Abundan limpiaparabrisas en semáforos de la ciudad 

Yadira Quiroz / La Prensa Táchira .- Por algún tiempo desaparecen y de pronto, nuevamente, se cuentan por montones los trabajadores informales que proliferan en los semáforos de las principales avenidas de la ciudad de San Cristóbal, quienes día a día buscan obtener ingresos económicos bajo esta modalidad de trabajo eventual para su sustento y el de sus familias.

Incorporados en esta actividad se observan personas mayores, pero la mayoría son adolescentes e incluso niños, lo que llama poderosamente la atención debido a que pareciera que los mismos no están integrados al sistema de escolaridad.

Parece un trabajo fácil, pero no lo es, porque deben hacerlo con mucha rapidez en el breve tiempo que dura el cambio de luces del semáforo, bajo las inclemencias del clima, es decir con lluvia o mucho sol, y, sobre todo, luchando contra el rechazo de los conductores.

La jornada comienza desde bien temprano, en horas de la mañana y se prolonga hasta horas de la tarde, el horario depende del tiempo que se imponga cada trabajador en particular en la búsqueda del dinero que le permitirá cubrir parte de sus necesidades, principalmente de alimentación y el aporte que pueden llevar al seno familiar.  

David Vargas es un adolescente de 15 años que se dedica a este trabajo, dijo que desde la edad de 12 se sumó en esa lista de los llamados limpiavidrios o limpiaparabrisas, apuntando que empezó y aprendió el arte en Cúcuta cuando emigró, por un tiempo, junto a su mamá al vecino país de Colombia, debido a la severa crisis de Venezuela. 

Reveló que no continuó sus estudios de secundaria porque prefiere ganar dinero para ayudar a su madre y única hermana. Comentó que de lunes a viernes viene a San Cristóbal desde San Josecito, Municipio Torbes, y se ubica en los que considera son los mejores semáforos de la parte alta de la ciudad, porque a su criterio "la gente es menos problemática a la hora que intentamos limpiar los vidrios de sus vehículos"

Respecto a ello relató que todos los días deben lidiar con el mal humor y soportar los insultos de algunos conductores, quienes "no entienden que aquí no estamos por gusto, sino por necesidad, que prestamos un servicio para poder ganarnos honradamente la plata que nos permite cubrir algunas de nuestras necesidades, que a nadie le hacemos daño y nos esforzamos en cumplir el trabajo de la mejor manera", recalcó.

Al ser consultado sobre el monto de dinero que diariamente logra recaudar, afirmó que "no hay un ingreso fijo, lo que mejor recibo son la bendiciones de la gente, cada moneda suma y ello me hace feliz, pero casi siempre logro entre 15 mil y 20 mil pesos, aunque hay otros días que el ingreso es superior, siempre y cuando no eche carro y me mantenga ágil en el semáforo", sostuvo. 

David agregó que hace una inversión diaria de 2 mil pesos en la compra del litro de detergente y cada 2 o 3 meses, en promedio, debe reemplazar el dispositivo de limpiaparabrisas que tiene un costo de 30 mil pesos, si corre con la suerte de que no le rompa ante del tiempo señalado.  

-Hago este trabajo porque me gusta, no me parece feo, más que cuando llueve fuerte o cuando hace mucho frío, el dinero me sirve para los alimentos y las compras de otras necesidades personales, además ayudo a mi mamá y a mi hermana, quienes me esperan todos las tardes para contar las monedas", dijo.

Puntualizó que aunque hay gran cantidad de limpiavidrios en distintos semáforos de la ciudad, no todos logran mantenerse por mucho tiempo,", concluyó David.   

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