La situación está dura y trabajar por un sueldo del gobierno no sirve

David Morales

Frutero

Unos compran y otros pasan después que buscan la plata

Edinson Díaz

Frutero

La caminadita es lo más dificultoso, hay que echarle ganas

Carlos Pernía

Frutero

Yo soy albañil y electricista pero poco trabajo de eso hay

Jorge Parada

Frutero

Ofrecemos las frutas de manera especial y más económico que en abasto y supermercados

Tito Monar

Frutero

Entre cambio de luces fruteros venden en semáforos

José Manuel Chacón | La Prensa del Táchira.- Esfuerzo, pasión y paciencia, son las características de los trabajadores que se ubican en varias avenidas de San Cristóbal, ofertando frutas a precios generosos, lo que les permite día a día llevar el sustento de sus hogares.

Las avenidas Ferrero Tamayo, 19 de abril y España son los puntos donde día a día, con sol o lluvia se encuentran estos notables tachirenses, en la búsqueda de conseguir dinero que permita sustentar el alimento diario de sus casas, convirtiendo esta labor en sus propios trabajos.

Entre 20 y 40 segundos, dependiendo del semáforo, es el tiempo que tienen para ofrecer las frutas a los conductores que circulan diariamente por estas vías, yendo a contrarreloj en cada en cada cambio de verde a rojo.

Tito Monar, lleva más de 20 años en este oficio, manifestó ha sacado adelante a su familia pese al gran esfuerzo diario "El día comienza rudo y termina rudo, nos toca poco a poco guerrear y caerle a la gente bien, ofrecemos las frutas de manera especial y más económico que en abasto y supermercados", expresó.

A las dos y tres de la mañana se levantan algunos de estos trabajadores, para dirigirse al mercado mayorista de Táriba por la mercancía y luego comenzar la faena a entre ocho y nueve de la mañana, culminando luego de las cuatro de la tarde su jornada, donde dicen son sus propios jefes.

Para Alejandra Contreras no ha sido fácil dedicarse a este oficio desde hace tres años, sin embargo, aporta en la manutención de su familia, lo que hace esté fuerte para enfrentar este reto "Hay que buscar la manera de vender la fruta y llevar el sustento a la casa, hay que insistir para vender, hay que estar muy pendiente de los carros", mencionó.

En el caso de Carlos Pernía, lo más difícil son los incontables kilómetros que recorre cada día en el semáforo "La caminadita es lo más dificultoso, hay que echarle ganas, estar pendiente de los carros no lo pisen a uno, a veces compran a veces no, antes trabaja construcción y me tocó buscar la plata por otro lado", apuntó.

6 manzanas, 6 aguacates o 2 kilos de durazno cuestan 10000 pesos colombianos, la fresa en 5000 pesos, mientras el limón de 2 kilos y medio en 10000 pesos, al igual que 3 kilos de Piña.

Jorge Parada, dijo lo que más cuesta es madrugar "Uno va tempranito al mercado y compra lo que necesita para el día, tengo tres años, yo soy albañil y electricista pero poco trabajo de eso hay, antes también vendía fruta y con eso saco para el gasto de la casa, con la lluvia y sol igual hay que salirle, es un trabajo normal que uno se acostumbra", precisó.

Edinson Díaz, dijo tiene dos años en esta dinámica, "Esta dura la cosa y salí a trabajar así para ayudar en mi casa, mi papá siempre ha sido frutero, así lleva uno la comida a la casa, unos compran y otros pasan después que buscan la plata", detalló.

Finalmente, David Morales manifestó que la decisión es no quedarse parado ante la dificultad "Buscamos el día a día aquí, la situación está dura y trabajar por un sueldo del gobierno no sirve, así uno tiene para el pasaje y la comidita del día y estar ocupado, soy padre de familia, siempre he trabajo así, a veces se pone caro todo y seguimos, la gente nos ayuda mucho", puntualizó.

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