Es ilógico que se hable de que lo que producimos es tóxico.

Alfonso Morales

Productor

Sí usamos agroquímicos, pero con las dosis indicadas,

Luis Basto

Productor

El tomate y el pimentón uno lo recoge y se fumiga y se le hecha agua para lavarle el formícida.

William García

Productor

"Muere más gente de hambre que por efectos agro tóxicos"

Fabiola Barrera | La Prensa Táchira.- Agricultores defendieron su producción, ante las recientes declaraciones de la coordinadora de la Corporación Venezolana de Agricultura Urbana y Periurbana -CVAUP-, quien asegura que gran parte de las hortalizas que llegan a los mercados contienen agro tóxicos perjudiciales para la salud. 

Luis Basto, productor agrícola de la zona andina, indicó que en el campo se mantienen las buenas prácticas agrícolas. "La idea es preservar el medio ambiente y la vida humana. Sí usamos agroquímicos, pero con las dosis indicadas, pues de excederse, las plagas que buscan combatir se inmunizan ante el producto". 

Explicó que el uso de estos químicos busca preservar las cosechas saludables y protegen de hongos, plagas e insectos. 

Advierte que en el país se muere más gente de hambre que por efectos de algún efecto secundario de un agroquímico producto de malas prácticas. "Esto no se hace porque además de todo, los agroquímicos tienen costos muy altos". 

Indica que un conuco, más allá de ser rentable a la hora de cosechar, lo que puede hacerse es por pasatiempo, ya que para la producción agrícola están los campos venezolanos. 

"Un absurdo"

Gerson Pabón, presidente de Fedeagro en el estado Táchira y productor de la zona de montaña, aseguró que el uso de agrotóxicos no solo se da en Venezuela, sino a nivel mundial, pues son los venenos, los que evitan que plagas y demás animales dañen las cosechas, por lo que los agro tóxicos mantienen sanos los cultivos. 

Destacó que es absurdo que se pretenda hacer una campaña de agricultura urbana bajo la premisa de que los productos del campo enferman o perjudican a la población, si las mismas verduras y hortalizas que ellos cosechan, son usadas para alimentar a sus familias. 

Comenta que para ello, en el país está el Insai, ente encargado de velar por el fiel cumplimiento de las normas. Explica que desde hace más de diez años que en el país no se venden venenos de franja roja, que son aquellos que podrían ser perjudiciales para los seres humanos y quienes, por alguna razón los usan, se encargan de lavar y limpiar la cosecha antes de comercializarla. 

 Del mismo modo, Pabón advierte que, al menos en La Grita, hay unas siete agropecuarias que venden venenos para las cosechas y que cuentan con todo el permiso exigido por la ley, pero unas 36 casas venden productos colombianos, sin ningún tipo de permiso y de calidad dudosa. Denuncia que lo más lamentable es que la venta de estos productos en establecimientos no permisados se hace con la venia de las autoridades. 

Exhortó a la encargada de la CVAUP a que fomente la agricultura urbana, pues hay sectores a donde no llega la producción andina. Sin embargo dejó claro el gremialista, que la siembra en patios traseros ni en conucos alimentará la boca de más de 35 millones de venezolanos. 

Dificultades

 Alfonso Morales, agricultor andino, indicó que hay una serie de dificultades que atraviesa el productor agrícola para poner en las cosechas en los diferentes mercados nacionales. 

"Se necesitan fertilizantes, semillas, abonos y agroquímicos, que no son tóxicos, pero además se necesita combustible para los camiones. Es ilógico que se hable de que lo que producimos es tóxico", dijo Morales. 

Exhortó a las autoridades a que hablen sobre las dificultades que ponen cada día más cuesta arriba la agricultura en la región. Denuncia que un barril de gasoil en el estado Portuguesa se comercializa en 200 dólares. "Los agricultores no tenemos semillas ni abonos y tenemos que ir a Cúcuta a comprarlos y eso para nadie es un secreto". 

Señala que son muchas las cosas que suceden para que un tomate llegue a la mesa de un consumidor. "Ese tomate llega limpio, no llega tóxico. Se busca opacar el trabajo que se hace en el campo". 

Si bien aplaude que se fomente la siembra urbana, Morales pide respeto para los agricultores no solo del estado Táchira o los Andes, sino para todos a nivel nacional. 

Buenas prácticas

En el mercado de Táriba, William García explica que si bien los venenos son nocivos para la salud, al momento de cosechar la siembra ya no hay efectos perjudiciales para el consumidor. 

"Después de las 24 horas uno los puede consumir. El tomate y el pimentón uno lo recoge y se fumiga y se le hecha agua para lavarle el formícida. No es peligroso ni tóxico", dijo. 

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