La xenofobia dispara ola de crímenes contra migrantes venezolanos

Yadira Quiroz | La Prensa del Táchira.- El aumento de la xenofobia en Colombia continúa disparando la ola de crímenes contra migrantes venezolanos, cuya cifra sigue en ascenso y ello podría significar un crecimiento de las tasas de violencia y agresión durante el último mes del presente año 2021, tal como lo evidencian los dos más recientes hechos de asesinatos perpetrados contra una pareja en un local nocturno de Cúcuta, y el homicidio de una joven trabajadora sexual en un motel de la ciudad de Neiva Departamento de Huila. 

Cruzar la frontera con destino a Colombia dejando la nación de origen no ha sido fácil para los más de un millón 800 mil migrantes venezolanos que se encuentran en ese territorio, debido al acecho de la línea de fuego en la que se encuentran, apuntada entre la voraz estigmatización mediática que los incrimina como delincuentes y las diatribas de los gobiernos de Caracas y Bogotá, que poco permite avanzar en la implementación de medidas de inclusión que garanticen la protección de sus derechos humanos.

Conjeturas que se desprenden de los puntos de vista esbozados por dos reconocidos politólogos, profesores universitarios y acuciosos estudiosos del tema migratorio en la región, Pavel Rondón y Feijó Colomine, a quienes se les consultó sobre la ola de crímenes de las cuales vienen siendo víctimas venezolanos con asiento temporal en distintas ciudades del fronterizo país suramericano.

Citaron en primer orden a la xenofobia que, a su juicio, cada día está más acentuada, así como también la discriminación, la aporofobia o desprecio hacia la condición de pobreza, la persecución, la violencia, los ajusticiamientos por hurtos, deudas o motivos pasionales, el odio, el desprecio por envidia profesional, entre algunas de las formas de rechazo y amenaza permanente de las que vienen siendo víctimas los migrantes venezolanos en algunas de las ciudades del territorio colombiano, donde se han asentado. 

Más violentas

El Norte de Santander, así como Cundinamarca, Valle del Cauca, Atlántico y Antioquia figuran entre los cinco departamentos donde se registran la mayoría de los casos de violencia, de acuerdo con cifras oficiales del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Colombia, que da cuenta que entre los años 2017 y 2020 un total de 2.061 venezolanos resultaron asesinados.

Por su parte, la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (Codhes), es su condición de organización referente en la promoción y defensa de los derechos humanos en el mundo, reveló que en lo que va del año 2021 la estadística ubica en 362 las víctimas fatales de nacionalidad venezolana en Colombia.

"Observamos con estupor cómo siguen en ascenso los casos de violencia en contra de nuestros migrantes en Colombia y ello viene direccionado por quienes han sido promotores directos de la xenofobia o rechazo extremo hacia los extranjeros, entre los cuales se pueden mencionar personeros gubernamentales, como la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, quien ha señalado públicamente a la población venezolana de tener responsabilidad en el incremento de la criminalidad en esta ciudad", señaló Rondón.

Recalcó que constituye un error decir que los venezolanos están matando a la gente en Colombia y con ello pretender hacerlos ver a todos como delincuentes, al responsabilizarlos de los altos índices delictivos que, en su mayor porcentaje, son propios de los connacionales de ese país, a sabiendas que al año son asesinados no menos de 25 mil personas por diversos motivos, sean estos políticos, ajusticiamientos, guerras internas entre grupos subversivos y otros. 

Migración Colombia ha revelado que "casi el 97 por ciento de los migrantes venezolanos tienen buen comportamiento. Los delitos violentos en Colombia son cometidos casi en un 98 por ciento por colombianos", dijo el director de la autoridad migratoria, Juan Francisco Espinosa.

Redes sociales 

La difusión de mensajes negativos, xenofóbicos o noticias falsas que circulan principalmente a través de las redes sociales, donde se distorsiona la condición del migrante venezolano asociándolo con el hampa, con grupos subversivos de alta peligrosidad y haciéndolos ver a todos como delincuentes en el país de acogida, ha traído como consecuencia el rechazo, la discriminación, el temor y el odio que ha sido exteriorizado por connacionales colombianos. 

Aunado a ello, también ha surgido un severo rechazo a la condición de su capacidad profesional, dada la preparación académica y de formación en distintas áreas de desempeño, lo que ha generado un profundo celo o cerco que ha menguado su incorporación en la fuerza laboral, ante el temor de la posibilidad de la pérdida de empleos para los colombianos por la incorporación de profesionales y mano de obra calificada proveniente de los venezolanos en tránsito, quienes por condiciones económicas y de sostenibilidad en Colombia ofertan sus servicios profesionales muy por debajo de lo regulado por la parte laboral en el vecino país fronterizo. Al respecto, un estudio documentado por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), cita que a través de las redes sociales los colombianos asocian la llegada de extranjeros con el aumento en el desempleo, la criminalidad, la prostitución y la venta de estupefacientes, principalmente en el contexto de la difusión de mensajes xenofóbicos de odio, rechazo y temor hacia los migrantes venezolanos. 

