde hace año y medio cuando se le diagnosticó un quiste. Desde entonces, ha tenido que acudir tres veces por semana a la Unidad de Diálisis del Hospital del Seguro Social, donde ha dejado gran parte de su energía en cada sesión. 

Nolis es docente y tuvo que dejar de ejercer, porque sus condiciones de salud no se lo permiten. "En Venezuela si no tienes un donante la situación se pone más cuesta arriba y el medicamento que debes consumir en el proceso de pre-trasplante tiene un costo de 2 mil dólares por dosis y requiero dos dosis, esto, más los exámenes, es decir, que necesito 5 mil dólares para poder trasplantarme". 

Nolis ya está solicitando dinero para poder hacerse su trasplante, y es que al igual que otros tantos, esta docente tachirense no tiene un seguro que la respalde. Su familia clama por una solución pronta a esta situación, porque les duele ver cómo su hija se deteriora en cada sesión.

Al igual que Nolis, Lisbeth Mendoza se dializa tres veces por semana en la Unidad de Diálisis del Hospital del Seguro Social, tiene 43 años, es abogada y ha visto cómo su vida se le va esperando por un trasplante.

"Hay demasiada gente esperando por una solución y eso nos afecta mucho más, porque estar en esta condición no es fácil, son 4 horas, tres días a la semana que debemos estar pegados en una máquina", dijo. 

Mendoza sabe que los costos para trasplantarse están muy elevados, por ello espera que el Gobierno pueda voltear su mirada a ellos para que puedan volver a la vida. "Y mientras pasa el tiempo, nosotros estamos en un hilito porque somos muy frágiles, puede ser que durante una diálisis yo salga muy bien, pero en la siguiente puedo complicarme". 

Lisbeth ya no tiene vena por dónde hacer su diálisis, por lo que le recomendaron comprar una vena artificial que cuesta mil 200 dólares. 

"Todo es súper caro y tenemos que sacar dinero de donde no tenemos para poder continuar el tratamiento".

Para Lisbeth, el acceder a un trasplante es muy difícil, asegura que los costos son muy elevados y ella no tiene el dinero para poder asumir el gasto. "Puedo tener el donante, pero de dónde saco el dinero para pagar los exámenes pretrasplante, es demasiado costoso, de verdad que no es nada fácil pasar por esto". 

Realidad 

Casos como el de Nolis y Lisbeth se encuentran en cada sesión de diálisis que se cumple en el Táchira. Los pacientes aguardan por un órgano, pero también esperan por una alternativa gubernamental que les permita disminuir el costo de los exámenes. Para los pacientes, lo ideal es que el Gobierno pueda cubrir, por lo menos, parte de ellos, porque 5 mil dólares en estos momentos no es una suma fácil de conseguir. 

Mientras los pacientes buscan la manera de acceder a este procedimiento, el Gobierno comienza a reactivar este sector tan golpeado por la crisis, pues los hospitales pueden estar listos, pero hace falta los inmunosupresores para los trasplantados.

Mientras esperan pierden la vista

Niños y adultos integran la lista de espera de córneas en el hospital

A la par de ellos hay quienes aguardan por un tejido. Al menos 300 tachirenses esperan por una córnea en el Servicio de Oftalmología del Hospital Central, una lista que según el jefe del servicio, Nelson Rosales, data desde 2014, fecha en la que se realizaron los últimos trasplantes en el centro de salud.

Comentó que para ese año, el hospital realizó más de 60 trasplantes, pero después de allí cambiaron autoridades y descertificaron al hospital con el pretexto de que requerían actualización de datos.

La lista es conformada por niños, jóvenes y adultos con enfermedades como la queratopatía bullosa, que es la descompensación de la córnea frecuente en personas mayores de 40 años; el queratocono o deformación de la córnea que afecta a niños y jóvenes; los traumas oculares y úlcera de córnea. "Mientras estas personas esperan, van perdiendo su agudeza visual, por ello urge activar los trasplantes", dijo.

Ley: todo venezolano es un donante potencial

A diferencia de Colombia, Venezuela no tiene una ley que obligue al ciudadano a donar sus órganos en casos de muerte cerebral, aquí la donación es voluntaria y lamentablemente no existe esa cultura. En Colombia, contó el representante de la ONG Amigos Trasplantados de Venezuela, Ángel Moreno, se han beneficiado 25 venezolanos que contaban con la nacionalidad y que pudieron someterse al procedimiento gracias a que cuentan con el Sisven y una EPS. 

El oftalmólogo, Nelson Rosales, explicó que si bien la ley venezolana no obliga a donar, sí deja abierta la posibilidad de que cualquier persona que no haya manifestado lo contrario, sea un donante potencial, lo cual, a su juicio, pudiera ser beneficioso para quienes esperan por un órgano o tejido. 

El artículo 27 de Ley sobre Donación y Trasplante de Órganos, Tejidos y Células en Seres Humanos reza: "Toda persona mayor de edad, civilmente hábil, a quien se le haya diagnosticado la muerte, se presumirá donante de órganos, tejidos y células con fines terapéuticos, salvo que existiese una manifestación de voluntad en contrario".

Suspendidos desde el año 2017

La Organización Nacional del Trasplante de Venezuela (ONTV), realizó entre el 2000 y el 2014 más de 4 mil trasplantes a partir de donantes cadáver, esta fundación privada impulsaba el Programa del Sistema de Procura de Órganos y Tejidos en el país. Pero en 2014 el Ministerio de Salud asume el control de este programa y crea la Fundación Venezolana de Donaciones y Trasplantes de Órganos, Tejidos y Células (Fundavene).

Luego de 3 años, sólo realizaron 130 trasplantes renales con donantes cadáver y en el año 2017 se anuncia la suspensión de este procedimiento, ante el desabastecimiento de inmunosupresores.

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