264 DECESOS POR COVID-19 ENLUTAN AL GREMIO MÉDICO

López/Villanueva | LA PRENSA DEL TÁCHIRA.- El luto cubre de llanto el Día del Médico, quienes no tienen motivos para celebrar y se llenan de valentía para seguir atendiendo en esta emergencia sanitaria agravada por la pandemia. Y es que los médicos representan el 75 % del personal sanitario fallecido por complicaciones con la COVID-19, que según Médicos Unidos de Venezuela asciende a 264 doctores, que engrosan la lista de 352 trabajadores del sector salud. 

Son héroes que no han tenido las condiciones mínimas y están desprotegidos sin implementos de bioseguridad, en un sistema de salud con hospitales que apenas llegan al 4% de insumos, sin agua que los limita hasta para desinfectar, y por si fuera poco con un salario que no llega a $7.

"No hubo seguridad para el equipo de salud y hasta siguen los reclamos por las fallas en la dotación de los implementos de protección. Hospitales sin agua, ni desinfectantes y sin la mínima consideración hacia el personal", denunció Douglas León Natera, presidente de la Federación Médica Venezolana, al asumir que el COVID-19 vino a complicar los hospitales que se encuentran entre 3% o 4% de insumos, con muertes del 80% de víctimas por enfermedades crónicas y terminan contagiándose de otra adicional, mientras esperan por tratamientos o están hospitalizados. 

Recuerda de ese escenario más grave desde el 11 de marzo de 2.020, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) decretó que el coronavirus pasaba a pandemia debido al impacto mundial.

Advierte lo delicado de no tener el control epidemiológico y ni siquiera información, frente a tantas mutaciones del virus y teniendo la variante brasileña en el país. "Hoy aterran estos resultados después de intercalar el 7+7 con las semanas flexibles y radicales, como si se pudiera guardar el virus por intérvalos de tiempo. Vivimos un diciembre y carnavales abiertos y hasta hay un llamado a clases presenciales", lamentó.

Según Jaime Lorenzo, titular de esta organización, " ya veníamos con dificultad en los centros de salud desde 2.014 con la emergencia sanitaria, pero desde 2020 se cambió la realidad con la pandemia por un sistema de salud poco preparado, sin equipamiento, ni infraestructura y muchas veces ni guantes". Estadísticas que ubican a Zulia en el primer sitial con 80 fallecidos, Distrito Capital en 31 y Carabobo con 29. Todos en una secuencia de varias víctimas arropadas por la incertidumbre del número de atendidos en sus casas o centros privados, mientras el Covid 19 asciende a más de 142 mil casos en Venezuela y supera los 117 millones de infectados en el mundo.

"Clínicamente asociado a Covid 19, esto lo seguiremos escuchando hasta que terminen las fallas en la caracterización de los casos", denuncia Edgar Capriles, experto en economía de la salud, ante todos los sospechosos que no son reconocidos por no tener los resultados de las pruebas PCR. "¿Cómo creer en la autoridad que prácticamente admite una epidemia de neumonía en medio de la pandemia?", deja la pregunta abierta.

La especialidad más golpeada es ginecobstetricia, a riesgo por más contacto con pacientes asintomáticos. Siguen pediatría, traumatología, entre otras que ameritan del cumplimiento de las medidas de prevención.

Por asintomático

Una segunda oportunidad para vivir, eso siente la angióloga larense María Daniela Plaza, al superar la batalla contra el Covid 19 a finales de agosto de 2020, siendo asmática, padeciendo lupus, lidiar con el trastorno antifosfolítico que comprometía la coagulación y con problemas de tiroides. Se contagió en quirófano, con un paciente asintomático a quien salvaron de amputarle un miembro inferior en un centro privado de Caracas. Sus exámenes preoperatorios lo confirmaban apto, sin saber que se trata de un caso asintomático.

A los 3 días en la revisión postoperatoria, el paciente sufre dificultad para respirar. "Allí empezó la angustia de todo el equipo y antes de los 8 días comenzó mi episodio", recuerda de dar positivo en la prueba y tener que regresarse a Barquisimeto. Quedarse en la capital implicaba más gastos, porque la comida debía ser asegurada por familiares. También sabía lo costoso de exámenes y tratamientos por los riesgos ante la comorbilidad.

