Valores cristianos: Premisa de la educación católica

Holiancar Contreras | La Prensa del Táchira.- La educación nace de la mano de la Iglesia Católica, y promueve la formación y consolidación de seres humanos de bien que harán grandes cosas para la sociedad

El respeto, el temor a Dios, el voluntariado y la fe son algunos de los valores humano cristianos que se enseñan en la educación católica, la cual lleva más de 100 años en Venezuela y en Táchira fomentando los principios relacionados con el catolicismo, formando jóvenes que se convierten en personas de bien e incentivando cosas positivas dentro de la sociedad. 

A juicio de monseñor Juan Ayala Ramírez, obispo auxiliar de la Diócesis de San Cristóbal, en todos los colegios y liceos debería existir la formación religiosa, pues es una ayuda para los niños y jóvenes, crecer cercanos a Dios. "Esta formación debe ser algo conjunto del plantel, de la familia, y de la sociedad". 

"La formación que se da en algunos planteles o en la sociedad se puede considerar light, haciendo que el niño o el joven no se comprometa con las cosas de Dios, y si no se inculca en el joven el temor a Dios, lógicamente no va a crecer ni en virtudes ni en valores, como el respeto y amor por la vida y a la dignidad", dijo. 

Ayala, también hizo mención sobre la falta de compromiso por parte de las familias en la formación de la juventud de hoy. "Es poca la compañía que hay en los representantes en la formación con Dios, es por eso que los planteles católicos cumplen un papel importante para enseñar la fe, si los padres le muestran a los hijos la cercanía con Dios los hijos querrán imitarlos". 

Con respecto a la eliminación por parte del Gobierno nacional de materias relacionadas con la religión en los diferentes planteles educativos, el obispo auxiliar especificó "ahora están buscando que la persona actúe en un relativismo moral, es decir, que la persona se sienta bien, que todo sea placentero, donde no les importe sea lo que sea, o lo que haga sólo importa la felicidad, y resulta que esa felicidad no está acompañada de ningún sacrificio ni trabajo ni de la creencia en Dios". 

Finalizó haciendo énfasis en que los estudiantes egresados de colegios católicos aprendieron virtudes, habilidades y destrezas. "Quien pasó por una formación católica es una persona que no se detiene, y sale adelante. 

Aquellos a los que también se les enseñaron valores, pero les entró y les salió, probablemente no aprovecharon las oportunidades que Dios les puso. La educación católica ha incidido bastante en la formación de los jóvenes de Venezuela".

Mediadores de fe

Sor Alcira Guerrero, directora del Colegio Asilo San Antonio en San Cristóbal, explicó que el reinicio a clases presenciales les permitió conocer que los valores religiosos que se les enseñan a los estudiantes de este colegio los convirtió en mediadores de fe en tiempos de pandemia, creando unión dentro de sus núcleos familiares. "Gracias a los valores cristianos que aquí les enseñamos a los jóvenes, ellos se convierten en protagonistas de sus vidas, además enseñan la fe y amor a Dios a su entorno, aprenden valores que los identifican como sociedad, vamos más allá de lo catedrático del castellano o de la matemática, le enseñamos principios de la Biblia". 

Por otra parte, la religiosa también especificó que el colegio se mantiene gracias al subsidio de la Asociación Venezolana de Educación Católica (AVEC), y los recursos que ingresan a través de las mensualidades que cancelan los representantes son usados para mantener las instalaciones del colegio. "Dentro de la estructura de costos se establece la mensualidad máxima en $10, y así se cancelan las necesidades propias de cada plantel".

Guerrero, también dio a conocer que el colegio recibe estudiantes que no comparten la misma religión, a pesar de esto se traza una línea de respeto donde no se obliga al joven a incorporarse a las actividades católicas. 

"Hay padres que aunque no sean de la misma creencia, quieren que sus hijos se formen aquí en el colegio por las enseñanzas académicas que se imparten; respetan nuestra ideología y nosotros la de ellos y no los obligamos a participar, si no quieren". 

