Consumo en clubes recreacionales registra disminución del 40 %

María Vargas Cárdenas | La Prensa del Táchira.- Pese a las dificultades, tras dos años de la pandemia, los clubes sociales de la entidad tachirense registran una recuperación progresiva de sus actividades que se evidencia desde que se implementó a nivel nacional la flexibilización amplia de la cuarentena por Covid-19. Según reconoce el presidente de la Asociación Tachirense de Clubes Recreacionales (ATCR), Ricardo Castro, la afluencia de personas es similar a la que registraba en el 2019, pero incide un menor consumo dentro del establecimiento.

"La asistencia del club está prácticamente equiparada a antes de la pandemia, pero el consumo interno del asistente si ha bajado en una proporción interesante, en un 30 o 40 %". Es decir, "la asistencia se ha recuperado pero con una contracción del nivel de consumo", señala Castro.

Desde el pasado mes de noviembre, cuando se anunció la flexibilización amplia de la cuarentena a nivel nacional, los clubes recreacionales del estado Táchira han venido reinventándose para hacer frente a la situación que durante más de un año y medio condujo a la decadencia de los espacios y a la falta de solvencia de los socios, pues la prioridad en circunstancias como la pandemia del Covid-19 son la alimentación, salud y educación, a juicio de Castro.

"Los clubes constituyen un núcleo importante de recreación, pero de alguna manera no son una prioridad" en situaciones de crisis, reiteró. 

"Uno de los mayores problemas que hemos tenido que enfrentar es el mantenimiento de nuestras instalaciones. Entre todos los clubes inscritos en la asociación tenemos más de 50 hectáreas de terreno y un poco más de 30.000 metros cuadrados de planta física. No poder mantener esas instalaciones se sumó al aporte de los socios que a causa de la pandemia quedó mermado", manifestó el vocero.

Operatividad desde noviembre

Desde hace un mes, con la flexibilización y mediante el acuerdo con varias instituciones del estado fue posible retomar la normalización de las actividades en los clubes recreacionales de la entidad.

La organización de eventos privados, campeonatos, caminatas, triatlones, y el uso de los espacios en actividades que atraigan al socio, entre otras ofertas de recreación, son parte de las estrategias que han implementado a nivel regional los clubes recreacionales.

"Nos hemos dedicado a propuestas de recreación diurnas y nocturnas que nos ha permitido ingresos por venta de entradas a espectáculos o por venta de licores en horarios permitidos", señaló el vocero de la ATCR acerca de la posibilidad de generar ingresos nuevamente.

Tal es el caso de la Castellana Country Club que, se ha empezado a impulsar el área deportiva y actividades al aire libre con la activación de la escuela de tenis y de la escuela de triatlón, que comprende la práctica de natación, ciclismo y carrera a pie. "No tenemos todavía activos los restaurantes, aunque poco a poco hemos ido reactivando el área de eventos sociales", refirió Cecilia Mejía de Utrera, vicepresidenta de la junta directiva de dicho recinto recreacional en la ciudad de San Cristóbal y secretaria de la ATCR.

Por el contrario, en clubes sociales como el Tennis Club San Cristóbal, se mantienen actividades más orientadas a ambientes familiares, situación que no ha permitido el surgimiento comercial. Esta circunstancia, a juicio de una de las personas en cargadas del lugar, lo diferencia de otros recintos de este tipo. "Hay menos afluencia de personas, no tanto por la pandemia, sino por el miedo. La mayoría de socios son mayores de 50 años (...)". Ha registrado "como un 30 % menos a diferencia de la cantidad registrada en 2019", dijo Yadelsi Ríos, vocera representante del Tennis Club San Cristóbal.

En horas diurnas la ATCR ha registrado una afluencia promedio diaria entre 1.500 y 2.000 personas entre todos los clubes que la conforman, mientras que los fines de semana en horas nocturnas ha registrado un promedio de 3.000 personas diarias. Estas cifras son similares a las registradas en el año 2019 antes de la pandemia.

Tras haber estado "encerrada durante año y medio, la gente está viendo la recreación como una prioridad", analiza Castro.

"Los clubes están capitalizando eso. La asistencia de los clubes es fuerte, porque la gente viene de un encierro, está buscando hacer deporte, hay oportunidad de hacer campeonatos, de compartir libremente y eso ha generado que tengamos receptividad en la sociedad".

Señaló que hay más de 24.000 personas inscritas en los diez clubes que conforman la Asociación Tachirense de Clubes Recreacionales, dos de los cuales están ubicados en Guásimos, dos en Cárdenas y seis en San Cristóbal.

Limitaciones 

"Los clubes antes de la pandemia siempre han tenido sus limitaciones, vinculadas al tema de la solvencia de sus socios ante la situación económica que atraviesa el país". Sin embargo, en 2019 "la pandemia agudizó el problema natural de solvencia de un club".

Respecto a la resolución de inconvenientes en relación a los servicios públicos, Castro señaló que la ATCR se ha encargado de gestionar con instituciones del Estado el trabajo conjunto para lograr "soluciones rápidas y soluciones que permiten seguir desarrollando las actividades programadas" en relación a servicios públicos especialmente, así como gestionar posibilidades crediticias y pactar convenios a beneficio de los clubes y socios en general. 

Medidas de bioseguridad

Para los clubes adscritos a la Asociación Tachirense de clubes recreacionales el cumplimiento de las medidas de bioseguridad es un aspecto de importancia. Según señalaron voceros consultados a la entrada se realiza la toma de temperatura, se pide el uso del tapabocas durante el desarrollo de las diversas actividades e incluso, en algunos recintos, ha sido implementado el sistema del semáforo rojo.

Adicional al uso de la mascarilla, uso del gel hidroalcohólico para las manos y a la toma de temperatura de las personas que ingresan, en algunos clubes se ha implementado el sistema del semáforo rojo obligatorio para el ingreso al establecimiento.

El sistema funciona a través de la aplicación VEQR del Carnet de la Patria. Al ingresar el número de cédula del ciudadano puede aparecer el color verde, amarillo o rojo, según el caso. Cuando está en verde, según explicó Ríos, significa que la persona ya fue vacunada contra la Covid-19; si está en amarillo, se procede a pedirle a la persona el carnet de vacunación, debido a que puede que no estén inscritos en la plataforma Patria o provengan de otros países. Por último, el color rojo indica que la persona ha sido diagnosticada con coronavirus, por lo cual no se le puede permitir el acceso al lugar.

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