Siempre vemos la misericordia de Dios

Sor Doli Gómez

Directora casa hogar Medarda Piñero

Recibimos con amor y damos con amor

Omar Contreras

Vicepresidente de la conferencia San Vicente de Paúl, Casa hogar Medarda Piñero

Busco ayudar al más necesitado

Zulay Pérez

Voluntaria

Es un don tener ese carisma y desarrollarlo

Blanca Rodríguez

Voluntaria

Se me hace difícil conseguir trabajo y comida

Adelaida Parada

Beneficiaria

Estaba en el hospital y me trajeron para acá

Ignacio Quintana

Beneficiario

Tengo una catorcera de años aquí

Teresa Depablos

Beneficiaria

A los abuelitos del Medarda Piñero no los abandona Dios

José Manuel Chacón | La Prensa del Táchira.- La crisis económica y de la pandemia del COVID-19 aumentaron la solidaridad de los tachirenses, pese a las dificultades, la Casa Hogar Medarda Piñero tiene un rostro diferente con el brillo de Dios en cada rincón, viviendo de la misericordia del Altísimo y de la bondad de innumerables personas.

Alimentos, medicinas, insumos de higiene personal y colectivo, materiales, no han faltado durante la pandemia, sino por el contrario ha sobreabundado para ayudar a otros que también lo necesitan.

Un equipo multidisciplinario de voluntarios semana a semana demuestran su amor para con estas personas de la tercera edad, ayudando a sobrellevar la vejez de mejor manera, aferrados a la fe y a la buena voluntad de los tachirenses.

Sor Doli Gómez es la directora de esta institución, con mucho fervor muestra la labor del día a día en este centro "Además de atender nuestros abuelos también le damos las tres comidas a un grupo 30 adultos mayores con situación difícil, llegan y se van contentos con su comidita, allí siempre vemos la misericordia de Dios", expresó.

En ocasiones la alacena del Medarda Piñero sobrepasa su tope, momentos en los que se dirigen hacia los ancianatos de Zorca y El Palmar de la Copé, para aportarles de lo que reciben, además apoyan a madres solteras que se encuentran sin trabajo.

"Tenemos 15 voluntarios que vienen durante la semana para hacer la comida, limpiar y tener todo en orden; también entre médicos y enfermeros son 7 profesionales que vienen para atender nuestros abuelitos", se refirió Gómez a la atención integral que reciben los abuelos.

La mayoría de estos ancianos han quedado sin familia o sin hogar, al llegar el momento del último adiós, una reconocida empresa funeraria apoya con los servicios fúnebres de manera gratuita para dar cristiana sepultura a quienes dejan el Medarda Piñero.

Por las tardes se reúnen en el salón principal para rezar el Santo Rosario, además los En las tardes reza el rosario y los domingos por las tardes el sacerdote David Carrero ofrece la santa misa a este grupo de niños mayores.  

El docente universitario Omar Contreras, es el vicepresidente de la conferencia San Vicente de Paúl, Casa hogar Medarda Piñero, durante años ha estado al servicio de esta notable labor, por lo que siente un orgullo de gran escala cada día "Vivimos por la misericordia de Dios, siempre hemos tenido la mano amiga de benefactores que nos ayudan con alimentos y medicinas, durante la pandemia aumento la solidaridad de los tachirenses con nuestros huéspedes, nunca nos ha faltado los víveres, verduras, frutas y los implementos de limpieza", precisó el profesor. 

"Recibimos con amor y damos con amor", así se refirió Contreras ante la majestuosidad de dios al enviar personas que llevan todo lo que necesitan.

Una cantidad innumerable de carniceros y granjeros donan la proteína animal, polo y carne, además de los huevos, lo que completa la dieta alimenticia de estos abuelos, contando también con el apoyo de ferieros de la zona de montaña con los tubérculos y frutas, beneficiando directamente a 25 masculinos y 5 femeninas.

Meses atrás una institución pública se acercó donando una lavadora - secadora, además de televisores y colchones en aras de seguir mejorando las condiciones de vida en esta casa hogar. 

Cada dos semanas asisten peluqueros y peluqueras para hacer los cortes de cabello, sumando más voluntades en este sitio; en cuanto a los medicamentos de cinco abuelos en condición de cama existen varias fundaciones que les llevan los medicamentos mes a mes.

"Todos los abuelos tienen sus buenas camas y cobijas para dormir cómodos, ninguno paga un centavo y todos son bien atendidos, verlos sonreír y tranquilos nos lleva a dar siempre gracias a Dios por su misericordia en este lugar", afirmó Omar Contreras.

Zulay Pérez, es voluntaria y manifestó se siente orgullosa de la labor prestada "Busco ayudar al más necesitado, nuestro país nos necesita, visitaba esta casa hogar de niña y me siento muy identificada con esto, es una manera de retribuir a la sociedad lo que he recibido, los trato como me gustaría me traten a mí a esa edad", detalló.

Para Blanca Rodríguez, es una enorme bendición de Dios "Es un don tener ese carisma y desarrollarlo, muchos quisieran tener ese dote, tengo tiempo de ser voluntaria, siempre venía de joven, son unos niños los abuelitos, hacemos todo con mucho amor", apuntó la voluntaria.

"Quede solita sin familia, todos murieron, aquí tengo otra familia, me siento bien, los amigos de aquí ahí van siempre alegres", apuntó Doli Gómez quien lleva ocho años allí.

El caso de Teresa Depablos es particular, dijo no tuvo hijos y sus hermanos ya se fueron de la tierra "Tengo una catorcera de años aquí, me gusta estar aquí y no hay que salir por el virus, eso es peligroso, por ahí vienen los sobrinos a veces a visitarme", indicó.

Carlos Hernández tiene 84 años y lleva tengo dos años y medio en el Medarda Piñero "Gracias a Dios y la virgen me siento bien porque hacen todo bonito, mis hijos están en el exterior, todos alentados, mi hija mayor tiene 68 años, no me quiero ir", exclamó.

En tanto, Germán Quintero afirmó tras sufrir un cuadro de ACV consiguió a Monseñor Useche y esté lo llevo a la casa hogar, donde lleva 17 años de su vida "No podía trabajar más, me he sentido muy bien, nunca nos falta nada, tengo una hija en Medellín y por la situación de la pandemia no la he visto más, todos nos llevamos bien compartimos el dominó, el ludo, el ajedrez y a veces nos visitan muchachos con actividades diferentes", agregó.

Ignacio Quintana va a cumplir tres años allí, su sonrisa demuestra felicidad plena por su estadía en el Medarda Piñero "Estaba en el hospital y me trajeron para acá, han visto mucho de mí y muy bien, tengo 83 años, ahí voy un poquito enfermito pero bien, las enfermeras y las hermanas nos ayudan mucho todos los días", apuntó.

Adelaida Paredes, es beneficiada con alimentos cada día "Esto para mí es encantador, a mí se me hace difícil conseguir trabajo y comida, la hermana Rosalía me dio la oportunidad de está bendición de la comida todos los días y me siento agradecida con Dios", puntualizó.

Para Alix Teresa, lo mejor está en ver que los buenos siguen siendo más "La comida aquí es muy buena, la mejor de la ciudad, siempre nos atienden bien y las hermanas nos dan su amor", afirmó.

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