Cisternas dejan "secos" los bolsillos de habitantes en Bolívar

José Gregorio Hernández | La Prensa Táchira.- Entre 30 mil y 60 mil pesos, dependiendo de la capacidad de litros que tenga el camión cisterna, pagan usuarios de los barrios de San Antonio del Táchira, ante la permanente falta de agua que vive el municipio Bolívar, crisis que ahora se acentuó con la salida de servicio del acueducto El Mesón debido a los problemas causados por la crecida del río Táchira.

El Acueducto Regional del Táchira, a través de la línea de la frontera, proporciona una parte del preciado líquido a los habitantes de los municipios Bolívar y Pedro María Ureña, entre los cuales se deben distribuir unos 130 litros de agua por segundo que llegan a la frontera cuando no se registran averías en la red. El bajo volumen de agua obliga a la hidrológica regional a mantener un riguroso plan de distribución de agua en ambos municipios, por sectores que agrupan a las barriadas en seis grandes sectores.

En San Antonio normalmente ocurre que al ser baja la presión del caudal de la línea del Acueducto Regional del Táchira, el agua no llega a los barrios ubicados en las zonas altas, como Pedro R. Páez, Cristo Rey, 5 de Julio, Pinto Salinas, Ricaurte, Simón Bolívar, Miranda y parte ata de la parroquia El Palotal.

La segunda fuente de alimentación de agua para los habitantes de San Antonio es el acueducto El Mesón, que surte principalmente a los barrios de la zona sur de la ciudad. Sin embargo, este sistema está fuera de servicio desde hace más de tres semanas por los daños que causaron las crecidas del río Táchira en el drenaje y dique toma de este acueducto.

Esta circunstancia, sumado a la constante interrupción del suministro de agua del ART debido a reparaciones de la línea de la Frontera, ha hecho bastante crítico el abastecimiento de agua para los vecinos de los diferentes barrios de San Antonio, quienes se ven obligados a comprar el vital líquido a los camiones cisternas, cuando cuentan con el dinero para ello. Otros deben trajinar todos los días con botellas, garrafas y potes en busca de agua en los "llenados peatonales", para el menos preparar la comida.

"Tenemos casi un mes sin agua"

"Tenemos casi un mes sin agua", dice Miguel Bohórquez, quien vive en el sector Mapiche, uno de los que depende del suministro que se hace a través del acueducto El Mesón. Tiene la esperanza de que pronto reparen ese acueducto, sin embargo, la lluvia del lunes incrementó el caudal del río Táchira y eso limita los trabajos que tenían previsto iniciarse este martes.

Ante la falta de agua por las redes, usuarios como Miguel se ven obligados a comprar a los camiones cisterna, que ofrecen el servicio con agua extraída de pozos privados o también de los denominados "llenados peatonales". El costo del tanque de agua del cisterna depende del litraje. Los precios pueden oscilar entre 30 mil y 60 mil pesos, montos que son bastante elevados para las familias de bajos recursos, que primero deben conseguir el dinero para el gasto de alimentación diaria.

El tanque de agua de 6 mil litros vale 40 mil pesos, pero otros de diez mil litros pueden costar hasta 60 mil pesos. Vecinos que viven en el sector conocido como La Tomatera también coinciden en mencionar esos precios. "Todo depende de la cantidad de litros del cisterna", dicen. El costo del servicio se ve influenciado sobre todo por el elevado costo del combustible para los camiones.

Bohórquez dice que desde hace tiempo no compraba agua al cisterna pero como no le llega por la tubería desde hace un mes, su familia no tuvo otra alternativa. "Cada 15 días estaba llegando por la tubería y uno almacena y ahora para no tener que comprar. Ahora se presentó este problema con el invierno en el acueducto y quién sabe cuándo lo resolverán, ojalá no llueva para que puedan trabajar", dijo el usuario.

"Nos toca consumirla a riesgo porque no hay más"

El nivel de pureza del agua que extraen de los pozos privados no está garantizado por la empresa hidrológica, al no tener ninguna injerencia. Sin embargo, la gente que tiene el dinero la compra porque no tiene otra alternativa. "Nosotros la hervimos y nos toca consumirla a riesgo porque no hay más", dijo por su parte José Rodríguez. El usuario añade que en algunos momentos ha habido gente que ha presentado erupciones en la piel y también problemas de bacterias en el estómago, que pudiera obedecer a la calidad del agua. No obstante, manifiesta que no puede afirmarse que es por el agua de los pozos, ya que también la del acueducto llega con bastante turbidez cuando hay lluvias.