Casos 

Ambos estudiosos del tema migratorio refirieron, que "casos hay muchos para ilustrar lo que ha desencadenado la xenofobia, trayendo consigo la ola de odio y criminalización de la que vienen siendo objeto nuestros migrantes en Colombia". 

Citaron entre estos, el sonado caso del asesinato del adolescente indígena de 15 años junto al joven de apenas 18 años, ambos de nacionalidad venezolana en la localidad de Tibú, en el Departamento del Norte de Santander, suscitado el 8 de octubre de 2021, quienes fueron raptados, vilmente asesinados y encontrados a la orilla de una carretera con heridas de arma de fuego en la cabeza y carteles lesivos a su dignidad humana.

"Sin lugar a dudas, este es un caso que conmocionó la opinión pública venezolana y colombiana y, quizás, en muchas otras naciones del mundo, dado las características que envolvió el crimen, en razón de que los jóvenes fueron expuestos como delincuentes, ladrones a través de las redes sociales y luego horas más tarde aparecen siendo víctimas de un vil asesinato. 

También mencionaron los dos más recientes asesinatos de una pareja de venezolanos perpetrados en un local nocturno de la ciudad de Cúcuta, en el Norte de Santander, por ajuste de cuentas en fecha reciente del 20 de noviembre y el asesinato en un motel de una joven venezolana de 25 años de edad, quien se desempeñaba como trabajadora sexual en la ciudad de Neiva Departamento de Huila, quien fue asesinada el miércoles 24 de noviembre del presente año 2021. 

Son incontables también —agregaron— los casos de fallecimiento por muerte natural o crímenes de caminantes venezolanos en las distintas rutas de destino, ya que el mismo odio que se ha estigmatizado hacia ellos haciéndolos ver como personas de alta peligrosidad, ha incidido en que los colombianos sean pocos solidarios y nieguen la ayuda que en algún momento puedan darles. También los casos que se han presentado en Arauca y Cúcuta, donde han circulado panfletos que amenazan con quitarle la vida a venezolanos por estar, supuestamente, incursos en hechos delictivos en los que se dice pudieran estar siendo promovidos por grupos como el ELN, el Grupo de Limpieza Social Araucano y la banda Los Urabeños, entre otras organizaciones irregulares.

Discursos xenofóbicos

Además, no podemos pasar por alto que han sido 16 años de sistemática revancha de Colombia contra Venezuela, en el manejo de un discurso gubernamental xenofóbico por parte de los gobiernos de Álvaro Uribe Velez, Juan Manuel Santos e Iván Duque, y que también ha sido inducido por la industria mediática a través de las redes sociales, lo que ha causado tanto daño a todos los venezolanos, dado que se ha estigmatizado la condición del migrante asociándolo con actores generadores de delincuencia y violencia", sostuvo Feijó Colomine.

Urgen esfuerzos binacionales

Los procesos migratorios en el mundo son tan viejos como la humanidad, en este contexto Venezuela recibió migrantes en la colonia de España, principalmente de Canarias, mientras que la comunicación entre Táchira y Bogotá data desde antes de la colonia, en la época aborigen, de allí que trasladarse a otro país constituye un derecho humano previsto en el artículo 112 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos del Hombre, según Pavel Rondón. 

El éxodo masivo de migrantes exige un tratamiento especial por los gobiernos de las distintas naciones, tal como lo prevén diversas organizaciones internacionales que abogan por los derechos humanos en igualdad de condiciones por parte de los países que reciben a la población que migra, y aquellos de donde están saliendo, tal como ocurre entre Venezuela y Colombia con un éxodo migratorio cada día en aumento. 

Las autoridades de Migración Colombia han estimado que para este año 2021 podría cuantificarse la cantidad de 2 millones de venezolanos en Colombia. 

El pliego de peticiones elevado por el Gobierno de Venezuela ante la alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh), Michelle Bachelet, para que "cesen los delitos de odio, violencia y xenofobia contra los migrantes en Colombia" ha sido valorado por ambos politólogos, con el agregado que a ello debe sumarse una visión más amplia que garantice el respeto a los derechos humanos.

El Estatuto Temporal de Protección para Migrantes Venezolanos (ETPV) anunciado por el gobierno colombiano, el cual prevé medidas de inclusión para la población migrante, debe pasar de la letra a la acción, según Pavel Rondón, así como la ayuda internacional que envían a Colombia para la asistencia de los inmigrantes debe llegar a quienes son población vulnerable, finalizó Feijó Colomine.

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