Su voz se quiebra al recordar que la fiebre y el malestar muscular eran muy fuertes. "Llegas a un punto que sientes hasta que te duele el cabello y te cansas al caminar, aún caminando lento desde la habitación hasta el baño", cita de los primeros días que estuvo de reposo en casa, en los cuales sentía que las dosis de Acetaminofén no eran suficientes para calmar su malestar.

El paciente que la contagió era un adulto mayor estaba en peores condiciones y luego murió. Plaza seguía complicándose, al punto que un sábado de final de agosto no se podía peinar y se cansaba estando sentada. El día miércoles la internan en el hospital militar "Dr. José Ángel Álamo", donde lleva 3 años ejerciendo, para estabilizarla por su delicado estado de salud. Un centro privado fue descartado de inmediato al conocer lo costoso de la hospitalización.

Dios siempre estuvo presente en su corazón, así como las ganas de volver a reunirse con su Bárbara, quien tiene 4 años. Agradece la atención en este hospital, donde los primeros 3 días solo le garantizaron vitaminas, magnesio y otros. Sus familiares, compañeros de pregrado y colegas empezaron con una campaña para pedir colaboración. Las tomografías eran dos en $300. "La lista de exámenes incluía casi 50 de laboratorios y uno solo podía costar $80", señala.

No pasó a intubada, pero si ameritó oxígeno para mantenerse viva. Las oraciones eran combinadas con las cartas que escribía para su hija, donde reiteraba su disposición de salir fuerte para volver a reencontrarse. El neumonólogo y cardiólogo, le recomendaban que hablara en positivo con su cuerpo.

Hoy día, ya recuperada del covid, su pulmón quedó con una cicatriz y esto le cansa hasta para subir dos pisos. Su insuficiencia cardíaca sigue en riesgo por la secuela de la disfunción diastólica en el corazón que no se relaja por el aumento de la presión del llenado.

No pensó morir

El urólogo Leonardo Contreras tuvo que dejar la dirección del Hospital Central de San Cristóbal el pasado año tras presentar síntomas que indicaban un contagio. "Al estar expuesto y conocer la sintomatología se piensa que es Covid 19 y efectivamente lo fue, pues estuve entre 3 y 4 días con fiebre, escalofríos y nauseas, solo pensaba que fuera a empeorar. Por temor a complicarme fui hospitalizado en un centro de salud privado, donde me practicaron la prueba PCR que confirmó la terrible sospecha", dijo.

"Fui atendido por un equipo multidisciplinario para tratar la enfermedad, donde rápidamente pude conseguir los medicamentos como el Remdesivir, pues considero que algo importante es tratar el virus a tiempo" apuntó el galeno que destaca la importancia de pensar en positivo y confiar en la labor del médico.

"Estuve varios días incomunicado porque estaba mal, no podía hablar. Me sentía agotado, perdí el gusto y el olfato, por lo que duré hospitalizado cerca de 15 días" expresó.

Indicó que en su familia reinaba la preocupación, especialmente en su esposa, quien lloró mucho por temor a que perdiera la vida. "Tuve mucho apoyo del personal de la clínica, de colegas, de todos, lo que es muy importante para superar la enfermedad", precisó.

Al culminar el proceso, tuvo complicaciones con una amibiasis, por lo que tuvo que cumplir con un severo tratamiento en su hogar. "Yo me sentía mal, pero nunca pensé que me iba morir, por el contrario, mantuve actitud para salir adelante" señaló.

Su visión de la vida cambió, pues se hizo más susceptible a ciertas cosas, especialmente a quienes padecen de la enfermedad, por lo que ahora, más que nunca, ayuda a todas las personas que lo necesiten.

"Es necesario que las personas tengan un buen estilo de vida, porque a futuro es lo que va ayudar a enfrentar este enemigo biológico" añadió. Comentó que el Covid 19 no le generó secuelas, salvo porque en las primeras semanas, tuvo un poco de dificultad respiratoria, pero mermó con el paso del tiempo.

"Es un tema de agradecimiento, porque son muchos los que han muerto y por ello, debemos cuidarnos y la ciudadanía debe reforzar las medidas de bioseguridad" agregó. Plaza y Contreras tuvieron esa dicha de vivir y superar el covid. Son testimonios que instan a extremar las medidas básicas de prevención.

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