Servicios fúnebres sacan lágrimas a familiares 

Fabiola Barrera | La Prensa Táchira.- La muerte es uno de los momentos más dolorosos en la vida. Quien se va deja un vacío inmenso en sus familias, pero también deja un hueco muy profundo en la economía de los que deben correr con los gastos que implica el proceso velatorio de quien partió de este mundo. 

Y es que los altos precios de un servicio funerario superan cualquier capacidad de ahorro familiar, quienes ante el alto costo de la vida y la crisis económica han visto cómo la famosa "caleta" ha perdido fuerza o bien ya no existe, pues los bajos salarios a duras penas dan para medio vivir y un gasto de imprevisto y cuyo dinero debe tenerse de forma inmediata, es algo que quita la paz de muchos tachirenses. 

No es sólo el acto velatorio en sí que necesita una buena suma de dinero, sino la cremación y/o sepultura del cuerpo, ya que estos servicios son cobrados aparte por quienes lo prestan. 

En promedio, de acuerdo a la información suministrada por los mismos funerarios, el servicio más barato puede costar unos 616 mil pesos o 176 dólares. Esto sólo incluye el papeleo necesario en el registro municipal, la preparación del cuerpo, la urna (la más sencilla), la capilla de velación y el traslado al camposanto; mientras que el servicio más costoso puede superar los dos millones de pesos, o lo que equivaldría a 571 dólares.

 En comparación con las tarifas del año pasado que oscilaban entre 300 y 350 mil pesos, se registra un aumento de un 40% aproximadamente, sólo en este servicio. 

Aparte del servicio fúnebre, los familiares del difunto deben desembolsillar más dinero en el cementerio, pues es una empresa diferente la que presta el servicio. 

Funerarios coinciden en que si bien hay empresas que ofrecen sus servicios a costos más elevados que otras, la razón de esto deriva en la cantidad de trabajadores que tienen en nómina, pues deben pagarles a estas personas sus sueldos y salarios, mientras que en otras para abaratar costos y aumentar ganancias son atendidas por los propios dueños. 

Sin embargo, como no falta quien vaya en contra de la ética, hacen ofertas engañosas a los familiares, quienes en medio del dolor son víctimas de los llamados "zamuros". 

"Estos ofrecen el servicio en mucho menos de lo que nosotros podemos ofrecerlo, pero le cobran por las copias, por trámites en el registro y muchas veces terminan pagando hasta más del monto establecido.

Eso no es ético", dijo uno de los funerarios entrevistados. 

La parcela

Quien va a sepultar a un ser querido se enfrenta a costos astronómicos en cuanto a la compra de una parcela o fosa, como también se le conoce al hoyo donde dejan el ataúd con los restos mortales. 

Dependiendo del cementerio, el precio de la compra de una fosa oscila entre los 2 millones 100 mil pesos a los 2 millones 450 mil pesos, o su equivalente en dólares que es entre 600 y 700. 

Quienes tienen la parcela comprada, también deben pagar por el "destape y tape", que consiste en la remoción de las tapas de la fosa para introducir la urna y posteriormente volver a colocar en su lugar las placas de concreto. Por este solo servicio se deben pagar entre 100 y 200 dólares; es decir, entre 350 y 700 mil pesos. 

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En el caso del cementerio municipal, el cual es el único público con el que se cuenta, ya no hay manera de adquirir una parcela dentro de este camposanto, pues ya no cuentan con espacios para la comercialización de las parcelas. 

 René Pérez, administrador de dicho recinto, aseguró que las ventas de las parcelas se dan entre quienes ya la tienen y por alguna razón deciden venderla, pero que la administración del cementerio no participa en este proceso de compra-venta. 

"Es como si usted me venda un carro. Es una propiedad más", añadió. 

En materia de inhumaciones nuevas, Pérez explica que sólo hay disponibilidad bajo la modalidad de "entierros municipales", en los cuales los familiares del difunto deben demostrar que no cuentan con recursos económicos ni que tienen parcelas en otro lado. 

En ese momento, la municipalidad presta el terreno para la inhumación y al cabo de 4 años deben ser exhumados los restos.  

Este trámite no tiene ningún costo. Advierte Pérez que dada la gran cantidad de inhumaciones que se dan en el camposanto de fallecidos por covid-19, el espacio con el que se cuenta para este servicio social se va reduciendo en los últimos meses.

El crematorio es lo más barato 

Unos 450 mil pesos vale el servicio de cremación en la ciudad, en promedio. Este monto tiene un 50% de aumento, en comparación a la misma fecha del año pasado. Pese al alto costo, es mucho más barato que el de una sepultura. 

Vale acotar que esta situación tiene preocupados a los funerarios, en vista de que la compra de la urna no se ve reflejada, ya que el cajón que se usa para el velatorio es alquilado. El costo de este es de unos 350 mil pesos o 100 dólares.

"Está la velación por 24 horas, el alquiler de la urna porque se les debe cobrar, ya que siempre hay que cambiar las telas y pintarlas, la preparación del cuerpo y el traslado". 

José Quiroz, propietario de una funeraria, dijo que el 90% de los servicios que hacen terminan en cremación, por lo que dejan de percibir entre 150 y 200 mil pesos por servicio, pues es la urna y su tipo, la que determina el precio final.

Más de 100 dólares para covid

Los servicios de fallecidos por covid-19 tienen un costo diferente, ya que no se puede hacer velación del mismo, pues lo prohíbe la normativa establecida por la OMS. 

"Este servicio es prácticamente el papeleo y el transporte, porque hay que buscarlos en el hospital, clínica o en el domicilio y llevarlos al sitio de cremación o entierro. Se le cobra sólo el traslado". 

Este servicio vale entre 200 y 400 mil pesos, dependiendo de la funeraria que lo preste. Destacan que si bien no le ganan mucho, deben garantizar que el costo de un protocolo covid cubra la compra de biotrajes, guantes, así como la bolsa para cadáveres, en caso de que el centro asistencial no cuente con una. 

Explican los trabajadores fúnebres que en el caso de que llegue algún familiar a comprar la bolsa de bioseguridad, se la venden, así no haya contratado el servicio, pues saben que hay funerarias que no garantizan una bolsa adecuada para el resguardo del cadáver.

Previsivos son un alivio a los bolsillos

La compra de seguros previsivos es una opción para quienes no tienen las altas sumas de dinero con las que se deben contar en caso de requerir un servicio funerario. De acuerdo a varias empresas de previsivos, hay dos tipos de seguros funerarios. 

El primero de ellos que sólo cubre el servicio velatorio, cuyo costo es de unos tres dólares al mes, mientras que el que incluye el de cremación y la fosa vale 5 dólares mensuales. Quienes desean sepultar deben pagar el tape y el destape de la tumba donde serán sepultados los restos. 

El servicio estará disponible a los 90 días posteriores de la compra de este, a menos que sea un accidente o algo fortuito. 

Explican que en estos paquetes pueden incluir a familiares directos y cónyuge hasta los 75 años. De ser mayor a esa edad, deben pagar un 30% mensual adicional al costo de la mensualidad.

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