Mecánicos sumergidos en la crisis

Holiancar Contreras | La Prensa Táchira.- Los encargados de mantener encendidos los motores de los vehículos que recorren las calles de la ciudad, celebraron su día el pasado 19 de septiembre en medio de la notoria crisis, de la inesperada pandemia y la indetenible migración que golpeó a su gremio y también a las ganancias monetarias que generaban todas las semanas. 

Ramón Castillo se dedica al oficio de la mecánica desde que tenía 18 años, aprendió a través de un conocido que le dio empleo como ayudante en el taller. Con el pasar de los años fue perfeccionando las técnicas y trucos para hacer mejor su trabajo que se convirtió en el sustento de su familia. 

Castillo manifiesta que durante todos estos años de trabajo y esfuerzo ha visto cómo la crisis y la pandemia han desmejorado las ganancias y la labor diaria. "La gente ya no tiene plata para pagar un arreglo, viene es a preguntar cuánto le sale un trabajo, pero ya no es como antes, ahora sólo trabajamos para hacer lo del día". A sus 52 años, Castillo cuenta que aún siente emoción cada vez que arregla un motor, porque es su especialidad. 

20 años en el mundo de la mecánica tiene Raúl Hernández, quien relata que la crisis ha hecho que su trabajo haya descendido los últimos tiempos. La situación país, pandemia y el combustible ha hecho que sus clientes recurran a reparar sus carros por cuenta propia, pararlos o venderlos. 

"Antes de la pandemia yo producía a la semana 300 mil pesos, ahora cuando mucho hago 50 mil semanal", dijo. 

Sin clientes 

En el caso de Enderson Niño, se inició como mecánico cuando era adolescente, la necesidad lo llevó a emprender en ese mundo. Con un período largo de experiencia, cuenta que desde que se inició la migración en Táchira sus clientes son muy pocos, la mayoría de ellos decidieron partir a nuevos rumbos y ya casi nadie lo visita en busca de algún arreglo para su carro. 

"Todos los clientes se fueron, son muy pocos los que vienen, más nunca les vi la cara a varios, prácticamente la migración se llevó hasta los clientes y lo poco que se hace sólo alcanza para medio comer", detalló. 

Repuestos

"Hay días que no llega nada, si acaso uno que otro carro llega a la semana, pero nunca como antes. Antes de la pandemia me llegaban hasta diez carros diarios, ahora si acaso diez a la semana y eso sí es una muy buena", así lo afirma Jhon Gil, especialista en frenos y suspensión.

Gil también acota que el combustible hace que los usuarios no saquen de sus casas los vehículos para evitar daños, además de que los elevados precios de los repuestos alarman a los clientes, haciendo que busquen otras alternativas para movilizarse y generar menos gastos. 

Los mecánicos del Táchira celebrarán este 19 de septiembre en medio de contrariedades, menos trabajo y sobreviviendo ante los pocos ingresos económicos que generan cada semana, los que sólo les alcanza para comer.

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