Planes alimentarios solo lograron destruir el aparato productivo

Holiancar Contreras | La Prensa Táchira.- Con el fin de atender a la población más vulnerable el gobierno nacional durante sus 22 años de gestión, creó una serie de planes alimentarios, para garantizar atención a sectores golpeados por la crisis económica y social. 

Proyectos, que ante los ojos de la ciudadanía, políticos, economistas y expertos en nutrición son un rotundo fracaso. Además de ser considerados como una estrategia política, que implementó el gobierno para controlar socialmente a la población más vulnerable.

Tal es el caso de Mercal, un plan que ideó el fallecido presidente Hugo Chávez un 24 de abril del 2003, con la finalidad de distribuir alimentos a la población a precios más económicos. Recién creada esta misión se abrieron locales, los que estarían al servicio del público. Para esa fecha se crearon los llamados Mercalitos, pequeñas bodegas ubicadas en casas. 

Todos estos espacios fueron en decadencia, algunos de estos locales están cerrados y sin operatividad. 

En Táchira, cuando comenzó este plan al menos unas 200 sedes de Mercal permanecían abiertas, actualmente funcionan bajo bases de misiones y programas sociales, las cuales se denominan, en casa de alimentación, casas hogares para abuelitos, hospitales, fundaciones para niños, CDI, fuerzas armadas y PNB. Funcionando en seis municipios de los 29 que conforman el estado Táchira.

Asimismo, el 27 de julio del 2010 se consolida el proyecto llamado Productora y Distribuidora Venezolana de Alimentos mejor conocido como PDVAL, los que abastecían productos en todo el país, según mecanismos establecidos por el gobierno, los precios de estos productos también debían ser accesibles. En octubre de este mismo año, se conoció la pérdida de 130.000 toneladas de comida que permanecían resguardadas en 838 contenedores que pertenecían a PDVAL, que serian distribuidos en diferentes zonas del país. 

Las conocidas expropiaciones tomaron como objeto en el 2011 a Supermercados Éxito y Cada, 34 sucursales de ambas cadenas fueron despojados por el ejecutivo nacional para convertirlas en Abastos Bicentenario. 

En junio del 2019 se cerró la última sede que quedaba operativa en el país, que estaba en Charallave en Caracas. Ahora los locales están totalmente cerrados. Aunado a esto, se crearon los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), cajas que llegarían a todas las casas venezolanas con productos de la cesta básica. Así lo anunció el presidente Nicolás Maduro un 3 de abril del 2016, estableciendo que sería un aporte a la soberanía agroalimentaria de Venezuela. Estas cajas ya no llegan a Táchira desde hace dos años, ahora las familias reciben bolsas con algunos productos, que muchas veces están vencidos y con insectos. 

El diputado de la Asamblea Nacional por el estado Táchira Ezequiel Pérez, manifestó que los planes alimentarios creados por el gobierno nacional, son la destrucción al aparato productivo nacional, que ocasionó de manera progresiva un rotundo fracaso, planes que el propio gobierno habría aprobado. Sustentado por la mala administración de estos proyectos, los que eran para la población y terminaron beneficiando solo cúpulas relacionadas a los altos cargos del gobierno, "todas esas políticas agroalimentarias lo que trajeron fue fracaso, y la destrucción del aparato productivo nacional" dijo.

Los modelos alimentarios que existieron durante la llamada Cuarta República en Venezuela, marcaron una notoria diferencia con los que se han ejecutado los últimos 20 años. Planes que buscan mitigar en cierta parte la notoria crisis, pero que fueron en fracaso paulatino y comenzaron a enmarcarse dentro de sesgos políticos, que fueron usados como estrategias de chantaje social. 

Así lo explicó el economista Heriberto Labrador, quien detalló que este tipo de planes también son productos del deterioro del salario, la elevada inflación que existe en Venezuela, el déficit fiscal, y los pocos ingresos que produce el país a través de la venta de petróleo. "Estos planes fueron enmarcados en un sesgo político, y fueron deteriorándose". 

Por otro lado, en aspectos económicos los planes alimentarios que ha creado el gobierno, son hechos de forma coyuntural, que seria la mezcla de estrategias basadas en circunstancias y factores. 

Aunque este tipo de proyectos deberían basarse en lineamientos estructurales gubernamentales, que garanticen solvencia y atención a la población a largo plazo, y no solo por unos cuantos meses o de manera irregular, como es el caso de los CLAP. 

Este tipo de estrategias coyunturales, son características de gobiernos de corte comunista o populista, que usan proyectos, como manipulación política a la población más vulnerable y reprimida de la sociedad.

Distribuciones de comida

Eduvina Bustamante Gerente de PDVAL Táchira, explicó que actualmente la empresa que representa mantiene activos solo 6 puntos de venta en todo el estado, y que se encargan de distribuir alimentos bajo la modalidad de abastos a precios económicos. Especificó que 5 de sus sedes fueron tomadas por el Protectorado para un mejor uso. 

"PDVAL se encarga de distribuir los alimentos para el pueblo como si fuera un abasto". 

Asimismo, Jesús Zambrano Jefe de Mercal Táchira, dijo que actualmente distribuían las bolsas que son repartidas como CLAP en el estado, "distribuimos la comida en bases de misiones, además de distribuir a los CLAP".

Alimentos poco saludables

Los pocos productos que contienen las bolsas o cajas CLAP, al igual que los que son suministrados en Mercal o PDVAL, no son del todo variados, en su mayoría son arroz, harina de maíz, o granos. Lo que significa que son carbohidratos, y que no son del todo nutritivos. 

La nutricionista Graciela Watts manifestó que estas bolsas no contienen ningún tipo de proteínas, tal como lo son los huevos, la carne y leche, lo que produce una alimentación baja en calidad, cantidad, y variedad. "Este tipo de alimentos son una dieta anémica por la ausencia de fuentes de hierro, ácido fólico, complejo B, deficiente de nutrientes y minerales". 

Watts también dijo que este tipo de alimentación es una especie de "dieta de sobrevivencia", que se basa en cereales y harinas, y que no cuenta con aportes nutritivos, sin ningún tipo de origen biológico. A su vez, explicó que dentro de estas ayudas no se percibe frutas ni verduras, por lo que tampoco podrá contribuir para saciar el hambre del ser humano. 

La nutricionista también cataloga este tipo de alimentación como una "dieta blanca" por estar basada en harinas y almidones, y por carecer de aportes de micro y macro nutrientes. "El porte nutritivo prácticamente no lo tiene" dijo.

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