Comercio informal asfixia a licoreros del Táchira

José Gregorio Hernández | La Prensa del Táchira.- El comercio informal, las ventas clandestinas, el contrabando, la competencia desleal, entre otros factores adversos, están afectando a los licoreros del estado Táchira, que a pesar de estas circunstancias hacen esfuerzos para mantener activos sus negocios.

La expresión corresponde a Johnson Delgado,  presidente de la Asociación de Licoreros del estado Táchira,  quien destacó que este año la actividad ha sido altamente negativa porque el comercio de especies alcohólicas se ha trasladado de lo formal a lo informal.

Aunque el licor no se ha dejado de comercializar y "el pueblo no ha dejado de consumirlo, esa actividad se hace por canales irregulares, ilegales, clandestinos, informales, afectando enormemente a quienes de una u otra forma hemos venido "guapeando para sostener estos negocios".

Delgado  sostiene que este sector del comercio necesita más apoyo de los entes del Estado para contrarrestar la ilegalidad en la comercialización y venta del licor. Hay comerciantes formales que han cerrado los negocios, ya que los propietarios no aguantan la situación por el esquema de restricción por covid-19 que hay en Venezuela.

Lo preocupante -reitera Delgado- es el crecimiento de la informalidad en la venta, estimada actualmente en 70 por ciento. Hoy vemos en muchas zonas de San Cristóbal y del área metropolitana del estado Táchira, como los municipios Cárdenas, los Capachos, Torbes, Cordero, que la gente se ha dedicado a vender licor sin tener la licencia respectiva, sin pagar impuestos, sin control de ninguna autoridad.

Para estos vendedores informales afirma nunca hay operativos de control, restricciones de ninguna naturaleza, "mientras nosotros que somos el sector formal, estamos  haciéndole frente a la situación en medio de esta restricción y, en gran parte, cumplimos con los horarios de atención al público"

Puntualizó que hay contrabando de cerveza que está invadiendo el mercado. A pesar que el problema ha sido denunciado, no ha habido el respaldo necesario de las autoridades policiales y militares para atacar este flagelo, que afecta no solo al comercio formal de licores, sino también al Estado, porque los informales no pagan impuestos.

Pagan elevados impuestos al fisco

El sector licorero, de acuerdo con el dirigente gremial, es el tercer renglón de la economía que más impuestos paga en el país, de allí que los costos de las especies alcohólicas son elevados, si se comparan con los precios de las bebidas que se venden informalmente.

Señaló que el contrabando genera competencia desleal porque mientras una caja de cerveza extranjera cuesta 45 mil pesos en el mercado negro, la caja de producto nacional debe venderse entre 60 mil y 65 mil pesos. 

Para tratar estos problemas, el sector ha sostenido reuniones con las autoridades policiales, militares y Protectorado del Táchira, sin embargo, el gremio está solicitando nuevos encuentros de trabajo porque los licoreros se siguen viendo afectados.

También pedirán que en la semana radical los establecimientos formales puedan vender bajo la modalidad "delivery" o servicio a domicilio, para poder mantener activos los negocios porque debido a la pandemia han cerrado establecimientos del ramo licorero, mientras que el comercio informal sigue ganando terrero, incluso promocionando la venta de licor a través de redes sociales y otros medios.

 La situación generada por la pandemia del Covid, reiteró, con horarios restringidos para la venta y cierre total de establecimientos durante las semanas radicales, ha impactado negativamente en la actividad, de acuerdo con los comerciantes del ramo.

A puerta cerrada 

Aún en semana flexible como la que está comenzando, durante los primeros días, hay establecimientos que mantienen cerradas sus puertas debido a la baja venta de las especies alcohólicas. Otros que abren desde el comienzo de la semana lucen vacíos, sin compradores, por cuanto es a partir del miércoles o jueves cuando más son frecuentados por la clientela.

"Así como la ve (desolada) estamos prácticamente toda la semana", expresó Ender Duque, expendedor de una licorería ubicada en una avenida que conduce hacia la parte alta de la ciudad de San Cristóbal, al describir el panorama que vive este renglón de la economía. Agregó que en otros tiempos, durante los fines de semanas era cuando más clientela acudía y el expendio de bebidas alcohólicas era rentable, sin embargo, asegura que ahora las ventas escasamente dejan ingresos para cubrir gastos de funcionamiento.

 

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