"Tenemos que ir a buscar todos los días"  

Una usuaria que se identificó solo como Alejandra, del barrio Simón Bolívar parte alta, dijo que todos los días sale de su casa a buscar el preciado líquido al llenado peatonal que existe a las afueras de la sede de Hidrosuroeste en San Antonio. En botellas y garrafas carga el preciado líquido. "Esto alcanza solo para hacer la comida y más tarde o mañana tenemos que volver", dice refiriéndose al trajín diario que vive por la falta del servicio en su casa.

Dice que ella, al igual que la mayoría de la gente de los barrios pobres de San Antonio, no tiene los recursos económicos para estar comprando agua a los camiones cisternas y por eso diariamente va a recoger agua al llenado peatonal, cuando allí hay porque a veces racionan el servicio para ese sector y ni siquiera allí hay posibilidad de conseguir el vital líquido. La madre de familia cuenta que en ese trajinar lleva bastante tiempo "porque en San Antonio siempre falla el agua, lo que pasa es que ahora como que se ha vuelto más complicado y la mayoría sufre por este problema".

En una terea similar a la de Alejandra encontramos a Juan Carlos Pérez, vecino de la parte alta del barrio Miranda. Mientras llenaba un montón de botellas plásticas con capacidad para dos litros, expresó que la cantidad de agua que lleva apenas es para preparar la comida. "Para las demás necesidades, hay que arreglárselas como uno pueda, buscando aquí o agarrando agua de lluvia". A veces también se gana unos pesos para la comida llevándole agua la gente que no le gusta o no puede cargar agua desde el punto de llenado peatonal.

"Un problema viejo sin resolver"

 David Fernández es miembro del consejo comunal del barrio Cayetano Redondo y dice que la falta de agua en San Antonio "es un problema viejo que ningún gobierno ha podido resolver y hoy sigue afectando a la comunidad". Recuerda que hace más de tres décadas se construyó la aducción Cordero-San Antonio del Acueducto Regional, como solución al problema. Sin embargo, el caudal se tiene que repartir para varios municipios y es poca la cantidad que llega a San Antonio y Ureña, municipios que están en la cola del acueducto.

Después el gobierno construyó el Acueducto El Mesón como alternativa para el suministro de agua en San Antonio, pero una vez entró en funcionamiento solo alcanzó para atender a las comunidades de la zona sur de la ciudad, que cada día están más pobladas y demanda más servicios. Los pozos del acueducto de La Guadalupe que en un tiempo surtieron el vital líquido a parte de San Antonio están inoperativos, por diferentes problemas técnicos y desmantelamiento de la estructura.

Una semana puede demorar recuperación del Mesón

Al menos una semana, si las condiciones climáticas lo permiten, pueden demorar los trabajos con maquinaria y un equipo de 20 trabajadores, para recuperar la captación del acueducto El Mesón, que nace en el río Táchira. El pasado fin de semana la empresa Hidrosuroeste trasladó una máquina tipo Jumbo, de oruga, con la cual se piensa remover material orgánico y sedimentos que taparon el drenaje de captación y el dique toma, debido a las crecidas del río Táchira.

Se tenía previsto comenzar los trabajos este martes, si las condiciones del tiempo lo permiten, ya que la maquinaria y el personal deben de trabajar prácticamente en el lecho del río. Las labores de recuperación de la captación y restitución del servicio pueden tardar como mínimo una semana. Para el avance de los trabajos también se requiere de recursos económicos para la operatividad de la maquinaria y cubrir la logística de equipo humano que estará trabajando.  

Mientras se resuelve el problema del acueducto El Mesón, la población del municipio Bolívar seguirá contando solo con el limitado suministro a través del ART. De allí que representantes y trabajadores de la hidrológica en la zona hacen el llamado a la población a tomar consciencia y hacer uso responsable del agua que pueda llegar.

Descarga nuestra app aquí o escanea el código QR

Otras Noticias