Sin límites 

La educación católica no sólo se radica en grandes ciudades, sino también en sectores vulnerables donde se imparten los mismos valores religiosos; labor que realiza Fe y Alegría en Táchira desde hace 30 años, cuando se abrió la primera Escuela Técnica Agropecuaria en Orope. 

Ante esto, Mariela Chacón, directora regional de Fe y Alegría en Táchira, detalló que las cuatro escuelas que dependen de esta asociación están ubicadas en sectores fronterizos, zonas rurales y barrios con la intención de que los niños y jóvenes de estas localidades puedan acceder a una educación integral y de calidad. "Es importante enseñarles los valores del servicio, acompañar a los más vulnerables. Para nosotros, la inclusión es importante, todos tienen derecho a una educación de calidad, por eso atendemos a los sectores populares o desprotegidos". 

En cuanto al financiamiento, Chacón especificó que el pago de salarios del personal de Fe y Alegría es a través de un convenio con AVEC; sin embargo, dentro de la estructura de costos parte de las mensualidades que pagan los representantes, las cuales no superan los $5, son destinados a gastos operativos y a darle un incentivo a los docentes. "Anteriormente, no se acostumbraba a pedir mensualidades a los padres porque los colegios están ubicados en zonas vulnerables, pero en virtud de los bajos sueldos y de las necesidades del colegio se tuvo que comenzar a pedir estas colaboraciones", dijo. 

Chacón expresó que las escuelas están ubicadas en San Joaquín de Navay, Naranjales, Orope y El Topón, zonas rurales del Táchira. Aseguró que muchos de los estudiantes llegan caminando hasta el plantel por la lejanía que hay desde sus casas, además de la falta de transporte. Detalló que los jóvenes salen con el título en Técnico Medio en Agropecuaria o en Alimentos. El período de estudio es de seis años. 

Finalizó indicando que actualmente la nómina es de 696 estudiantes entre los cuatro colegios que se mantienen activos, y especificó que la mayor problemática es la ausencia de transporte que dificulta la llegada de los estudiantes; sin embargo, comenta que es "admirable" ver cómo los jóvenes a pesar de ser de zonas desprotegidas, hacen el mayor hincapié en llegar hasta los colegios y recibir educación de servicio.

Base de la educación católica

De los 51 colegios AVEC en Táchira, 19 funcionan en San Cristóbal, así lo informó Arsel Barrera, presidenta de AVEC seccional San Cristóbal, quien también aseguró que los sueldos de los trabajadores de estos centros son cancelados a través del subsidio del AVEC Central.

"Hay una libertad de credo, nosotros enseñamos la igualdad y el respeto sin importar la creencia. La materia de religión ahora se llama educación en valores, ahí es donde fortalecemos los principios. Actualmente, más que la religión hay muchas cosas que impactan en los jóvenes como la tecnología, que sólo enseñan cosas negativas y es una lucha para todos los docentes en los colegios lidiar con eso", dijo Barrera a propósito de los problemas en colegios.

Enseñanzas para toda la vida

Anyerlyn Parra es egresada de un colegio católico desde hace algún tiempo, la joven relata que estudiar en este tipo de instituciones le permitió aprender de diferentes ámbitos más allá de lo académico, que también le ha servido para su vida. 

Expresa que la principal enseñanza es el ayudar, el darle una mano al más vulnerable y el estar siempre al servicio de quien lo necesite. 

"Los encuentros religiosos que hacíamos nos motivaban a estar cercanos a la espiritualidad, a ser nosotros mismos, a siempre estar cercanos a Dios. Valorarnos como seres humanos y todo el entorno que Dios nos dio, pero sobre todo en ayudar a los demás, que es lo más importante", expresó Parra. 

Quienes cursaron estudios en estos colegios, guardarán los valores religiosos que aprendieron.

Descarga nuestra app aquí o escanea el código QR

Otras Noticias
Locales

San Cristóbal sin control con la vacuna anticovid

| comentarios