El Perizoma del Santo Cristo es una ofrenda de sus fieles

Fabiola Barrera | La Prensa de Táchira.- En el Santo Cristo de La Grita, el Perizoma es una pieza que engalana la imagen del Santo Patrono del Táchira, pues no es una simple pieza de tela, sino que cada año, en el marco de la celebración de su día, miembros de la Cofradía, así como personas que han recibido milagros, entes gubernamentales, cuerpos de seguridad, peregrinos, empresas y órdenes de monjas, han ofrendado hermosos Perizomas a la bendita imagen. 

Y es que son más de 150 las piezas que en diferentes ocasiones ha lucido el Santo Patrono a lo largo de la historia reciente. Unas en el marco de la celebración en su honor y otras, en cualquier fecha del año, pues son parte de las ofrendas que devotos le hacen al Patrono del estado Táchira. 

Los más representativos se encuentran en el Museo del Santo Cristo, otros los tienen en la Basílica del Espíritu Santo y los usan para cambiarlo cada vez que lo limpian, mientras que otras piezas, luego de vestir al Patrono, retornan a quienes se la ofrendaron. 

Cada tela, cada trazo, ilustración, hilo y color, tienen un significado para quien lo manda a elaborar. Sin embargo, el mismo se resume en agradecimiento por los favores concedidos.

Celestial  

Este año, el Perizoma que usará el Santo Cristo durante su celebración, es azul, blanco y dorado. Elaborado en payet blanco, que va recamado en micro laminillas, cuyo significado es el de la gratitud de miles de personas que han superado las complicaciones del COVID-19 no solo en estas tierras, sino en todo el mundo. Unos cinco meses duró Pernía elaborando esta pieza. 

Sobre la tela, se elaboró un delicado bordado en hilos de oro, con formas de hojas de laurel, que representan la gloria de una meta superada. Flores de azucenas engalanan la pieza como símbolo de San José y sus indudables virtudes de obediencia, caridad, bondad y perseverancia. 

Desde la estola, hacia el costado izquierdo, se puso un trenzado de color azul que lleva cuentas de cristal del mismo tono, en el marco de los 200 años de la Batalla de Carabobo, gesta con un significado libertario arraigado en los venezolanos. También evoca la visita de Simón Bolívar a La Grita y el gesto noble de éste al no darle la espalda al Santo Cristo cuando se retiraba de la iglesia. 

Enmarcando todo el bordado, se aprecia una malla que lleva discretas chispas de perlas azules que recuerdan a los seres que ya partieron a la eternidad y que, abrazados desde el infinito, nos observan, vislumbrando un mejor futuro para todos los venezolanos y la humanidad. 

Vocación y entrega 

Quienes mandaron a hacer esta hermosa vestimenta fueron dos personas oriundas de Capacho, quienes han encargado otras piezas

anteriormente, y son las talentosas manos de Humberto Pernía, quien lleva tres décadas diseñando y confeccionando los Perizomas que luce el Santo Cristo, no solo en agosto, sino durante los 12 meses del año, pues siempre llegan solicitudes de esta indumentaria por parte de devotos y quienes agradecen los favores concedidos. 

Pernía, quien es conocido también con el apodo de "Cachato", ha tenido el honor de ver que sus manos han vestido al Santo Patrono en innumerables oportunidades. 

El padecer complicaciones asociadas al COVID-19 no le impidió culminar su trabajo, pues a pesar de estar muy delicado de salud, su devoción le daba las fuerzas para cumplirle a su patrono. 

Explicaba el señor Humberto, que el raso de novia y la tela bordada son las que más usaba para la elaboración de los Perizomas que le encargan. Destacaba su hija Mauryberth, que antes eran esporádicos los encargos, pero que desde hace un año aproximadamente, los Perizomas que le encargan a su papá se hacen cada mes. Atribuye esto a los cientos de personas sanadas del coronavirus no solo en La Grita, sino en diferentes partes del estado Táchira y del mundo, pues fieles de otras latitudes buscan la forma de honrarlo cuando Él ha escuchado sus súplicas. 

Todo comenzó cuando una amiga suya le pidió que le elaborara un Perizoma para el Santo Cristo. De allí, poco a poco se hizo nombre y es quien elabora, de forma casi que exclusiva, la indumentaria de la imagen. 

En un conteo mental, Cachato dice que lleva, en 30 años de trabajo, unos 98 Perizomas. Indica que los tiempos de pandemia, en un principio dificultaron la compra de telas y materiales para la elaboración, pero esto no ha sido impedimento para que el modisto se esmere por hacerle los mejores ropajes a su Santo. 

Indicó que, en el caso de la tela usada para este año, es traída desde Estados Unidos y otra de Colombia. 

En materia de costo, Cachato no cobra por la elaboración del Perizoma y los materiales corren por cuenta de los clientes, quienes al reunirse con él, se llevan la lista de materiales que deben hacerle llegar para poner manos a la obra. "Yo no cobraba, pero cuando estaba monseñor Buitrago y el Padre Melo dijeron que eso es un trabajo y dijeron que por ley debían pagar. Entonces yo dejo en el cliente lo que él considere que vale el traje".

Destaca que todos los Perizomas que ha hecho, van impregnados de cariño, devoción y agradecimiento, pues cada uno de ellos tiene un significado muy especial para quien lo manda a hacer por alguna promesa. 

Recuerda que un día estaba en San Cristóbal en busca de la tela para la confección de uno, pero no era posible encontrar la tela en ninguna de las tiendas textiles de la ciudad. Fue en una zapatería donde la encontraron. "Él mismo nos coloca donde están los materiales para elaborar los trajes", dijo. 

Los detalles: 

El largo del Perizoma es de 50 centímetros, más 5 de fleco, en caso de que aplique. La estola superior es de 55 centímetros y la trasera es de 63, mientras que la corbata de la estola mide de 15 a 20 centímetros de largo, por 20 de ancho. Cerca de un kilo de canutillo dorado oscuro y claro se usaron en este traje.

Descarga nuestra app aquí o escanea el código QR

Otras Noticias
Locales

Precios de inmuebles en caída libre

| comentarios