"El 21N evidenció que la población ya no cree en los políticos"

El chavismo estaría fragmentado y eso se evidenció en el proceso electoral. Acota que quienes acudieron a las urnas para apoyar esta propuesta lo realizaron por coacción o convencimiento, pero el capital político que en su momento logró Chávez, se perdió.

Anggy Murillo  | La Prensa del Táchira.- Para el especialista en temas internacionales, Alejandro Sauce, con la abstención que se registró durante el proceso de elecciones regionales del pasado 21 de noviembre, quedó en evidencia que la población venezolana ya no cree en los liderazgos políticos tanto del oficialismo como de la oposición. 

"Desde el punto de vista cualitativo es evidente el descontento que los sectores del mismo chavismo tienen hacia la figura de Nicolás Maduro y hacia la figura que ejerce hoy día el poder político en Venezuela. El grueso de la población no cree ni en los que están ejerciendo el poder de manera autocrática, pero tampoco creen en una oposición que le han hecho una oferta irreal a la población", explicó.

En cuanto a los resultados emanados por algunas encuestadoras donde se aseguraba que la participación durante el evento sería mayor al 40% del registro electoral, señaló que estos estudios también tienen su margen de error; sin embargo, destaca que ese porcentaje de abstención refleja la realidad del pueblo venezolano. "Ese 40% de participación sólo esboza lo que está diciendo hoy el país, y es que ya no cree en los políticos". 

¿Por qué cree que la gente se abstuvo de votar?

Por el lado de la oposición, podemos decir que ha manejado la abstención como una estrategia política para deslegitimar el Gobierno, y con la llegada al poder de Nicolás Maduro la tesis que se erigió desde la oposición fue básicamente la abstención y cuando los líderes políticos le dicen a la población abstente que el sistema electoral no es seguro, la gente se abstiene.

Si nos vamos a ver al oficialismo, el voto chavista también se fue desencantando del proyecto político y se abstienen también, es decir, la abstención castigó a la oposición por su discurso, pero también al oficialismo por el mal gobierno, por su ineficiencia y por la falta de credibilidad.

Ya ha quedado demostrado que la abstención no es la mejor estrategia. La abstención ha sido el factor predominante y eso es peligrosísimo para cualquier sociedad, para cualquier país, porque no hay mejor forma para dirimir los conflictos sociales y políticos que a través del voto y a través de la participación.

¿Ha perdido terreno el oficialismo?

Si tú analizas el primer proceso electoral que afrontó la revolución bolivariana con Hugo Chávez a la cabeza en términos absolutos y los comparas con los resultados absolutos de esta elección regional, sin duda han tenido una pérdida importante del capital político.

Yo estoy seguro que si se dan eventos de otro tipo como referendo revocatorio, la manifestación puede ser mucho mayor, porque hay gente que acompañó al chavismo en su momento, pero que hoy en día no lo acompaña.

¿El chavismo consolidó su poder el 21N?

No hay un triunfo como tal desde el punto de vista político. Si ellos saben leer este proceso, se dan cuenta que han perdido un capital importante de apoyo desde el punto de vista político. Tuvieron un triunfo institucional, ganaron la mayoría de las gobernaciones que es otra cosa, pero el triunfo político lo perdieron y comparado con la oposición, hoy son minoría.

Se aprovecharon de la circunstancia, de una oposición que no hace una propuesta sensata al país, que confunde al elector, que lo llama a votar, luego que se abstenga y luego que sí hay que votar, que tiene sus propios intereses y que en vez de llegar a consensos basados en la unidad de criterio fueron desunidos.

¿Cómo califica el papel desempeñado por la MUD en este proceso?

Yo creo que la MUD leyó el momento político de manera desacertada, pensaron que estaban todavía en el 2015. Hubo improvisación política que está expresada en los intereses particulares del grupo. Una alta abstención y pérdida de espacios políticos que estaban garantizados con actores que ejercían el poder, como el caso de Laidy Gómez.

Hoy la MUD debe revisarse, porque si no tuvo éxito en el año 2015, el espectáculo político que generaron en esta elección fue bastante cuestionable y no son los líderes de la oposición. 

¿Fue astuto el Gobierno al permitir el acompañamiento internacional?

Sin lugar a dudas. Ellos entendieron la crisis de legitimidad no sólo de lo interno, porque no cuentan con el apoyo popular, sino que internacionalmente también están deslegitimados, por eso decidieron comenzar a dar pasos en esa esfera. 

Cuando uno llama a observadores internacionales lo hace con el espíritu de que ellos observen el proceso y que corrijan las fallas. A ellos les conviene tener observadores que luego van a esos países a decir lo que se está viviendo en Venezuela, porque perdieron no sólo el reconocimiento de la comunidad internacional, sino de muchos de sus aliados que veían con recelo lo que estaba sucediendo en el país.

