"Quienes eran mis clientes, a quienes les hacía prendas ahora me compran víveres"

Yeison Casas

Vendedor

"Es muy difícil y duro, y hay días en los que no te da la base porque no entra lo suficiente"

Arelys Moncada

Comerciante

"Yo no generaba ni para el alquiler, mucho menos para mis necesidades"

Harry Hernández

Consultado

"Esta estrategia se creó con el fin de que todos puedan vender porque entendemos la situación difícil que pasa el país, que es la peor de la historia"

Javier González

Jefe de Empresas Públicas de la Alcaldía de San Cristóbal

Más del 600% creció el comercio informal en San Cristóbal 

Holiancar Contreras | La Prensa del Táchira. -Ingenieros, diseñadores de modas y estudiantes son algunas de las personas que se han visto obligados a incursionar en el mundo del comercio informal como un salvavidas para poder subsistir diariamente. 

Desde que inició la pandemia el aumento excesivo de comercios informales en la ciudad ha sido significativo. Para principios del año 2020 en San Cristóbal había 1200 comercios informales, actualmente hay 7000 puestos de este tipo, algunos de los comerciantes son profesionales y a raíz de la pandemia se quedaron sin empleo, y tuvieron que recurrir a esta opción. 

Así lo informó Javier González, Jefe de Empresas Publicas de la Alcaldía de San Cristóbal, quien manifestó que el aumento de comercios informales ha sido progresivo hasta alcanzar las cifras que hay actualmente. 

La Concordia, los alrededores del Terminal de Pasajeros de San Cristóbal, Santa Teresa, Paramillo y Barrio Obrero son algunas de las zonas donde más se acentúa el comercio informal. 

Sin embargo, González explica que la Alcaldía ha ido reordenando este tipo de comercios, donde son organizados por zonas, y se les establecen días, y horarios específicos para que puedan vender, permitiendo que todos tengan alternativas de obtener ganancias. "Esta estrategia se creó con el fin de que todos puedan vender, porque entendemos la situación difícil que pasa el país, que es la peor de la historia" dijo. 

González expuso que estos comercios deben estar mínimo 200 ó 300 metros alejados de los comercios formales y que ya están establecidos, puesto que estos si pagan impuestos y se les debe respetar sus espacios físicos.  

La necesidad obliga 

 Yeison Casas, quien es diseñador de modas y con el surgimiento de la pandemia se tuvo que ingeniar una nueva manera de subsistir, comenta que ya nadie solía mandar a hacer vestidos o prendas de vestir, y sus gastos cada vez se incrementaban más, por lo que recurrió al comercio informal. Casas, comenzó distribuyendo refrescos en su carro y ahora, tiene un puesto de productos colombianos, "quienes eran mis clientes, a quienes les hacía prendas ahora me compran víveres". 

Al igual que Arelys Moncada, quien estuvo fuera del país algún tiempo, y durante un periodo de visita, se quedó en San Cristóbal y no pudo regresar a Chile, país donde residía. Sin embargo, decidió quedarse a probar mejor suerte en su tierra, y aunque duró tres meses intentando conseguir un empleo como Ingeniera Electricista, la cual es su profesión, no tuvo mejor alternativa que montar su venta de productos con el poco dinero ahorrado que le quedaba, luego de meses de sacrificio y trabajo en otro país, "es muy difícil y duro, y hay días en los que no te da la base porque no entra lo suficiente". 

La mayoría de los nuevos puestos de venta de productos aumentaron desde que inició la pandemia. Para quienes ya tenían un puesto establecido les ha afectado esta nueva "competencia", y ha causado que sus ventas bajen y que ya no sean como en meses anteriores. 

A su vez, Bryan Urdaneta era estudiante de ingeniería en Gas en Maracaibo, sus padres ya no podían costear los gastos que acarreaban sus estudios, y tuvo que retornar a San Cristóbal, la situación de su familia cada vez era más difícil y tomó la iniciativa de emprender su propio pequeño negocio de ventas de productos, "tuve que poner mi puestico para poder sobrevivir y todos los días vendo un poquito" manifestó el joven. 

También, hay otros casos como es el de Harry Hernández, quien tenía varios años con su negocio, pero por las bajas ventas no le generaban los suficientes ingresos para poder pagar sus gastos personales y el alquiler, así que se vio obligado a comenzar la venta informal para poder generar ingresos "yo no generaba ni para el alquiler, mucho menos para mis necesidades". 

Incremento de la basura

Asimismo, este tipo de comercios han ocasionado ciertos inconvenientes, pues en algunas zonas, entre los comercios formales y los informales se ha incrementado la cantidad de basura que recoge el aseo urbano, pues entre ambos se produce más desechos sólidos de lo habitual ocasionando que los camiones del aseo tengan que recorrer dos o tres veces más de lo normal.

La Alcaldía de San Cristóbal, actualmente no cobra impuestos a estos pequeños negocios. Aunque, algunos comerciantes manifiestan que tienen pagar una especie de cuota o de impuesto a organismos policiales, quienes les exigen a los comerciantes cancelar estos pagos o en su defecto se llevan los productos. 

Comercios formales arropados por los informales 

Los negocios ya establecidos y que están en un local, se han visto afectados por la presencia de los nuevos comercios a las afueras de sus negocios. Algunos de ellos exponen que sus ventas han mermado, y que estos puestos se han convertido en una mejor alternativa a los compradores que van en sus carros, porque se les hace más sencillo comprar desde sus vehículos que estacionarse y bajarse para entrar a su locales.

Además exponen, que los comercios se suelen ubicar justo al frente de las entradas de sus locales, lo que obstaculiza la visibilidad de sus negocios. 

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