La crisis acelera éxodo de profesionales y estudiantes en Táchira

Maryerlin Villanueva | La Prensa de Táchira.- "Grave" es la calificación que le dan  los docentes en el estado Táchira al éxodo de estudiantes y egresados de universidades, el cual se ha venido acelerando en los últimos tiempos en medio de la crisis social del país y de la pandemia. 

Y es que la grave crisis política ha traído como consecuencia que los nuevos profesionales tomen la decisión de huir del estado, en búsqueda de mejores oportunidades, ya que los bajos salarios que se perciben son insuficientes para tener una vida digna.

La búsqueda de personal para las empresas se hace cada día más cuesta arriba. No hay manera de reponer el talento humano porque muchos aspiran sueldos apegados a la inflación que cada día arropa a comerciantes e industriales. 

Así lo hizo saber la encargada de talento humano de una reconocida empresa en el estado al manifestar además que no se consiguen profesionales en diferentes áreas y mucho menos pasantes para cubrir alguna necesidad de la empresa. 

"Los profesionales que lograron graduarse en medio de la crisis humanitaria del país se fueron y los estudiantes que aún no han terminado sus estudios de igual manera salieron del país desilusionados porque aparte de todo les cayó la pandemia", aseguró. 

Hipoteca 

La docente de la Universidad de Los Andes, Eilyn Cardozo, señaló que la generación de relevo está "hipotecada a un cambio político", pues hasta tanto no se produzcan medidas acertadas en beneficio a este sector, continuará el éxodo masivo.

 "Venezuela se está quedando con profesionales de larga trayectoria, ya jubilados, muchos de ellos cansados, y con una prospectiva profesional muy corta" expresó Cardozo.

Advierte que en un lapso entre 10 y 15 años, la nación contará con poca mano de obra calificada con experiencia y pocas personas con edad en convertirse en profesionales.

Sigue la deserción 

Jenny Moreno, secretaria de la UPEL precisó que la deserción en esta casa de estudio supera el 70%, pues la falta de condiciones impide que los jóvenes quieran continuar con sus actividades académica y dedicarse a otros oficios.

Detalló que en diciembre, se graduaron 365 personas, 65 de pregrado y 300 de posgrado; quienes recibieron sus documentos y comenzaron con los trámites para poder salir del país.

 "Sí tendríamos que volver a las aula no tendríamos una asistencia significativa en la UPEL" aseveró Moreno.

Preocupante

Carolina Casanova, miembro de Apunet,  indicó que es preocupante la situación, pues el Gobierno no está abocado a solventar la problemática del presupuesto universitario, mejoras a los sueldos de los profesores, servicios estudiantiles, entre otros.

Con sus años de servicio, jamás imaginó que podría presentarse este problema, ya que por años, los recintos han preparado a los jóvenes que luego de graduarse, formarán parte del campo laboral del Estado.

"Esperamos que en algún momento mejore, pero vemos que esto va cada día peor, así que mientras no haya un cambio de medidas del Gobierno para el sector universitario, seguirán los muchachos perdiendo esperanzas y yéndose mucho antes de finalizar la carrera" expresó.

Para Casanova no es alentador el panorama, sosteniendo que las casas de estudios se están quedando sin estudiantes, pues la matrícula ha disminuido significativamente.

Retroceso 

Kenny Ramírez, presidente del centro de estudiantes de la UPEL, señaló que desde hace cinco años, el Gobierno ha venido ahogando la universidad venezolana, con los recortes presupuestarios que ha realizado.

"Estamos sumergidos en una crisis inducida que tiene como fin acabar con la academia, pues nuestras casas de estudios, son el pilar fundamental para que la sociedad avance en todas las actividades operativas, sin embargo, vemos como las partidas y recursos asignados no alcanzan para cubrir las necesidades de sus infraestructuras" acotó.

Mencionó que los estudiantes se ven limitados, ya que los recintos no tienen la capacidad de ofrecer clases a través de sus servidores dejando sin efecto la vía online.

"El servicio eléctrico e internet no nos deja ver clases de forma correcta, ya que los servicios públicos no funcionan impidiendo que podamos estudiar y prepararnos académicamente" acotó.

El consejero estudiantil de la UCAT, Nick Pabuence, alertó que los estudiantes se vieron obligados a trabajar, ya que la pandemia y la crisis los indujo a buscar recursos para mantenerse y ayudar a sus familias.

"Para nosotros es un reto vivir en la Venezuela que está sumida en una dictadura, donde todos los días debemos buscar la manera de solventar el pago de la universidad, ayudar en nuestras viviendas, ya que no son solo jóvenes los que estudian, son personas que ya tienen una familia y deben velar por ella" agregó Pabuence.

Lamentó el éxodo y deserción estudiantil, ya que en los recintos universitarios, son los lugares donde se forman los profesionales que trabajarán por el desarrollo del país.

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