¿Cree que las elecciones terminaron de lavar el rostro del Gobierno ante la Comunidad Internacional en materia de libertades democráticas en el país?

No. La Comunidad Internacional no se chupa el dedo, pero entiende que la última apuesta que se hizo con el reconocimiento del gobierno interino no dio los resultados, y eso desde el punto de vista de la diplomacia los deja muy mal parados. La Comunidad Internacional participa en el proceso entendiendo que es la única alternativa para la solución del conflicto político. 

La Unión Europea envió una comisión de observación y tres días antes ratificó las sanciones y añadió más, pero es el juego de la política.

¿Cuál es el mensaje que este proceso le da a la Comunidad Internacional?

La lectura que ellos hacen políticamente es que el pueblo venezolano está cansado de los liderazgos políticos, tanto para quien ejerce el poder como para quien quiere llegar al poder a través del ejercicio del voto, en este caso participando en las elecciones.

La Comunidad Internacional ha entendido que es importante involucrarse en este proceso y van a seguir participando, como lo están haciendo en las mesas de diálogo en México para ayudar a que los procesos de negociación tengan solución.

 ¿Cree que hay posibilidades de retomar las conversaciones en México?

Sí, yo creo que se puede retomar. Tampoco podemos poner los procesos políticos como procesos suma cero, es decir, se perdieron las elecciones y vamos a la destrucción del país, cuando sabemos que esa ruta no sumó absolutamente nada.

Si el gobierno de Maduro lo boicotea, sigue dejando en evidencia su carácter autocrático porque controla poderes, porque controla órganos de estado que en teoría deberían ser independientes, porque ejercen el poder en plenitud en el sentido de que coarta y coacciona a actores de la política en lo interno.

¿Deberían sumarse más actores?

Iría la misma vocería del Gobierno a través de la figura de Jorge Rodríguez, que es quien lidera las conversaciones y él dijo que invitaba a Fuerza Vecinal y a la Alianza Democrática a participar en este proceso.

No es posible que la oposición dialogue con el Gobierno, algunos públicamente y otros de manera privada, pero que no se sienten a negociar entre los propios actores de la oposición.

¿Cuáles deberían ser las nuevas exigencias?

La oposición debe sentarse en Caracas o donde sea a dialogar sobre cuáles serían los puntos que van a negociar. El primero es el país, pedir que se generen las mejores condiciones para que se solucione la situación humanitaria. Y segundo, es que hay que dar una solución al conflicto político desde el punto de vista electoral y para que eso sea así, deben regresar las tarjetas a los partidos inhabilitados, liberar los presos políticos y generar las condiciones para un referendo.

Pero del lado del Gobierno también se debe exigir. Eso no es dame y yo no te doy nada, eso significa hablar con los interlocutores de la Comunidad Internacional para comenzar a desmontar algunas de las sanciones, sobre todo las que afectan la institucionalidad del estado, que afectan la posibilidad de trasladar recursos y fondos para que sean reinvertidos en la población.

¿Cree que se pudieran levantar esas sanciones?

Habría que ver, las sanciones tienen dos características, hay sanciones unilaterales impuestas por naciones como los Estados Unidos y sanciones que ha impuesto la Unión Europea. Yo creo que todo puede estar sobre la mesa de negociación. No hay nada concretado, hasta que las cosas no estén firmadas y suscritas.

Táchira se perdió por la ambición de la MUD

Para Alejandro Sauce, los resultados obtenidos en el estado Táchira fueron lamentables, asegura que este espacio se perdió debido a la soberbia y la ambición de otros candidatos, quienes prefirieron generar división antes de acompañar el liderazgo natural que estaba representado por Laidy Gómez.

"Se lanzaron de manera independiente y aún así, el capital de votos que obtuvo Gómez fue de 135 mil, un número importante más allá de que hubo ciertos niveles de abstención. Cuando se revisa lo que sacó la MUD con lo que obtuvo la Alianza Democrática da 189 mil votos, hubieran derrotado a Freddy Bernal", dijo.

A su juicio, la oposición debe analizar y aprender de los resultados obtenidos para que esta situación no se repita. Destacó, además que se debe tomar de ejemplo a otros países como es el caso de Argentina, en donde las elecciones primarias son obligatorias para que existan candidatos únicos y no se confunda al elector. "Lamentablemente, a Laidy Gómez le tocó enfrentarse a una parte de la oposición que está llena de soberbia, de egoísmo y de prepotencia. Ojalá que puedan aprender de este mal ejemplo".

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